Ciudad de México, 19/08/26 (Más).- La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó este miércoles la conducta del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, y vinculó los recientes episodios de confrontación protagonizados por priistas con las prácticas de los llamados porros, al recordar antecedentes de violencia política asociados históricamente con ese partido.
De acuerdo con información de Infobae, durante su conferencia matutina de este 19 de agosto la mandataria relacionó los enfrentamientos físicos y verbales recientes en el Senado y en el Instituto Nacional Electoral (INE) con una supuesta frustración dentro del PRI derivada de la pérdida de respaldo ciudadano, y llamó a sus integrantes a dejar de lado las agresiones como instrumento de presión política.
“Entiendo también la verdad, pues que hay mucha frustración, porque el PRI cada vez tiene menos apoyadores. Entonces, pues es una frustración personal que se manifiesta en golpes”, dijo.
La presidenta sostuvo que las diferencias entre fuerzas políticas deben resolverse mediante el diálogo y dentro de las instituciones, no a través de agresiones o provocaciones.
Sus declaraciones se produjeron después de una serie de incidentes en los que integrantes del PRI, entre ellos Alejandro Moreno y el diputado Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, han sido señalados por participar en confrontaciones físicas o verbales dentro de espacios legislativos y electorales. Los episodios han incrementado la tensión entre representantes partidistas y autoridades de distintos órganos del Estado.
Al referirse al origen de ese comportamiento, Sheinbaum recordó su etapa como estudiante en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y relató que uno de sus hermanos fue agredido por personas identificadas como porros que, según su versión, mantenían vínculos con el PRI. A partir de ese antecedente, estableció una relación entre aquellas prácticas y la conducta que atribuye actualmente a integrantes de la dirigencia priista.
“Ese es un poco el origen de la dirigencia actual de ese partido”, sostuvo la mandataria al abordar el tema. La referencia fue interpretada como un señalamiento contra la actual conducción del PRI, encabezada por Alejandro Moreno Cárdenas, en medio de la confrontación política que el dirigente mantiene con Morena y el Gobierno federal.
La presidenta insistió en que los actores políticos no deben responder mediante violencia aunque consideren que han sido provocados. Su postura fue que las disputas partidistas deben permanecer dentro de los mecanismos democráticos y legales, particularmente cuando se producen en instituciones responsables de garantizar la representación política y los procesos electorales.
Uno de los escenarios recientes de confrontación fue el Consejo General del INE. Durante una sesión extraordinaria celebrada el 18 de agosto, representantes del PRI discutieron con la consejera presidenta Guadalupe Taddei Zavala y otros integrantes del organismo luego de llamados a cumplir con las reglas internas y mantener el orden durante las intervenciones.
Taddei sostuvo que cualquier diferencia jurídica debe resolverse mediante las vías institucionales y remarcó que las decisiones de los integrantes del Consejo General no pueden estar condicionadas por amenazas, presiones personales o posibles consecuencias externas. Su llamado se centró en que las votaciones respondan únicamente a lo establecido en la Constitución y las leyes electorales.
Los representantes priistas rechazaron, por su parte, que sus intervenciones puedan ser caracterizadas como actos de violencia o que sea válido calificarlos de porros. Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla defendió el derecho de los representantes del partido a expresar posiciones críticas y sostuvo que sus intervenciones forman parte del debate político dentro del órgano electoral.
El PRI ha argumentado que algunas de sus confrontaciones responden a lo que considera intentos de censurar sus posiciones y ha reivindicado la pluralidad política como fundamento de sus intervenciones. Hasta el momento referido en la información, la dirigencia nacional del partido no había fijado una postura formal específica sobre los señalamientos realizados por Sheinbaum durante la conferencia presidencial.
La mandataria insistió en evitar que la discusión política escale hacia agresiones y declaró: “Hay que buscar el diálogo y tampoco hay que caer en provocaciones, porque también lo que quieren, pues es provocar”. Con ello, pidió tanto a partidos como a integrantes de instituciones electorales contener las confrontaciones y recurrir a mecanismos democráticos para solucionar sus desacuerdos.
Los señalamientos contra Moreno y otros integrantes del PRI se producen en un momento de creciente polarización entre el oficialismo y la oposición, con disputas que han trascendido el debate verbal para convertirse en acusaciones sobre amenazas, agresiones y conductas impropias dentro de órganos legislativos y electorales.
Sheinbaum vinculó además esas expresiones con el deterioro electoral que, desde su perspectiva, enfrenta el PRI. Consideró que la disminución del respaldo ciudadano ha generado una reacción de frustración en algunos de sus dirigentes y sostuvo que ello no justifica recurrir a conductas violentas para confrontar a adversarios políticos o funcionarios.
La polémica mantiene abierto el debate sobre los límites de la confrontación partidista y el comportamiento de dirigentes políticos en espacios institucionales. Mientras Sheinbaum asocia las recientes actuaciones de la dirigencia priista con prácticas históricas de grupos de choque, representantes del tricolor rechazan esa caracterización y sostienen que sus expresiones forman parte del ejercicio legítimo de oposición política.
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Ahora el burro hablando de orejas Aunque Nadie mejor que una ex guerrillera en Colombia y con la escuela en fotos con Castron y heredera del pensamiento desierto pejecillo para la demagogia.