Por Severo Recio
Saltillo, Coahuila, 19/10/26 (Más).- Un conflicto por la recuperación de 100 vagones ferroviarios que se arrastra desde al menos agosto de 2024 llegó al concurso mercantil de Altos Hornos de México (AHMSA), donde la empresa estadounidense Trinity Industries Leasing Company solicitó que los equipos sean reconocidos como propiedad suya, excluidos de los bienes de la siderúrgica y devueltos, además de reclamar el pago de daños y perjuicios por su retención.
La solicitud fue presentada el 13 de octubre de 2026 en el expediente 19/2023. Javier Palacios Ruano, apoderado de Trinity, firmó electrónicamente el escrito presentado mediante el despacho Palacios Cervantes.
La sindicatura confirma, en un comunicado depositado en la Bolsa Mexicana de Valores, que ese expediente corresponde a AHMSA y se tramita ante el Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles. El documento oficial se refiere al procedimiento de subasta y no contiene un pronunciamiento sobre Trinity.
Información periodística señala que los vagones fueron arrendados a Magnusson Coke and Mineral, S de RL de CV el 3 de junio de 2022, con un anexo de identificación individual. Entre las pruebas descritas figuran una relación proporcionada por AHMSA el 1 de junio de 2026; una fe del notario número 6 de Monclova sobre 38 unidades TILX; registros Railinc consultados mediante Qlik, y un inventario físico.
Otro registro notarial, del 30 de septiembre de 2026, ubica por última vez 85 equipos en CIUFRONTE, Ciudad Frontera. Ambas relaciones podrían coincidir parcialmente.
Trinity pidió una inspección judicial para verificar existencia, matrículas, ubicación y condiciones exteriores. Las prestaciones descritas no precisan el monto de los daños reclamados.
El antecedente de 2024 permite dimensionar la duración del conflicto. De acuerdo con la documentación reseñada por medios locales, Sandra González Cárdenas, directora ejecutiva de Magnusson, respondió el 28 de agosto de ese año a un requerimiento de Trinity por 703 mil 567.05 dólares, calculados al día 15 de ese mes conforme al contrato de arrendamiento.
En esa comunicación, Magnusson sostuvo que intentaba recuperar los equipos mediante gestiones ante los responsables del procedimiento de AHMSA. Atribuyó las dificultades al cierre de instalaciones y a las restricciones para retirar activos; también argumentó que no podía utilizar los vagones ni obtener ingresos con ellos.
La carta identificaba siete unidades fuera de la siderúrgica y refería contactos con personal del Puerto de Altamira y de la empresa ferroviaria para gestionar su devolución. Esa ubicación corresponde al antecedente de 2024 y no permite establecer dónde están actualmente.
El requerimiento por más de 703 mil dólares estaba dirigido a Magnusson. No debe confundirse con una indemnización determinada contra AHMSA.
La Ley de Concursos Mercantiles permite separar bienes identificables cuya propiedad no haya sido transferida definitivamente a la empresa concursada. Sus artículos 70 y 71 contemplan, entre otros supuestos, equipos recibidos en arrendamiento o depósito. La finalidad es que sus legítimos propietarios puedan recuperarlos mediante una determinación del juez.
El artículo 72 exige que los bienes estuvieran en posesión del comerciante desde la declaración del concurso. Además, el artículo 73 establece obligaciones previas para quien solicita recuperarlos, incluido el reintegro de determinados gastos de transporte, seguro y conservación, según corresponda.
Hasta el cierre de esta edición, no se localizó una resolución judicial pública que autorice entregar los 100 vagones ni una respuesta de la sindicatura al reclamo. La presentación de la solicitud no acredita todavía una sentencia favorable a Trinity.

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