El CJNG enfrenta una disputa interna que podría derivar en una escalada violenta si no hay un acuerdo entre sus jefes regionales. Tras la muerte de Nemesio Oseguera, la organización es sostenida por al menos 29 mandos
Ciudad de México, 03/03/26 (Más).- Tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) enfrenta un escenario de alta tensión interna que podría derivar en un baño de sangre por la sucesión del liderazgo.
Analistas advierten que la estructura del grupo criminal, actualmente sostenida por al menos 29 jefes regionales, atraviesa un proceso de reacomodo que definirá si la organización logra mantenerse cohesionada o se fragmenta en una confrontación violenta.
De acuerdo con información difundida por el portal Viral X, el grupo delictivo se encuentra en una especie de reinicio operativo, donde los mandos territoriales concentran el control de armas, células y plazas estratégicas en distintas regiones del país.

El reporte retoma un mapa elaborado por Víctor Sánchez, investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila y especialista en seguridad pública, en el que se identifican los principales liderazgos regionales que hoy sostienen la estructura criminal.
El análisis señala que el próximo dirigente del CJNG tendría que ser capaz de aglutinar a la mayoría de estos jefes sin provocar rupturas internas, ya que, de no alcanzarse consensos, el riesgo es una escalada de violencia entre facciones rivales.

En ese contexto, se anticipan “un par de meses salvajes”, marcados por posibles disputas armadas por el control territorial y financiero de la organización.
Entre los perfiles que han ganado visibilidad en la disputa interna se menciona a Juan Carlos Valencia González, “El 03”, identificado como operador logístico; Audias Flores Silva, “El Jardinero”, con presencia en Jalisco y Michoacán; Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”, vinculado a operaciones portuarias; Heraclio Guerrero Martínez, “Tío Lako”, relacionado con el robo de combustible; y Ricardo Ruiz Velasco, “Doble R”, con influencia en la zona metropolitana de Guadalajara.
El mapa referido ubica mandos del CJNG en diversas regiones estratégicas del país. En el noroeste se reporta presencia en Baja California; en el occidente destacan liderazgos en Jalisco, Michoacán y Colima; en el corredor centro-Bajío aparecen operadores en Guanajuato y el Estado de México; mientras que en el sur y sureste se identifican células en Veracruz, Oaxaca, Chiapas y la Península de Yucatán, lo que evidencia una estructura descentralizada con fuerte control territorial.
Especialistas consideran que el desenlace dependerá de la capacidad de negociación interna entre los distintos liderazgos. En caso de no lograrse un mando unificado, la fragmentación podría traducirse en enfrentamientos directos que impacten los niveles de violencia en varias entidades del país en el corto plazo.
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