La incertidumbre económica global, posibles tarifas arancelarias y la revisión del T-MEC generan presión sobre la industria. Prevén que recorte de GM impacte a otras empresas
Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 22/01/2026 (Más).- En las próximas semanas podrían registrarse entre 800 y mil despidos adicionales en la región, principalmente en empresas proveedoras de General Motors en Ramos Arizpe, advirtió la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra).
Arturo Reveles Márquez, presidente del organismo empresarial, señaló que este pronóstico es consecuencia de la incertidumbre económica y la baja en la producción industrial.
Explicó que varias compañías que dependen directamente de GM han comenzado a tomar decisiones de recorte de personal, al no contar con otros clientes que les permitan sostener su plantilla laboral. “Hay proveedores que son directos de GM Ramos, que no tienen otro cliente y no tienen alternativa para poder mantener al personal”, señaló.
La semana pasada, General Motors anunció un recorte de 1,900 empleos en su Complejo de Ramos Arizpe derivado de una reconfiguración operativa que elimina el segundo turno de producción ante la menor demanda de vehículos eléctricos en mercados como Estados Unidos y Canadá.
Reveles Márquez detalló que, aunque algunos despidos aún no se reflejan de manera inmediata, existe el riesgo de que se intensifiquen en el corto plazo. “Muchas veces para tomar decisiones de despidos también tienen que presupuestarlo, tal vez si esto no se da en este mes, pudiera haber algo el siguiente”, afirmó.
Entre los casos ya identificados, mencionó a empresas como Gootex y Martinrea, además de información extraoficial sobre posibles recortes en Magna, así como en otras compañías que prefirió no nombrar. “Si eso se da, pues podamos llegar, no sé, a 800, 900, tal vez mil empleos que pudieran perderse”, expresó.
El dirigente de Canacintra subrayó que este panorama se desarrolla en un contexto internacional complicado, marcado por anuncios de posibles tarifas arancelarias y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que representa una presión adicional para la industria en la región.
Sobre ese punto, sostuvo que las amenazas arancelarias forman parte de una estrategia política. “Creo que hasta la fecha sigue siendo una forma de amague del presidente, de tenernos en un modo de presión para sacar ventaja en distintos temas”, declaró. Finalmente, advirtió que, además de los empleos directos, también podrían verse afectadas pequeñas y medianas empresas de servicios y proveeduría indirecta, lo que tendría un impacto más amplio en la economía local. “Estamos hablando de mil empleos directos, imagínate lo que representan los indirectos de proveedores que les dan servicio”, concluyó.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
