Torreón, Coahuila, 02/10/26 (Más).- La Unión Nacional de Padres de Familia en Coahuila planteó reforzar las medidas de seguridad en las escuelas y analizar posibles cambios legales que establezcan mayores responsabilidades para madres y padres ante conductas de riesgo de sus hijos, luego del ataque ocurrido en una secundaria de Torreón.
Francisco Javier Mancillas, presidente de la organización en la entidad, informó que la dirigencia nacional estableció contacto con la representación estatal para revisar alternativas de prevención y definir cuáles podrían requerir modificaciones legislativas.
“El día de ayer se comunicó el presidente nacional de nuestra institución conmigo y nos dijo: ‘Tenemos que sentarnos a analizar y diseñar algunas situaciones que, si bien es cierto, a lo mejor nos van a llevar a tener que ver con los diputados algún tipo de sanción’”, explicó.
Entre las medidas que la organización considera necesario revisar se encuentran los protocolos de ingreso a los planteles y la revisión de mochilas, con el objetivo de impedir que estudiantes introduzcan armas blancas u otros objetos que puedan representar un riesgo para la comunidad escolar.
Mancillas señaló, sin embargo, que la prevención debe comenzar desde los hogares y no recaer únicamente en maestros y directivos; consideró necesario que las familias participen de manera más activa en la supervisión de las pertenencias y conductas de sus hijos.
El representante reconoció que la revisión de mochilas ha generado inconformidad entre algunos padres de familia, pero sostuvo que deberán buscarse mecanismos que permitan aplicar este tipo de controles con reglas claras y participación conjunta de autoridades, escuelas y familias.
También propuso fortalecer los controles para el ingreso de personas ajenas a los planteles y de exalumnos, particularmente cuando acuden a realizar trámites o pretenden entrar nuevamente a las instalaciones escolares.
Mancillas indicó que las medidas no necesariamente pueden aplicarse de la misma manera en todas las escuelas, por lo que consideró necesario evaluar las condiciones particulares de cada plantel y coordinar acciones entre autoridades federales, estatales y municipales.
La organización también planteó fortalecer la autoridad de los docentes frente a estudiantes y padres de familia, al considerar que los maestros enfrentan cada vez más responsabilidades relacionadas con problemas de conducta que también deben ser atendidos desde el entorno familiar.
La Unión Nacional de Padres de Familia insistió en establecer un esquema de corresponsabilidad en el que familias, instituciones educativas y autoridades participen de manera permanente en la prevención de la violencia, en lugar de limitarse a adoptar medidas después de que ocurre una agresión grave.
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