Lic. Marco Campos Mena
Mucho se habla sobre lo que es el crecimiento, a menudo con adjetivos positivos que venden a oídos inexpertos la falsa sensación de que siempre es algo deseable, más no es así, puede convertirse en lo peor para algunos, para ejemplo, nunca es bueno escuchar que nos crece la panza, o un tumor… En esta dicotomía encontramos las perspectivas que debemos tomar en cuenta si deseamos entender mucho de lo que sucede a nuestro alrededor en el día a día.
Comenzando con el crecimiento de las ciudades, algo que muchos consideran como excepcional, un indicador de bienestar y resultados, y en parte si, por ejemplo, una ciudad más grande tiene mejores servicios y encontramos más productos, tal cual, así tenemos a nuestro vecino Monterrey, que tiene hospitales de más alta categoría y proveedores de todo tipo para satisfacer las necesidades de los ciudadanos, en eso estaremos todos de acuerdo, es un gran beneficio.
Por otro lado, lo hemos experimentado mucho recientemente, las crisis de agua son constantes, ya que no se da abasto con lo que se obtiene de los pozos y como una consecuencia directa de la urbanización, no se filtra el agua de lluvia y por la falta de árboles, tampoco se atrae lluvia.
¿ha pensado alguna vez en cómo ha cambiado el clima de Saltillo? Eso es completamente un efecto directo de la pavimentación y de no dejar espacios para áreas verdes. Recuerde que el pavimento y el cemento absorben mucho más calor y lo liberan a lo largo de la noche, a lo que se suma que no permiten que se filtre el agua lluvia.
Otra crisis que estamos viviendo y cada vez más agudizada es la de la vivienda. ¡Ya no hay donde vivir!
Con el crecimiento acelerado también llegan más personas a las ciudades, este incremento demográfico supera la capacidad de planeación y en menos de lo esperado, la demanda es mayor que la oferta, por tanto, se incrementa el costo de la vivienda disponible por este factor.
Saltillo y Ramos Arizpe tienen este problema en un punto muy avanzado, pues, el costo de las viviendas en su mayoría supera a la capacidad de pago de los trabajadores, los créditos INFONAVIT se quedan por debajo del costo de las casas y en muchas ocasiones es necesario juntar dos créditos para poder adquirir una vivienda.
Si el crecimiento sigue a este ritmo, pronto no habrá lugar en el que puedan vivir los próximos en llegar, las constructoras tendrán que seguir expandiéndose más en las orillas de la ciudad y esto provocará que el costo de desplazarse sea mayor, más inversiones se tendrán que hacer para construir los satisfactores para esos nuevos espacios habitacionales, como hospitales, supermercados y escuelas y si algo podemos tener claro es que eso cuesta y mucho, ¿habrá presupuesto para realizar dichas inversiones?
Los recursos naturales también son un tema importante, especialmente el agua, sin la cual la vida no podría ser sustentable.
En este caso tenemos que considerar que se requiere realizar la inversión tanto para la obtención, tratamiento, distribución y drenaje y, siendo cada vez más retirados, la cifra aumenta cada vez más.
El crecimiento trae consigo también la parte que menos nos gusta de las grandes ciudades, la inseguridad.
El anonimato y la facilidad con la que se puede pasar desapercibido en una ciudad grande termina siendo la mayor herramienta de los amantes de lo ajeno, quienes no batallarán para vender los artículos robados.
Una ciudad grande requiere a su vez mayor inversión en cuerpos policiacos y estos también cuestan más, tanto por los sueldos como por las patrullas, capacitaciones y herramientas. Es de decirse que estas inversiones se incrementan dado que la inseguridad también aumenta, en otras palabras, no es una inversión proporcional.
Hay un mito que vale la pena desmentir, y es el que con más dinero la gente dejará de ser pobre y habrá más bienestar.
Lo anterior resulta falso y muy sencillo de comprobar, pues, si se incrementa muy rápido la percepción económica de la población, digamos, a decretazos, vendrá también una inflación que puede ser mayor al aumento que se dio y aunque suenen más pesos en la bolsa, alcanzan para menos en realidad.
El crecimiento tiene que venir de la mano de la planeación para que se pueda garantizar el poder adquisitivo de las personas, no la cantidad de pesos que tienen en la bolsa.
Para que este poder adquisitivo sea suficiente para salir de la pobreza, también es necesario que los satisfactores básicos estén al alcance de todos los ciudadanos. Recuerde, no es lo mismo ganar $20,000 y que no alcance para nada que ganar $15,000 pero tener cubiertas todas las necesidades.
El crecimiento puede ser una mentira, hay que saber discernir cuando es bueno y cuando mal y cuál es el punto correcto para detenerlo por el bien de las sociedades.
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