Horacio Cárdenas Zardoni
Sabido y aceptado es que cada quien hace de su vida un rehilete, que a lo mejor somos más los que nos equivocamos en nuestras elecciones y decisiones, que los que tomamos las correctas, eso parece que es condición humana, pero tampoco estamos para sicoanalizar a nadie ni para filosofar sobre el asunto, lo que sí nos interesa es cuando no es de las personas de lo que hablamos, sino de las organizaciones que toman decisiones no del todo correctas, las cuales tienen un impacto en la vida de los demás.
Sí, en el concepto más amplio, la sociedad se organiza para alcanzar objetivos comunes a los individuos, que estos por su propio esfuerzo y sus propios recursos, no podría lograr. Para eso es para lo que se crean gobiernos, y también para lo que se crean emprendimientos en los más diversos giros, para que pueda uno acudir a obtener aquello que requiere, y que escapa a su capacidad de conseguir por sus medios, a cambio, claro, de un pago correspondiente por el trabajo que realizan aquellas instancias, pago que por lo demás incluye no solamente el costo del bien o servicio, sino una ganancia, eso está más que establecido y se considera justo, siempre y cuando no se manchen su alma con abusos.
Bueno, pues ahora que se ha estado hablando del próximo inicio de los trabajos de construcción de un gran proyecto inmobiliario bautizado ya como Parque Norte, la gente comienza a preguntarse si no en busca de la mejora del nivel de vida de los involucrados, se logra el empeoramiento.
El proyecto, ambicioso por lo demás, lo trae entre manos la empresa DAVISA, y en su denominación carga con su pecado. ¿Por qué decimos esto?, ah pues porque es la misma DAVISA que desde hace ya como diez años desarrolla otro proyecto que se llama Parque Centro, también al norte, pero más para el centro de Saltillo, uno que da la impresión de estar, si no abandonado, sí en un inexplicable período de espera.
Comenzamos diciendo que cada quien hace lo que le viene en gana, apelando a las razones que mejor lo justifiquen. DAVISA comenzó Parque Centro vendiéndolo como un desarrollo único, excepcional, algo desconocido hasta entonces en Saltillo, que por supuesto presentaron como proyecto en uno o varios concursos internacionales de arquitectura, en alguno de los cuales obtuvo un premio que presumieron bastante. Del proyecto se dijo que abarcaba 900 departamentos en una zona cerrada, para lo cual se construirían diez torres o algo así, con todas las amenidades. Ahora anuncian que en Parque Norte se construirán mil quinientas viviendas, un proyecto todavía más ambicioso que el anterior… que todavía no acaban y del que, por pasar por allí seguido, nos da la impresión de lo dicho, que está en stand by, y del que algunos vecinos ya dicen que está en stand bye-bye.
DAVISA puede hacer lo que le venga en gana con su dinero, y de hecho lo hace con el propio y el de quienes le compran en preventa o ya para ocupar. Pero eso de abrir dos frentes de construcción, cuando no pueden siquiera con uno… ah y eso que no estamos hablando de sus otros varios proyectos, que también le han de consumir un flujo de recursos económicos enloquecedor.
Uno que es más a la antigüita, y por eso no es ni remotamente tan millonario, me la hubiera llevado de forma más conservadora, primero acabo Parque Centro, y luego comienzo con Parque Norte ¿no decían los antiguos que el que mucho abarca poco aprieta? Porque salvo su mejor opinión, Parque Centro deja mucho que desear respecto a lo que prometió y vendió. Ponga que los departamentos estén a todo lujo, o bueno, más o menos, pero la vista… ah, la vista desde los ventanales de cada uno de los depas… es de todo, menos de lujo. La vista y el ambiente.
No sé cuantos departamentos estén ocupados en los dos primeros edificios de Parque Centro, pero esa vista que tienen a un sitio en construcción… es lo que sea menos un parque, allá a lo lejos, detrás de los montones de tierra que pasean de aquí para allá, del material de construcción, la grüa desmontada, los siempre achatarrados volteos, se ven las canchas de pádel, pero lejos, antes está todo lo dicho, la oficina móvil y los puestos de gorditas para los trabajadores. Ah y la tierra, salvo que tenga una rumba funcionando todo el día, o los cristales permanentemente cerrados, no sé cómo le harán para mantener el polvo a raya. Y a cómo va avanzando, o no avanzando la obra, la imagen es que así seguirá por otros diez años, antes que hagan la pista de jogging, siembren el pastito y planten los árboles que hagan de Parque Centro algo que parezca un área verde.
Y ahora van sobre Parque Norte… allá son 19 hectáreas a desarrollar, obvio primero los edificios, luego las vialidades (porque obvio no las van a echar a perder con el paso de camiones pesados) y al final la vegetación, que es lo que hace que un parque sea un parque ¿Qué le gustan otros veinte años?, yo de plano le cambiaba los nombres, porque de parque no tienen, y dudo que lleguen a tener nada pronto, si es que algún día.
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