Desde Afuera
Por Jaime Villasana Dávila
Nom Pen, Camboya – En el artículo previo hice un breve comparativo entre Camboya y México, el parque vehicular y el paisaje urbano de la ciudad de Siem Reap, la segunda más poblada del país con 350 mil habitantes. Adelanté que estar en Camboya es como estar en Guerrero o Chiapas. Continuando con esta serie de dos artículos y siendo este el segundo, me enfoco en la infraestructura carretera, el área rural y en la ciudad capital del país, Nom Pen. Igualmente abordó el futuro de Camboya.
Al respecto los siguientes comentarios.
1. VIAJE DE SIEM REAP A NOM PEN: LA CARRETERA La distancia entre Siem Reap y la capital del país Nom Pen, cuya población es de 2.2 millones de habitantes, es de 300km. Previo al viaje asumí que la carretera sería una autopista de cuatro carriles en todo el recorrido por tratarse de las dos ciudades más grandes del país. Además, olvidé visualizar en Google Maps la carretera. Siendo así, tan pronto nos subimos al vehículo que nos trasladaría, el chofer nos advirtió que el viaje tomaría alrededor de seis horas, en parte porque habría tráfico en la carretera debido a día feriado. Se me hizo mucho, pero a los pocos minutos de salir de Siem Reap comprobé la razón; se trataba de una carretera de dos carriles con acotamientos amplios por ambos lados, los cuales son utilizados por la gran cantidad de motociclistas existentes en el país, el principal medio de transporte debido al bajo ingreso de la población (PIB per cápita anual de 3 mil dólares). Al haber poblaciones y caseríos prácticamente durante toda la ruta, la carretera era de un tráfico considerable de autos, autobuses, uno que otro tráiler, algunos tractores agrícolas y motocicletas en los acotamientos entrando y saliendo de caseríos y caminos rurales. Nuestra velocidad media estimo fue de unos 55km/h. Me sentí como en aquellas carreteras de los 80s e inicios de los 90s cuando viajaba por los estados del centro de México, aunque sin motos. Ahora bien, debo reconocer el estado muy aceptable de la carretera y con muy pocos baches. El parque vehicular, como lo señalé en el artículo previo, era algo viejo en este tramo del trayecto y más notable en los tráileres, camiones y autobuses. Los autos/SUV nuevos o seminuevos eran poco frecuentes. Esto es señal de una débil economía y de una baja relación comercial entre ambas ciudades.
2. EL ÁREA RURAL EN LA ORILLA DE LA CARRETERA. En el trayecto de 300km entre ambas ciudades no dejamos de ver alguna casa o comercio, caseríos y poblaciones en alguno de ambos lados de la carretera. Siempre había presencia o señal de humanos. Esto lo hace sentirse a uno seguro cuando viaja por aquello de las descomposturas del carro o alguna otra emergencia, no obstante, y cuando no es autopista, esto hace lento el promedio de velocidad para todo vehículo automotor y esto representa más tiempo de viaje y menos productividad. A los lados de la carretera se apreciaba el paisaje rural con una tierra color rojo oscuro, similar al que se puede visualizar en algunas partes de Zacatecas. Este color rojo oscuro con el verde oscuro de la vegetación original y el verde claro de las plantaciones, mayormente de arroz, hacen un contraste hermoso y hasta elegante. Empero, se ve minimizado por la alta presencia de caseríos, personas, vehículos de todo tipo y motocicletas incorporándose a la carretera de manera constante. Algunas casas rurales eran de muy buen nivel de construcción, significando que a sus habitantes les va bien económicamente hablando. Es visible de manera ocasional maquinaria agrícola y bodegas de almacenamiento de productos del campo. Los canales de riego son comunes y con agua muy abundante. Al ser el terreno plano en todo el trayecto y con las características antes descritas, me siento viajando del norte de Nayarit, cruzando Sinaloa y hasta el sur de Sonora por la carretera nacional libre número 15. Para no extenderme más en este tema del área rural y del recorrido entre ambas ciudades, diré que el viaje de 300km (sólo 80km fueron en autopista) lo hicimos viajando en automóvil en siete horas. Un mundo de tiempo en cualquier país de nivel medio o alto.
3. NOM PEN, LA CAPITAL . Conforme va llegando uno a la capital de Camboya las señales de modernidad se incrementan; carretera más amplia (autopista), parque vehicular más moderno y mayor número de motociclistas. Esto es así porque la capital Nom Pen con sus 2.2 millones de habitantes es el principal centro económico del país y, por lo tanto, es donde la riqueza se concentra. Es también el lugar que alberga sitios (museos, parques, edificaciones) en los cuales pueden verse las atrocidades cometidas por Pol Pot y sus Jemeres Rojos entre 1975 y 1979, pero esta es otra historia a la cual no entraré. Confieso que esperaba una ciudad menos desarrollada en edificios y en otra infraestructura urbana, más no fue así. Me parece algo similar a Puebla, la cual tiene 1.6 millones de habitantes, aunque con más dinamismo. Hay algunos edificios altos y otros más en construcción. Los bulevares principales por donde transitamos eran amplios, iluminados, limpios y con sus banquetas debidamente delimitadas. El rio Mekong, que le cruza por el lado este, es muy amplio y del lado oeste, donde se ubica el 90% de la ciudad, tiene un malecón renovado lleno de vida cuando pasa junto al Palacio Real. La ciudad es menos “apretada” (densidad) que Bangkok y posee calles y avenidas más amplias en la zona comercial, aunque es menos cosmopolita al recibir una cantidad considerablemente menor de turistas internacionales. Cerca de la zona central, un poco al sur, están los nuevos desarrollos comerciales (AEON Mall, Chip Mong Mall, etc.) y de vivienda vertical de nivel medio y alto. Muy similar a los vistos en las ciudades grandes de México. Nom Pen crece hacia arriba y hacia los lados, notándose el dinamismo económico. No transitamos por las zonas industriales o manufactureras, así que nada puedo citar al respecto salvo lo leído en reportes y prensa; cada año se instalan más, aunque no al nivel deseado por el gobierno. Le ha dejado muy atrás Vietnam, el país campeón en crecimiento económico (entre 6% y 7%, últimos diez años) de todo el sureste asiático y con más infraestructura de carreteras y portuaria. Tampoco le ayuda su baja población de apenas 18 millones, cuando Vietnam tiene 100 millones y Tailandia 80 millones. Aquí Laos no importa mucho al ser apenas 8 millones y ubicado al norte de Camboya en zona montañosa y rodeado de los países antes citados, más China. Y hablando de este gigante asiático; el idioma de los negocios y como lengua extranjera de aprendizaje en las escuelas es el inglés y no el chino. Una derrota cultural sin duda. Al menos por ahora. Regreso a Nom Pen diciendo que me sorprendió gratamente y se visualiza con un futuro prometedor (otra cosa es el país), teniendo los problemas de toda ciudad grande: tráfico, un transporte público deficiente, servicios públicos de calidad media y desigualdad social.
4. CONCLUYENDO ¿TIENE CAMBOYA FUTURO?. Previo a citar mis conclusiones comento que en esta liga y en esta otra podrás visualizar algunas fotos adicionales sobre este viaje. Entrando en la conclusión comienzo señalando que, al igual como me sucede con Chiapas o Guerrero, me cuesta mucho trabajo visualizar un futuro mejor para Camboya y las razones son varias. De entrada está la educación y en Camboya enfrenta múltiples desafíos, según pude leer, ocupando la parte baja a nivel mundial. Es de pobre calidad, salarios bajos a los maestros y baja retención de alumnos luego de la secundaria. Asimismo, es una educación muy controlada por el gobierno y que limita la creatividad e innovación. El sector salud igualmente enfrenta retos similares, teniendo una cobertura limitada. Estos dos temas son cruciales para impulsar otros como la economía la cual, si bien ha crecido en promedio en 5% en los últimos cinco años, dicho crecimiento se concentra en ciertas regiones del país tal como sucede en México. Asimismo, recuérdese que Camboya es un país de partido único como China o Vietnam, pero con menos recursos de todo tipo y una mentalidad menos agresiva (creo) para hacer negocios (chinos y vietnamitas son unas fieras). La corrupción, impunidad, democracia inexistente, creciente desigualdad y crimen organizado son otros elementos que tienen condenada a Camboya, tal como sucede con Chiapas y Guerrero. Se requiere combatir tales obstáculos de manera decidida y por múltiples años para hacer que estas tres sociedades puedan salir de la situación donde están. Finalmente, algo que también las asemeja mucho a estas tres sociedades es el año de su transición a una economía de mercado y a un sistema político más abierto. Camboya lo arrancó en 1993 y Chiapas / Guerrero lo hicieron en 1994 luego del alzamiento zapatista. A partir de entonces Camboya comenzó a recibir inversión extranjera y Chiapas / Guerrero inversión nacional vía transferencias nacionales y algo de inversión extranjera. Ya veremos cómo llegan estas tres sociedades al 2050. Mi predicción es que Camboya les rebasará, al menos económicamente hablando.
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