Saltillo, Coahuila, 04/03/26 (Más).- El presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Coahuila, Miguel Felipe Mery Ayup, afirmó que los tribunales deben servir para proteger a las familias y no para destruirlas, al fijar su postura sobre la figura de la violencia vicaria y advertir sobre las consecuencias de las denuncias falsas en este tipo de casos.
Durante una sesión del Pleno del Poder Judicial en su carácter de Tribunal Constitucional, el magistrado informó que se acordó enviar un exhorto al Congreso del Estado de Coahuila para analizar técnicamente el diseño normativo de la violencia vicaria contemplada en el Código Penal de la entidad.
Explicó que la violencia vicaria no surgió de forma improvisada, sino como respuesta a una realidad de violencia de género en la que se busca dañar a las mujeres mediante la utilización de hijas e hijos dentro de conflictos familiares.
Señaló que el Poder Judicial de Coahuila ha asumido acciones concretas para atender este fenómeno, en cumplimiento de compromisos internacionales adoptados por México para eliminar todas las formas de discriminación contra la mujer.
“Desde el Poder Judicial hemos asumido esas obligaciones con hechos. Fuimos pioneros en la creación de juzgados especializados en violencia familiar, una decisión que en su momento implicó reconocer que no todos los conflictos pueden atenderse con las mismas herramientas”, expuso.
Sin embargo, Mery Ayup advirtió que el diseño normativo actual de la violencia vicaria ha generado tensiones debido a que su configuración se aplica de manera indistinta, sin una delimitación acorde con la perspectiva de género que le dio origen.
Indicó que esta situación ha provocado que la figura jurídica se aparte de su finalidad protectora, por lo que consideró necesario revisar su diseño legal para evitar confusiones con otras conductas que ya están contempladas en la legislación.
El magistrado subrayó que el trato diferenciado en favor de la mujer no implica que quede exenta de responsabilidad jurídica, pues la igualdad ante la ley también implica responder por conductas ilícitas.
Destacó que el eje central en estos casos debe ser la protección de niñas, niños y adolescentes, quienes con frecuencia quedan atrapados en disputas entre los adultos.
“El eje rector debe ser siempre el interés superior de la niñez como principio jurídico vinculante para todas las autoridades. Las niñas y los niños no pueden convertirse en instrumentos procesales”, expresó.
Asimismo, señaló que las denuncias falsas afectan gravemente a los menores al colocarlos en medio de conflictos familiares que los perjudican.
“Hay que decirlo con firmeza. Las denuncias falsas, provengan de donde provengan, no ayudan a las infancias, por el contrario, las colocan en un escenario de conflicto que los daña profundamente al pagar los desacuerdos de los adultos”, sostuvo.
El presidente del Tribunal Superior de Justicia también enfatizó que la justicia no puede convertirse en un espacio para venganzas personales ni para prolongar disputas familiares.
“Los tribunales no estamos para auspiciar venganzas familiares ni tampoco para ser escenarios donde se prolonguen disputas personales en perjuicio de nuestros niños y niñas”, afirmó.
Finalmente, reiteró que el Poder Judicial de Coahuila mantendrá su compromiso de juzgar con perspectiva de género, con enfoque en los derechos de niñas, niños y adolescentes y con pleno respeto a los derechos humanos, al tiempo que destacó que las familias, en cualquiera de sus formas, deben recibir protección jurídica.
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