Aspirantes aceptados para una licenciatura exigen a la UNAM que respete los resultados originales. Piden investigar casos específicos de posible fraude
Ciudad de México, 03/08/26 (Más).- Cerca de 200 aspirantes aceptados en el proceso de ingreso a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), acompañados por madres y padres de familia, bloquearon este lunes la avenida Insurgentes Sur para exigir que se respeten los resultados del examen de admisión 2026 y se cancele la aplicación de una evaluación presencial de control.
La protesta comenzó alrededor del mediodía frente a la Torre de Rectoría, en Ciudad Universitaria, donde los inconformes demandaron una respuesta de las autoridades universitarias ante la incertidumbre generada por la revisión del primer examen de admisión totalmente en línea aplicado por la institución.
Durante la movilización, los aspirantes lanzaron consignas como “¡Merezco mi lugar!”, “¡Con esfuerzo entré, mi lugar defenderé!” y “¡Lomelí, Lomelí nos tienes que escuchar!”, al considerar que obtuvieron su aceptación legítimamente después de varios meses de preparación y que la nueva evaluación modifica las condiciones establecidas en la convocatoria original.
Al no recibir una respuesta inmediata de la administración central, los manifestantes avanzaron hacia Insurgentes Sur y cerraron la circulación en ambos sentidos, a la altura de Ciudad Universitaria. La protesta provocó afectaciones al tránsito vehicular y alteraciones en el servicio de la Línea 1 del Metrobús.
Los aspirantes rechazaron que todos los seleccionados deban repetir la evaluación debido a las irregularidades detectadas por la UNAM. Argumentaron que una medida generalizada perjudica por igual a quienes pudieron cometer alguna falta y a quienes presentaron el examen bajo las reglas establecidas y obtuvieron los puntajes necesarios sin ayuda externa.
Como alternativa, solicitaron que la Universidad revise las grabaciones, los registros de vigilancia y la información técnica generada durante la aplicación en línea. Consideraron que esos elementos permitirían identificar casos concretos de fraude o conductas irregulares sin invalidar automáticamente los resultados de miles de participantes.
Algunos de los inconformes reconocieron que podrían presentar el examen de control en caso de que se agotaran todas las posibilidades de diálogo; sin embargo, insistieron en que la institución debe justificar de manera individual cualquier duda sobre los resultados y evitar que todos los aspirantes aceptados sean considerados sospechosos.
Los manifestants también pidieron la instalación de una mesa de diálogo con autoridades de la UNAM, con el propósito de conocer los criterios de la investigación y construir una solución que garantice la transparencia del proceso sin retirar de manera injustificada los lugares ya asignados.
La controversia comenzó después de que la Universidad detectara anomalías en los resultados de su primer examen de ingreso aplicado completamente por internet. Una revisión técnica identificó un incremento considerado atípico en las calificaciones, principalmente entre aspirantes a carreras de alta demanda.
Ante esa situación, la institución integró una Comisión Técnica para analizar el proceso de admisión 2026 y determinar si las calificaciones inusualmente elevadas estaban relacionadas con fallas en el sistema, posibles filtraciones, fraude individual o el uso indebido de herramientas tecnológicas durante la evaluación.
A partir de las recomendaciones de los especialistas, la UNAM anunció que alrededor de 58 mil aspirantes seleccionados tendrían que presentar un examen presencial de control para validar sus resultados. La inscripción definitiva de los alumnos permanece sujeta a las decisiones que se adopten tras concluir la investigación.
La determinación abrió un debate sobre el uso de evaluaciones remotas, los mecanismos de supervisión digital y la posibilidad de que herramientas de inteligencia artificial hayan sido utilizadas para responder el examen. También generó cuestionamientos sobre la capacidad de la Universidad para garantizar condiciones equivalentes entre los participantes.
Especialistas en educación han señalado que el aumento de puntajes puede tener diversas explicaciones y no constituye por sí mismo una prueba de fraude generalizao. Las causas podrían incluir fallas en el diseño de la evaluación, deficiencias en la vigilancia, problemas técnicos o irregularidades cometidas solamente por algunos aspirantes.
La incertidumbre afecta a miles de jóvenes a pocos días del inicio del ciclo escolar, debido a que la revisión definirá si conservan los lugares obtenidos o si deberán demostrar nuevamente sus conocimientos mediante la prueba presencial. Pese al conflicto, la Universidad no ha informado cambios en su calendario académico.
Los inconformes advirtieron que mantendrán las movilizaciones mientras no exista una respuesta directa de las autoridades universitarias. Reiteraron que el examen de control no fue contemplado en la convocatoria y que su aplicación posterior representa, desde su perspectiva, una modificación de las reglas del proceso.
La UNAM enfrenta así el desafío de esclarecer las irregularidades, proteger la credibilidad de su sistema de ingreso y evitar afectaciones a quienes sostienen haber obtenido su lugar mediante preparación y esfuerzo. Los aspirantes, por su parte, demandan que cualquier sanción se sustente en pruebas individuales y no en una decisión que alcance a la totalidad de los seleccionados.
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