El Paso, Texas 22/04/26 (Más).- Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvieron a Deisy Rivera Ortega, esposa de un sargento del Ejército de Estados Unidos, durante una cita migratoria en la ciudad de El Paso, en un caso que ha generado controversia por tratarse de una persona que acudía a un proceso de regularización.
Rivera Ortega acudió el 14 de abril a una oficina migratoria junto a su esposo, el sargento de primera clase, José Serrano, como parte de un trámite de “parole in place”, un mecanismo que en algunos casos permite a familiares de militares regularizar su situación migratoria sin salir del país.
Sin embargo, durante la cita fue detenida por agentes del ICE y trasladada bajo custodia.
Su esposo relató que la detención ocurrió sin previo aviso ni orden visible, lo que calificó como una acción repentina mientras ambos eran guiados por un pasillo dentro de las instalaciones migratorias.
El militar, con casi 28 años de servicio en las fuerzas armadas de Estados Unidos, ha señalado que no recibió información inmediata sobre el paradero de su esposa tras el arresto.
Rivera Ortega, originaria de El Salvador, ingresó a Estados Unidos en 2016 y solicitó asilo.
En 2019, un juez ordenó su deportación, aunque también se le otorgó una medida de protección que le impedía ser enviada a su país de origen por riesgo de daño, permitiéndole permanecer en territorio estadounidense bajo ciertas condiciones, según su defensa legal.
El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que la mujer es una “extranjera ilegal con antecedentes penales” por una condena federal relacionada con entrada ilegal al país, y ha confirmado que permanece bajo custodia del ICE en espera de su expulsión.
Las autoridades no han precisado el país de destino, aunque se ha señalado la posibilidad de un tercer país como México, pese a que no cuenta con vínculos allí.
La defensa legal ha calificado la detención como “arbitraria y caprichosa”, argumentando que Rivera Ortega cumplía con los procedimientos establecidos y contaba con autorización de trabajo vigente, además de haber iniciado el proceso de regularización a través de su matrimonio celebrado en 2022.
El caso se produce en medio de cambios recientes en la política migratoria de Estados Unidos, que han reducido las protecciones para familiares de militares en procesos de deportación.
Bajo estos ajustes, el servicio militar de un cónyuge ya no se considera un factor determinante para evitar medidas de expulsión.
El sargento Serrano ha expresado preocupación por la situación y ha criticado la actuación de las autoridades migratorias, al tiempo que su esposa permanece detenida en un centro de El Paso mientras su caso es revisado en tribunales federales.
Este no es un hecho aislado, ya que recientemente otro caso similar involucró a la esposa de un militar detenida en circunstancias comparables en una base militar en Luisiana, lo que ha reavivado el debate sobre las políticas migratorias aplicadas a familiares de personal militar en Estados Unidos.
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