Alejandro Enrique Arcos Romero trabajó en la Agencia Nacional de Aduanas entre 2022 y 2023 cuando desde 2021 tenía cuentas bancarias bloqueadas por vínculos delictivos
Ciudad de México, 10/08/26 (Más).- Alejandro Enrique Arcos Romero, identificado por autoridades mexicanas y estadounidenses como uno de los principales operadores financieros de la organización criminal encabezada por Florian Tudor, logró incorporarse a la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) durante la primera gestión de Rafael Marín Mollinedo, pese a que desde dos años antes sus cuentas bancarias habían sido bloqueadas como parte de una investigación contra la llamada mafia rumana.
De acuerdo con una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), documentos oficiales y testimonios de funcionarios y exintegrantes de Aduanas confirman que Arcos Romero trabajó en la oficina de Marín Mollinedo entre diciembre de 2022 y junio de 2023. En esa dependencia era reconocido como una persona cercana al entonces titular e incluso como su secretario particular, mientras un documento de la propia ANAM lo identificó como director general adscrito a la institución.
La presencia de Arcos Romero en Aduanas ocurrió después de que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) lo señalara dentro de la estructura económica de la organización encabezada por Florian Tudor, grupo relacionado con la clonación de tarjetas bancarias en destinos turísticos del país.
En febrero de 2021, como parte de la denominada Operación Caribe, la UIF ordenó el bloqueo de cuentas de decenas de personas físicas y morales presuntamente vinculadas con esa red criminal.
La intervención financiera tuvo además un componente de cooperación internacional. Según documentos de la UIF obtenidos por MCCI, el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó desde noviembre de 2020 el congelamiento de activos de 72 personas y empresas supuestamente relacionadas con la organización de Tudor. Entre los nombres incluidos se encontraba el de Arcos Romero.
La dependencia mexicana informó posteriormente que trabajó de manera coordinada con el Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) en la definición de los objetivos de dicho operativo.
La organización encabezada por Tudor, detenido desde mayo de 2021, operó durante años principalmente en zonas turísticas del Caribe mexicano. El esquema consistía, según las investigaciones, en intervenir cajeros automáticos ubicados en hoteles y centros comerciales mediante dispositivos conocidos como skimmers, utilizados para copiar información de las bandas magnéticas de tarjetas y obtener los números de identificación personal de los usuarios mediante cámaras ocultas.
Un antiguo integrante de la organización que posteriormente colaboró con autoridades rumanas calculó que la estructura podía clonar aproximadamente mil tarjetas cada mes y obtener alrededor de 200 dólares de cada una.
De acuerdo con ese testimonio, el esquema habría generado ganancias de hasta 20 millones de dólares mensuales, recursos que después necesitaban incorporarse al sistema financiero mediante distintas operaciones y empresas.
Los expedientes de la UIF citados por MCCI ubican a Arcos Romero como uno de los dos principales operadores financieros del grupo y lo relacionan con la constitución de 14 sociedades presuntamente utilizadas para mover y lavar recursos mediante la adquisición de inmuebles, vehículos y joyas.
Entre ellas aparece Momvavi Grupo Constructor SA de CV, empresa en la que figuraba como accionista mayoritario y que había sido catalogada por el Servicio de Administración Tributaria como una empresa “facturera” o “fantasma” desde marzo de 2019.
Las autoridades financieras también detectaron que Arcos Romero era titular o apoderado de numerosas cuentas que registraban movimientos considerados inusuales. En una cuenta de BBVA, por ejemplo, se documentaron depósitos por 46.2 millones de pesos y retiros por 195.1 millones entre septiembre de 2015 y marzo de 2016. En otra cuenta de Santander se registraron depósitos por 39.5 millones y retiros por 42.3 millones de pesos entre diciembre de 2015 y marzo de 2016.
A pesar del congelamiento de sus cuentas y de los señalamientos contenidos en los documentos de inteligencia financiera, Arcos Romero no fue detenido por autoridades federales. El 15 de febrero de 2021 promovió un amparo contra la inmovilización de sus recursos, aunque no obtuvo la suspensión definitiva. Posteriormente presentó otros recursos legales para conocer si existían órdenes de aprehensión en su contra.
En agosto y septiembre de 2023 promovió dos de esos llamados amparos rastreadores, cuando ya había formado parte del equipo de Marín Mollinedo en la ANAM. Ambos fueron sobreseídos debido a que las autoridades señaladas como responsables, incluida la Fiscalía General de la República, negaron que existieran órdenes de captura en su contra. En junio de 2026 presentó otro recurso de la misma naturaleza ante la posibilidad de que hubiera un nuevo mandamiento judicial.
La incorporación de Arcos Romero a la Agencia Nacional de Aduanas quedó plasmada en documentos que MCCI señala haber obtenido de la propia institución. Uno de ellos, fechado en abril de 2023 y relacionado con actividades del programa Tianguis del Bienestar, incluyó copia para Arcos Romero y lo identificó como director General adscrito a la ANAM.
También existe registro de su participación como testigo en el acta de entrega-recepción del 26 de diciembre de 2022, cuando Horacio Duarte entregó la dirección de Aduanas a Rafael Marín Mollinedo.
Su nombre, sin embargo, no aparece en registros públicos como Declaranet ni en la Plataforma Nacional de Transparencia, de acuerdo con la investigación. Funcionarios y antiguos trabajadores de la ANAM consultados por MCCI afirmaron que durante esa administración era conocido como una persona de máxima cercanía con Marín Mollinedo.
La relación continuó después de que ambos dejaron de coincidir formalmente en Aduanas. Arcos Romero ha aparecido durante 2026 en diversos actos políticos y promocionales de Marín Mollinedo en su búsqueda de la candidatura de Morena al Gobierno de Quintana Roo. Videos y fotografías difundidos en redes sociales lo muestran acompañando al exfuncionario en reuniones y actos relacionados con su proyecto político.
El 22 de junio apareció en varias ocasiones junto con Marín Mollinedo durante un festejo por el Día del Padre en Quintana Roo. Tres días después volvió a ser identificado en un video relacionado con actividades del campo en el sur de la entidad y el 26 de junio estuvo presente en el registro de Marín como aspirante a la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional, denominación utilizada por Morena para su proceso interno rumbo a la selección de candidaturas.
En ese último evento también estuvo Alex Tonatiuh Márquez Hernández, exdirector de Investigación Aduanera y antiguo integrante del equipo de Marín Mollinedo, quien fue separado de su cargo después de señalamientos públicos sobre presuntos hechos de corrupción y luego de conocerse que el Gobierno estadounidense le había retirado su visa.
La cercanía entre Arcos Romero y el aspirante morenista también quedó reflejada en un trámite ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. A finales de mayo, Arcos Romero presentó una solicitud para registrar la marca “Rafa Marín” y apareció en el procedimiento como representante legal de Marín Mollinedo, quien ha intensificado su promoción rumbo al proceso político de Quintana Roo.
Marín Mollinedo mantiene desde hace décadas una relación política con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y es primo de Nicolás Mollinedo, quien fue chofer y coordinador de logística del exmandatario. En el escenario político de Quintana Roo, su nombre aparece entre los perfiles que podrían competir por la candidatura de Morena al Gobierno estatal.
La investigación coloca así bajo cuestionamiento los controles mediante los cuales una persona previamente identificada por organismos de inteligencia financiera como presunto operador de una organización criminal pudo ingresar a una oficina estratégica del Gobierno federal. Hasta la publicación del reportaje, MCCI señaló que había solicitado desde el 7 de agosto una postura a Rafael Marín Mollinedo a través de colaboradores cercanos, pero no había recibido respuesta.
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