Saltillo, Coahuila, 08/09/26 (Más).- Alrededor de 25 mil personas viven en condiciones de pobreza extrema en Coahuila, equivalente a aproximadamente 0.8 por ciento de la población estatal, aunque actualmente las autoridades carecen de información suficientemente detallada para determinar en qué municipios y comunidades se concentra este sector y dirigir hacia esos lugares los programas destinados a atender sus principales carencias.
De acuerdo con información publicada por Milenio, el secretario de Inclusión y Desarrollo Social de Coahuila, Enrique Martínez y Morales, explicó que el Gobierno del Estado espera la publicación de los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), debido a que permitirá disponer de datos desagregados a nivel municipal y facilitará la identificación de las familias que requieren atención prioritaria.
El funcionario destacó que Coahuila se encuentra entre las entidades con menor proporción de habitantes en pobreza extrema en el país, ya que el porcentaje estatal se mantiene considerablemente por debajo del promedio nacional.
“Coahuila es uno de los estados con menor cantidad de población en pobreza extrema: mientras que la media a nivel nacional es del 5.8 por ciento de la población, en el estado es únicamente de 0.8 por ciento, es menos del uno por ciento, son aproximadamente unas 25 mil personas”, resaltó.
Martínez y Morales señaló, sin embargo, que uno de los principales problemas para atender a esas aproximadamente 25 mil personas consiste precisamente en saber dónde se encuentran.
“No sabemos dónde están estas personas, el Inegi no nos da ni siquiera el municipio; estamos esperando la Encuesta Intercensal 2025 que va a ser publicada próximamente, porque aquí sí va a haber información desagregada a nivel municipal”, indicó.
Mientras se cuenta con información estadística de mayor precisión, la Secretaría de Inclusión y Desarrollo Social mantiene coordinación con los gobiernos municipales para localizar las zonas en las que existen mayores rezagos y determinar qué comunidades, colonias y viviendas requieren intervenciones específicas.
El objetivo, explicó el funcionario, es encontrar dónde está la comunidad, está la persona marginada para llevar los apoyos directamente a quienes presentan las carencias.
La identificación de una persona en pobreza extrema considera tanto su nivel de ingresos como las privaciones sociales que enfrenta. De acuerdo con los parámetros utilizados por el Inegi referidos por el secretario, se considera en esta condición a quien percibe ingresos inferiores a la línea de pobreza extrema, situada aproximadamente en 2 mil 600 pesos mensuales, y además registra tres o más carencias entre los indicadores considerados para evaluar sus condiciones de vida.
Entre los aspectos que se toman en cuenta están el acceso a la educación, los servicios de salud, la seguridad social, las condiciones de la vivienda y los servicios disponibles en ella, así como la calidad de sus materiales y la alimentación; estos elementos permiten establecer no solamente el ingreso de las familias, sino las necesidades concretas que deben ser atendidas mediante infraestructura o programas sociales.
El secretario explicó que la estrategia estatal busca ubicar las deficiencias de manera puntual para posteriormente canalizar los recursos.
“Buscamos dónde vive la persona a la que le falta un piso firme para ponérselo, qué colonia no tiene agua potable para llevarle la red, dónde está la casa que no tiene techo seguro; si es ahí en La Laguna, lo llevamos, buscamos dónde están las carencias para de esta forma encontrar a las personas”, indicó.
Como parte de las acciones destinadas a reducir estos rezagos, durante este año fueron anunciados alrededor de 2 mil millones de pesos para obras de infraestructura social en Coahuila.
Los recursos están orientados a proyectos de agua potable, drenaje sanitario, electrificación y mejoramiento de vivienda mediante pisos, techos, muros y cuartos adicionales, entre otras intervenciones relacionadas directamente con los indicadores utilizados para medir la pobreza.
Martínez y Morales añadió que una parte de estas obras se financia mediante el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), destinado a los municipios, y el Fondo de Infraestructura Social para las Entidades (FISE), que corresponde al Gobierno estatal.
Sobre los criterios de distribución de estos recursos indicó que tienen una fórmula efectivamente donde se premia la pobreza, entre más pobres tengas más dinero recibes pero también es cierto que hay una fórmula de eficiencia.
La expectativa de las autoridades estatales es que la información de la Encuesta Intercensal 2025 permita precisar territorialmente la presencia de población en pobreza extrema y, a partir de ello, mejorar la planeación de los programas sociales y las obras públicas, de manera que los recursos puedan concentrarse en las localidades, colonias y hogares donde persistan las mayores carencias.
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