Ciudad de México, 08/05/26 (Más).- La decisión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de adelantar el cierre del ciclo escolar al 5 de junio, un mes antes de lo previsto inicialmente, ha generado críticas por agravar el rezago educativo en el país, alertaron organizaciones y padres de familia.
La medida fue justificada por la dependencia bajo el argumento de proteger a estudiantes ante las olas de calor y por la realización del Mundial de Futbol, que se celebrará en tres de los 2 mil 500 municipios del territorio nacional.
Organizaciones como Mexicanos Primero, Tejiendo Redes Infancia y la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) coincidieron en que la pérdida de tiempo escolar impacta con mayor fuerza a niñas, niños y adolescentes en contextos de pobreza, violencia o exclusión.
La Coalición por el Derecho al Cuidado Digno y el Tiempo Propio de las Mujeres enfatizó que “el calendario escolar no puede diseñarse como si en los hogares siempre hubiera una mujer disponible para resolverlo todo”.
La Sección XXIl del SNTE-CNTE criticó que los intereses económicos, comerciales y mediáticos pesen más que las verdaderas necesidades de la educación pública, destacando que históricamente los estudiantes han enfrentado clases en condiciones extremas, sin infraestructura adecuada ni agua potable.
En ese sentido, exigieron que cualquier cambio se construya de manera democrática con la participación de las comunidades escolares.
Mexicanos Primero señaló que el ciclo escolar 2025–2026 ya ha estado marcado por interrupciones constantes: paros magisteriales, crisis climáticas, inseguridad y suspensiones de actividades en varias entidades como Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Jalisco, Chiapas y Zacatecas.
También alertaron que la pandemia por COVID-19 dejó pérdidas de aprendizaje que aún no se han recuperado plenamente.
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los países miembros tienen un promedio de 186 días de clases, mientras que México, con esta medida, podría reducir el ciclo a 157 días efectivos.
Ante ello, Mexicanos Primero hizo un llamado a autoridades, comunidades escolares y sociedad civil a priorizar a los estudiantes, proponiendo estrategias de cierre académico pertinentes, nivelación educativa y acompañamiento a docentes y familias.
La Unión Nacional de Padres de Familia consideró que adelantar el cierre implica perder hasta siete semanas de clases para estudiantes con mayores necesidades educativas y calificó la medida como “un golpe directo al derecho a la educación”.
Denunciaron que el supuesto fortalecimiento de aprendizajes en agosto es insuficiente y no compensa la pérdida de tiempo escolar efectivo.
La Coalición por el Derecho al Cuidado Digno y el Tiempo Propio de las Mujeres advirtió que la modificación del calendario escolar afecta especialmente a madres trabajadoras, hogares monoparentales y familias sin redes de apoyo, reduciendo su tiempo propio y posibilidades de participación económica y social.
Por ello, solicitaron que se consideren alternativas de cuidado y acompañamiento ante el cierre anticipado.
Tejiendo Redes Infancia señaló que las vacaciones largas pueden profundizar desigualdades y afectar el aprendizaje, recordando que eventos climáticos interrumpen la educación a nivel global, y que un evento deportivo no puede ser argumento para reducir el tiempo escolar.
Las organizaciones demandan que cualquier compensación educativa sea real, gratuita, inclusiva, accesible y culturalmente pertinente, garantizando que la medida no amplíe las brechas existentes ni discrimine indirectamente a estudiantes vulnerables.
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