Apuntes para el insomnio
Manuel Fragoso Álvarez
Hace ya algunos años, estaba en el trabajo y por ahí andaba el director de Asuntos Académicos, una persona le dijo que un empleado quería hablar con él, que quería que le ayudara para que su hijo entrara a la prepa porque no había pasado el examen, él con una sonrisa burlona le dijo -pues nada más falta que lo quieran poner en el contrato colectivo, quieren que hasta los hijos obtengan beneficios del trabajador-. Y de ahí toda una perorata de que cómo querían que los hijos heredaran los puestos de los padres y una pila de cosas más. Pero dicen que cae más pronto un hablador que un cojo y al paso del tiempo, él mismo heredó a su hija un cargo político y luego otro más, también al yerno le consiguió un cargo al igual que a otro familiar.
El heredar puestos y cargos a los familiares son de uso muy común y no sólo en nuestro país, yo creo que este caso es mundial. Se le llama nepotismo y proviene del italiano nepote -del latín nepos-, que significa «sobrino». El término nació durante la Edad Media y el Renacimiento, ligado a la Iglesia católica, ya que los papas y altos clérigos debían mantener el celibato, nombraban a sus «sobrinos» como cardenales o funcionarios, muchos de estos jóvenes eran en realidad hijos ilegítimos a los que se les otorgaban privilegios disfrazando el vínculo familiar.
De acuerdo con el artículo 21 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: «Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de equidad, a las funciones públicas de su país». Por lo que el nepotismo violenta el derecho humano de acceso a funciones públicas de todos aquellos que se ven privados de oportunidades para competir justamente por un cargo público.
Pero como dije, esto es de uso común, se da en las instituciones educativas donde quienes laboran tienen que hacer lo que les digan sus líderes (¿?) porque si no, no obtienen un puesto para su familiar y así tienen que aceptar todo lo que les ordenen para no quedar mal con el o la lideresa en turno, 38, y 5ª claro ejemplo. En el IMSS es un secreto a voces que los familiares de quienes se jubilan tienen “derecho” de “heredar” su puesto a un hijo o familiar cercano. Igual sucede en oficinas de gobierno federal y del estado.
Aunque el nepotismo se puede dar tanto en el sector público como en el privado, la diferencia es que en el primero rigen principios generales como el «interés general», tutelados por los poderes públicos, mientras que en el segundo rige la «autonomía de la voluntad» es decir, su tutela viene determinada por el propio empresario o propietario en su propio interés y provecho.
Pero como hemos podido ver en la prensa y en los medios, en donde más se da el nepotismo es en los puestos de gobierno: jueces, presidentes municipales, senadores, diputados, regidores, y no alcanzarían varias páginas para mencionar siquiera los nombres de aquellos “funcionarios” públicos que tienen en la nómina a; hijos, hermanos, primos, amantes, matadores, choferes (como Nico) y les ponen rimbombantes nombres como “asesores”, consejeros, personal de apoyo, secretario particular o seguridad.
En el gobierno en el poder hay una estira y afloja entre sus miembros por los nuevos puestos (no digo cargos) políticos que se avecinan: Monreal en Zacatecas, Salgado Macedonio en Guerrero, la esposa de Gallardo en San Luis, Christian en Baja California Sur, Gerardo Sánchez en Campeche y cómo podríamos olvidar al señor Andy que en algunos de sus sueños guajiros se veía como presidente, ahora dice que va como como diputado federal, bueno eso dice él veremos qué opina la DEA. Y así como estos hay cientos de casos, el poder deja, y muchos están dispuestos a “sacrificarse” por el pueblo con tal de “representarlo”.
En su mañanera, la presidente Sheinbaum fijó su postura en contra del nepotismo en los procesos electorales y afirmó que no está de acuerdo con que familiares de funcionarios en funciones, sean postulados para sucederlos en cargos de elección popular durante las elecciones de 2027. Mandó su iniciativa a la cámara, pero como siempre le hicieron poco caso, pues muchos no están de acuerdo con esa iniciativa. Dicha propuesta pretende establecer en la Constitución, restricciones a la sucesión familiar en cargos públicos, con el objetivo de evitar que el poder se concentre en grupos políticos ligados por parentesco. Sheinbaum explicó que su iniciativa contemplaba impedir que padres, madres, hijos, hermanos, esposas, esposos o familiares hasta en cuarto grado pudieran competir para suceder de manera inmediata a quien ocupa un puesto de elección.
Sin embargo, reconoció que dicha reforma fue aprobada, pero aplicará a partir de 2030 y no para los procesos electorales de 2027. A pesar de ello, señaló que espera que sus correligionarios decidan asumir el compromiso político de respetar dicho principio desde la próxima elección intermedia. Lo dudo mucho, pero veremos y diremos.
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