Por Zitamar Arellano Trueba
Saltillo, Coahuila 28/04/26 (Más).- La reciente reforma a la Ley de Educación, que obliga a la secretaría del ramo a asumir nuevas responsabilidades en materia de prevención y atención de la violencia y el acoso sexual en las escuelas, se inserta en un marco de atención preexistente con programas enfocados a cumplir los mismos objetivos, aseguró el secretario de Educación, Emanuel Garza Fishburn.
El funcionario explicó que la dependencia a su cargo ya cuenta con diversos mecanismos para atender riesgos dentro de las escuelas, entre ellos protocolos de actuación, programas de salud socioemocional, estrategias de detección de señales de alerta y acciones de capacitación dirigidas al personal docente.
Garza Fishburn señaló que una de las prioridades de la estrategia denominada Impulso Educativo, es precisamente fortalecer la salud socioemocional en las escuelas, al considerar que no puede haber aprendizaje si niñas, niños y adolescentes no se desarrollan en ambientes seguros, armónicos y de respeto.
Ayer, el Congreso del Estado aprobó una reforma a la Ley de Educación que obliga a las autoridades educativas a tomar medidas preventivas y de atención ante casos de violencia y acoso sexual en las escuelas, con medidas que imponen a maestros la obligación de denunciar ante autoridades cuando encuentras situaciones de violencia e incluso ofrecer atención aun cuando el costo de ello no esté presupuestado en las escuelas.
Entre las acciones que ya opera la Secretaría de Educación, Garza Fishburn mencionó los protocolos de actuación para la atención y prevención de riesgos dentro de los planteles, los cuales, dijo, colocan a Coahuila como un referente nacional por su nivel de detalle.
También señaló la actualización de lineamientos internos, reglamentos de la dependencia y disposiciones relacionadas con el marco de la Ley General de Educación.
El secretario destacó además programas como Ser Más, Impulsores de Paz y Somos Más, orientados a desarrollar habilidades socioemocionales como el autocontrol, el autoconocimiento, la autonomía, la empatía y la colaboración, con el propósito de prevenir conductas violentas y fortalecer la convivencia escolar.
En particular, explicó que Somos Más funciona como una estrategia para detectar señales de alerta en estudiantes, no sólo relacionadas con violencia, abuso o acoso, sino también con nutrición, cuidados, salud emocional y otras condiciones que puedan requerir atención especializada.
Cuando se detecta una señal de alerta, añadió, el caso se canaliza a través del sistema y, de ser necesario, se deriva a instituciones u organizaciones especializadas, entre ellas la Secretaría de Salud para atención psicológica.
Garza Fishburn también mencionó la reciente publicación del Manual de Convivencia, instrumento que, dijo, busca reforzar la corresponsabilidad de madres y padres de familia en la formación de conductas prosociales, así como en el respeto, apoyo y colaboración con los planteles educativos.
Sobre la capacitación del personal escolar, el secretario defendió que maestras y maestros cuentan con vocación y preparación para atender estas situaciones, pero agregó que la dependencia les está dando apoyo adicional mediante trayectos formativos, materiales instruccionales, recursos y experiencias de fortalecimiento profesional.
“Las maestras y los maestros por vocación y por preparación son figuras ejemplares en el desarrollo de estas conductas”, sostuvo, al señalar que existen oportunidades abiertas para seguir reforzando sus capacidades en materia de convivencia, prevención y atención de riesgos.
El funcionario afirmó que todas estas medidas tienen como propósito reducir las situaciones de violencia dentro de las escuelas, al advertir que es difícil esperar buen aprovechamiento académico cuando un alumno enfrenta afectaciones en su autoestima, conflictos con sus compañeros o un entorno adverso.
Por ello, dijo que la administración estatal busca sentar bases más sólidas para que las comunidades educativas funcionen como espacios de bienestar y desarrollo, y no sólo como lugares de enseñanza académica.
Al ser cuestionado sobre la reforma que obligará a docentes o directivos a presentar denuncias directas ante la Procuraduría correspondiente cuando detecten indicios de abuso o violencia sexual, el secretario no dio una respuesta definitiva y señaló que tendría que analizarse a fondo el documento aprobado.
Tampoco precisó si un maestro, directivo o trabajador escolar podría enfrentar responsabilidad por no informar directamente a las autoridades cuando conozca una posible situación de abuso. Insistió, en cambio, en la corresponsabilidad de toda la comunidad educativa para estar atenta a las necesidades de niñas, niños y adolescentes.
Respecto al seguimiento de los casos, Garza Fishburn aseguró que el sistema reportará las incidencias y señales de alerta detectadas, así como la atención que se dé a cada situación.
No obstante, no detalló cómo se coordinará ese registro con las denuncias que pudieran presentarse directamente ante otras autoridades.
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