Ciudad de México, 23/10/26 (Más).- Mientras la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, reveló que sostuvo una discusión entre gritos y reclamos con la presidenta Claudia Sheinbaum, la mandataria federal respondió que durante ese encuentro la panista responsabilizó al exfiscal estatal César Jáuregui Moreno por el ingreso irregular de agentes estadounidenses a México y le informó sobre presuntos actos de corrupción relacionados con el exfuncionario.
De acuerdo con información publicada por Infobae y Animal Político, ambas mandatarias ofrecieron versiones sobre la reunión privada celebrada el pasado 19 de septiembre en el aeropuerto de Ciudad Juárez, donde abordaron la participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en un operativo realizado en Chihuahua sin autorización del Gobierno federal.
Aunque las dos reconocieron que hubo momentos de tensión, Sheinbaum centró su respuesta en las acusaciones que, según dijo, recibió de la propia gobernadora contra su entonces fiscal.
Campos relató el 22 de octubre, durante una entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola para Latinus, que el encuentro estuvo marcado por diferencias sobre seguridad y reproches personales.
“Hubo una conversación muy fuerte, muy tensa, una conversación llena de reproches y reclamos y todo eso, mutuos”, expresó la gobernadora, quien rechazó que la reunión hubiera terminado en un acuerdo político con la presidenta.
La mandataria estatal aseguró que Sheinbaum le reclamó haber permitido la presencia de agentes estadounidenses en un presunto laboratorio de drogas, sin cumplir los procedimientos legales correspondientes. También sostuvo que la presidenta le atribuyó haber provocado un conflicto con Estados Unidos y que durante sus conferencias matutinas la había señalado reiteradamente como traidora a la patria.
Sin embargo, durante su conferencia de este viernes, Sheinbaum ofreció una versión distinta sobre el contenido de la conversación. Afirmó que Campos negó haber autorizado personalmente el ingreso de los agentes de la CIA y responsabilizó directamente al exfiscal César Jáuregui Moreno, contra quien también habría mencionado irregularidades relacionadas con actos de corrupción y la propiedad de casinos.
“Cuando yo le dije: ‘Es que entraron agentes’, ella me dijo: ‘No fui yo, fue mi exfiscal’. Pero no solo me dijo eso, me dijo que habían encontrado corrupción que había cometido el exfiscal. Me dijo que el exfiscal tiene casinos, que eso habían encontrado ellos cuando movió al fiscal”, relató la presidenta.
Sheinbaum explicó que, ante esos señalamientos, recomendó a Campos presentar las denuncias correspondientes y ofreció ponerla en contacto con la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, para que expusiera los hechos ante la autoridad competente.
Según la presidenta, la gobernadora acudió posteriormente a una reunión con la titular de la Fiscalía General de la República (FGR), donde habría reiterado tanto la responsabilidad del exfiscal en el ingreso de los agentes extranjeros como las acusaciones de corrupción. Sheinbaum sostuvo que Godoy podría confirmar esa información, pues el encuentro se realizó en presencia de otros servidores públicos.
“La fiscal general de la República la recibió, y la fiscal puede contar lo que le dijo la gobernadora de Chihuahua, que por lo que me comenta la fiscal le dijo es exactamente lo mismo, que el responsable de que hubieran entrado agentes a Chihuahua es el exfiscal y que además habían encontrado actos de corrupción”, afirmó.
Sobre el tono de la reunión, la presidenta reconoció que ambas elevaron la voz, pero negó que hubieran alcanzado algún acuerdo para exonerar a Campos o frenar las investigaciones relacionadas con la participación de agentes extranjeros.
“Sí hubo un momento de tensión en la conversación, pero esta es la verdad y quien la puede ratificar es la fiscal general de la República, porque ella habló con la fiscal en la presencia de otros servidores públicos en esa reunión”, señaló.
Por su parte, Campos defendió este viernes, durante una entrevista con Azucena Uresti, su decisión de revelar públicamente una conversación que había permanecido privada. Según lo publicado por Infobae, la gobernadora consideró necesario responder a las acusaciones en su contra y desmentir las versiones sobre un supuesto pacto con el Gobierno federal.
“Yo sabía que la iba a vulnerar, pero tenía que defenderme”, declaró la mandataria estatal, quien reconoció que divulgar el contenido del encuentro podría afectar la confianza en futuras conversaciones con la presidenta. No obstante, insistió en que las acusaciones públicas y los rumores sobre un acuerdo político la llevaron a explicar lo sucedido.
Campos también afirmó que durante la reunión reclamó la falta de atención federal a las solicitudes de apoyo en materia de seguridad para distintas zonas de la Sierra Tarahumara. Aseguró que su postura no buscaba generar enfrentamientos con la Federación, sino defender los intereses de Chihuahua.
“Yo vengo a defenderme y vengo a defender a los chihuahuenses de la forma en que tratan a los estados”, sostuvo.
Otro punto de desacuerdo estuvo relacionado con Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, sobre quien Campos habría expresado sospechas de presuntos vínculos con el narcotráfico. Sheinbaum respondió que solicitó a la gobernadora presentar pruebas para sustentar esas acusaciones y aseguró que no se habían aportado evidencias.
El conflicto entre ambas administraciones tiene como antecedente un operativo relacionado con un laboratorio clandestino de drogas ubicado en El Pinal, municipio de Morelos, en la Sierra Tarahumara. En esos hechos murieron cuatro personas, entre ellas dos agentes estadounidenses y dos funcionarios de la Fiscalía de Chihuahua. La presencia de personal extranjero sin autorización federal derivó en investigaciones sobre posibles delitos y sobre las condiciones en que se realizó la operación.
De acuerdo con Animal Político, la FGR incorporó a sus investigaciones registros de acceso al Complejo Estatal de Seguridad Pública de Chihuahua, testimonios de policías participantes y documentos de dependencias federales que indicaron que no se habían expedido permisos para que los estadounidenses Richard Leiter Johnston III y John Dudley Black desarrollaran actividades de campo en territorio mexicano.
Como parte de las investigaciones, el 17 de octubre se emitió una orden de aprehensión contra el exfiscal general César Gustavo Jáuregui Moreno y Guillermo Arturo Zuany Portillo, exfiscal de Operaciones Estratégicas, por su probable participación en el delito de traición a la patria. Jáuregui fue detenido, mientras que Zuany Portillo permanecía prófugo según la información publicada el 22 de octubre.
Jáuregui había dejado su cargo en abril, después de conocerse la participación de agentes estadounidenses en el operativo, y reconoció su responsabilidad política por permitir su actuación sin autorización federal. Pese a las diferencias expuestas públicamente, Sheinbaum aseguró que al concluir la reunión Campos le preguntó cómo continuaría la relación entre los gobiernos estatal y federal. La presidenta afirmó que respondió que la colaboración debía mantenerse en términos institucionales y que su administración seguiría brindando apoyo a Chihuahua.
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