Horacio Cárdenas Zardoni
Me acuerdo de las lecciones de historia de la primaria, mucho antes de la irrupción de ese chico en cristalería de nombre Marx Arriaga, en que se nos enseñaba a los escuincles que, durante el porfiriato, México vivió una época de afrancesamiento.
No nos decían si eso estaba bien, o si estaba mal, a menos claro que tuviéramos un profesor particularmente politizado, pero entonces como ahora, eran más bien pocos estos, se ocupaban de instruir sobre los contenidos que marcaba el plan de estudios, sobre los que en general, no tenían opinión. Ahora eso es lo único que importa, la opinión, y no el contenido.
Pero regresando al gobierno de Don Porfirio. El problema no fue realmente que quisieran vestir a México a la moda europea, sino que la intención no alcanzará más que para una élite de catrines, al pueblo le quedaba poco más que ver y envidiar… Más o menos igual que ahorita, o bueno, alguien pensará que la gran diferencia es una pensión o beca del bienestar, Pero allá ellos y su optimismo, nosotros opinamos que en 100 años, 120 ya, hay muy poco cambio en el país, esto gracias a gobiernos de distintos membretes, que realmente solo han vivido para su propio afrancesamiento.
Todavía recordamos que fue un escandalito, por ponerlo de esa manera, que en algún evento deportivo del pasado no muy lejano, otro mundial futbolero o cosa así, algunos de los estudios estaban lejos de las zonas ‘nice’, después de todo parte importante del deporte, si no la que más, es que es un negocio populachero, y habia que atravesar por barrios bastante dados al cuas… O para ubicarlo en los deciles del INEGI, de clase media baja, tirándole a fregadona, según la acotación de Chava Flores. Y por supuesto… ¡Que vergüenza que los turistas extranjeros vea como vive la chinaca popular!, había que hacer algo, y pronto.
Lo que hubiera planteado algún gobierno de algún país de primer mundo, es aprovechar el evento para mejorar el paisaje urbano de la ciudad, algo así no lo que se hizo para las olimpiadas de 1968, en que se construyó la Villa Olímpica, que luego se vendió como departamentos, habiéndose creado una infraestructura urbana de bastante buen nivel.
Pero eso era antes, mentalidad de gobiernos neoliberales y neoporfiristas.
No, la idea nueva fue solo construir muros que ocultaran la pobreza, más bien la fealdad de la pobreza, y que los visitantes de fuera solo vieran paredes a lo largo de su recorrido. Tampoco es que se pusieran a hacer una reflexión sociológica del porqué, para qué o como es que la gente se dejará que la trataran así, los turistas piensan poco, y los fanáticos deportivos todavía menos.
Algo se habló del asunto, pero no mucho, el gobierno y los empresarios no querían voces discordantes en la ‘fiesta deportiva’, las que hubo las acallaron.
Las cosas no han cambiado a ese respeto, si acaso podemos decir que han empeorado sustancialmente. Además, como esa monstruosidad capitalista que es la FIFA impone sus condiciones, que los gobiernos aceptan sin rechistar, hubo el pretexto perfecto: había que dar una imagen linda del país, imagen por lo demás, tan falsa como el afrancesamiento porfirista tan criticado por los gobernantes de varias épocas e ideologías.
Esto si que es un escándalo. La FIFA pidió que se limpiaran las ciudades sede del mundial de tráfico, del tráfico infernal que padecen sus habitantes todos los días. Se cumplirá su deseo, ¿cómo no? Ya lo vimos para un partido de exhibición, literalmente se cercó el estadio, antes Azteca y hoy BanBilletes, para que el barrio pareciera Amsterdam, Solo o Copenhague…
Lo del recorte del ciclo escolar tiene el mismo objetivo, que los turistas de fuera, que vienen a ver los partidos más balines, no se topen con los ríos de escolares uniformados, todos prietitos… Como somos los mexicanos, pues.
Ya andan cabildeando a la patronal para suspender las labores los días de juego, igual, para que no andemos en las calles afeandoles la vista a las visitas…
Y nadie siente vergüenza de que escondamos nuestras vergüenzas, en vez de arreglarlas de una vez por todas… Pero era pedir demasiado de gobernantes para los que la simulación lo es todo. Bueno, eso y el poder.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
