Javier, un cubano de 55 años, zigzaguea por una calle de Centro Habana para no tropezar con la basura que invade la acera y llega hasta la mitad de la vía. El olor agrio hace que entrecierre los ojos, como quien corta una cebolla.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
