Ciudad de México, 11/09/26 (Más).- Los resultados de la última evaluación PISA muestran un retroceso en el desempeño académico de los estudiantes de América Latina, particularmente en matemáticas y lectura, con países que registraron algunas de sus calificaciones más bajas de las últimas dos décadas, mientras persisten brechas relacionadas con el género y el nivel socioeconómico.
De acuerdo con información de BBC Mundo, la evaluación del Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA), elaborada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), analizó las habilidades de estudiantes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias, con la participación de alrededor de 760 mil alumnos a nivel mundial.
De los 13 países latinoamericanos que participaron en la evaluación, ninguno alcanzó el promedio de la OCDE en las tres áreas examinadas. En comparación con los resultados de 2022, tres países mejoraron en ciencias, tres registraron retrocesos y seis permanecieron sin cambios significativos.
En lectura, ningún país de la región presentó mejoras respecto a la evaluación anterior y seis registraron descensos. En matemáticas tampoco hubo países latinoamericanos que incrementaran sus puntajes, mientras que cinco presentaron caídas, en algunos casos hasta alcanzar sus peores resultados desde que comenzaron a participar en PISA.
Argentina obtuvo 367 puntos en matemáticas, 11 menos que en 2022, con lo que registró su resultado más bajo desde su incorporación a la evaluación. Solo 24 por ciento de sus estudiantes alcanzó el nivel mínimo de competencia, frente a 65 por ciento correspondiente al promedio de la OCDE.
Chile también obtuvo su peor resultado en matemáticas desde 2006, al conseguir 403 puntos, nueve menos que en la evaluación de 2022. México, por su parte, obtuvo 388 puntos, su calificación más baja en esta materia desde 2006 y apenas tres puntos por encima de su resultado de 2003.
Víctor Volman, director ejecutivo de Argentinos por la Educación, consideró que los resultados confirman que las dificultades en matemáticas constituyen un problema regional, debido a que incluso los países latinoamericanos con mejores resultados mantienen a más de la mitad de sus estudiantes por debajo del nivel mínimo de competencia.
En el caso de México, el investigador Marco Antonio Fernández atribuyó parte de los resultados a deficiencias en la capacitación de los docentes y a la falta de materiales educativos de calidad. Señaló además que solo 35 por ciento de las escuelas públicas cuenta con una computadora con acceso a internet.
Las dificultades también se observaron en lectura. Guatemala, Paraguay, Perú, Chile y Uruguay registraron descensos significativos respecto a la evaluación anterior, mientras que ninguno de los países latinoamericanos participantes logró mejorar su desempeño en esta área.
Los resultados muestran además diferencias entre hombres y mujeres. En México, la brecha de género en ciencias se amplió, con una mayor proporción de niñas que de niños por debajo del nivel de competencia 2, con una diferencia de entre seis y 10 puntos porcentuales.
En matemáticas, los estudiantes varones mexicanos obtuvieron mejores resultados que las mujeres por 16 puntos, mientras que en lectura las estudiantes superaron a los hombres por 12 puntos, con resultados de 414 frente a 402.
Una situación similar se presentó en Colombia, donde las niñas superaron a los niños en lectura por 16 puntos, mientras que los varones tuvieron mejores resultados en ciencias y matemáticas. En esta última materia, la diferencia a favor de los hombres fue de 14 puntos.
Los especialistas consultados atribuyeron parte de estas diferencias a factores sociales y culturales. Rodrigo Castañeda Valle, analista de Políticas Públicas de la OCDE, señaló que los roles transmitidos socialmente pueden influir en la orientación de los estudiantes hacia determinadas áreas profesionales.
El origen socioeconómico también aparece como un factor relacionado con el desempeño. En Colombia, los estudiantes provenientes de familias con mayores recursos superaron por 93 puntos en ciencias a los alumnos de sectores menos favorecidos, una diferencia comparable con la existente entre los países con mejores y peores resultados en esa materia.
A pesar de los retrocesos, la evaluación identificó algunos avances en cobertura educativa. Colombia, Costa Rica, El Salvador, Perú y México ampliaron durante los últimos años el acceso a la educación secundaria sin registrar caídas drásticas en el rendimiento académico.
La expansión ha permitido incorporar al sistema educativo a un mayor número de jóvenes que anteriormente se encontraban fuera de las aulas. Sin embargo, especialistas señalaron que el incremento de la cobertura no necesariamente ha sido acompañado por mejoras equivalentes en la calidad de la enseñanza.
En Colombia, por ejemplo, expertos señalaron que existen mayores posibilidades de acceso a la educación, pero persisten problemas relacionados con la calidad y la permanencia de los estudiantes. También identificaron dificultades para evitar la deserción durante los últimos grados de la educación media.
La evaluación también abordó la relación entre los estudiantes y las nuevas tecnologías. Los resultados indican que la inteligencia artificial puede contribuir al aprendizaje, pero su uso para determinadas tareas escolares también está relacionado con un menor desempeño en ciencias.
En Colombia, Perú, Uruguay y Argentina, más de la mitad de los estudiantes utiliza inteligencia artificial para realizar tareas escolares. Además, entre 36 y 57 por ciento de los alumnos reconoció que los teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos representan una distracción durante las clases.
Los especialistas plantearon que el desafío para los sistemas educativos no consiste únicamente en prohibir o permitir la inteligencia artificial, sino en enseñar a los estudiantes a utilizar estas herramientas de manera crítica, sin sustituir habilidades como la lectura, la escritura, el razonamiento y la resolución de problemas.
Pese a los resultados adversos, la prueba también identificó una valoración positiva de la escuela en buena parte de América Latina. Estudiantes de Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Guatemala, México y Perú reportaron niveles de curiosidad por aprender y perseverancia superiores al promedio de la OCDE.
Los datos muestran así un panorama marcado por retrocesos en aprendizajes fundamentales, desigualdades educativas y nuevos desafíos derivados del uso de tecnologías digitales, pero también por una expansión de la cobertura y una disposición favorable de los estudiantes hacia el aprendizaje.
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