Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 27/03/2026 (Más).- A pesar de que el acuífero Saltillo-Ramos Arizpe se encuentra sujeto a una veda federal desde 2013 y a restricciones por falta de disponibilidad de agua, el gobierno municipal mantendrá la inversión en infraestructura hídrica basada en el aprovechamiento de agua subterránea para incrementar el abasto en la ciudad.
El alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, afirmó que los recursos municipales seguirán destinándose a este rubro: “Lo que le corresponde al Municipio va enfocado a seguir invirtiendo en tema de agua, a seguir invirtiendo en tema de pozos de agua”.
El contexto legal e hídrico de la región establece limitaciones claras. El 22 de marzo de 2013 se emitió el decreto de veda para el acuífero Saltillo-Ramos Arizpe, el cual entró en vigor el 5 de abril de ese mismo año tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Posteriormente, en abril de 2015, la propia Comisión Nacional del Agua determinó, mediante estudios de disponibilidad media anual, que no existía volumen de agua disponible para otorgar nuevas concesiones en los cuatro acuíferos que abastecen a Saltillo: Saltillo-Ramos Arizpe, Región Manzanera Zapalinamé, Cañón de Derramadero y Saltillo Sur.
Pese a este escenario, una investigación de Más, el periódico digital de Coahuila, documentó que entre abril de 2013 y marzo de 2025 la Comisión Nacional del Agua validó o registró al menos 356 concesiones de pozos en estos acuíferos, aun cuando ya existían restricciones legales y diagnósticos de sobreexplotación.
De acuerdo con ese trabajo periodístico, en ese mismo periodo se permitió la extracción de 24 millones 443 mil 473 metros cúbicos de agua, lo que evidencia una presión sostenida sobre los mantos subterráneos que abastecen a la ciudad.
Incluso, tras el inicio de la sequía en 2018, lejos de disminuir, la autorización de concesiones se aceleró: se registraron 50 en 2019, 69 en 2020, 65 en 2021 y 56 en 2022, entre otros años, a pesar de que los acuíferos ya estaban catalogados sin disponibilidad desde 2015.
Este reportaje también señala que el acuífero Saltillo-Ramos Arizpe acumuló autorizaciones por 8.4 millones de metros cúbicos tras la veda, mientras que en la región Manzanera de Zapalinamé se permitieron extracciones por 12.5 millones de metros cúbicos, además de volúmenes adicionales en Derramadero y Saltillo Sur.
A la par, los estudios oficiales muestran un agravamiento del déficit: la sobreexplotación del acuífero Saltillo-Ramos Arizpe creció 390% entre 2015 y 2024, alcanzando un déficit anual de 54.9 millones de metros cúbicos, mientras que otros acuíferos de la región registraron incrementos de hasta 1,780% en sus niveles de sobreexplotación.
Pese a este contexto de veda y falta de disponibilidad oficial, el edil sostuvo que la prioridad es atender la demanda de agua, particularmente en zonas con problemas de abasto, e incluso propuso incorporar obras hidráulicas en proyectos de infraestructura mayor como el tren de pasajeros: “Les decía a la gente de grupo Carso, deberían de incorporar dentro de obras complementarias, dentro del derecho de vía la tubería de agua que nos pudiera ayudar al poniente y al sur poniente… yo les proponía que esa obra complementaria pudiera de alguna u otra manera beneficiar a miles de familias en el sur poniente de Saltillo”.
Así, la estrategia municipal se perfila en un contexto donde, por un lado, existen restricciones legales y diagnósticos oficiales de sobreexplotación y, por otro, se mantiene la apuesta por el aprovechamiento del agua subterránea como vía para atender la demanda en Saltillo.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
