La desaceleración industrial y las políticas comerciales de EU provocaron una contracción de puestos de trabajo entre 2025 y 2026. Las industrias de transformación y construcción son las más afectadas
Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 20/01/2026 (Más).- Coahuila cerró 2025 y arrancó 2026 con un saldo negativo de 29,041 empleos perdidos, una cifra que evidencia el impacto directo de la desaceleración industrial y del endurecimiento de la política comercial de Estados Unidos durante el gobierno de Donald Trump, factores que golpearon con mayor fuerza a los sectores productivos vinculados a la exportación.
De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), basados en registros del IMSS, durante 2025 se perdieron 27,141 empleos formales en la entidad, al pasar de 857,839 trabajadores asegurados en enero a 840,104 en diciembre. El ajuste más severo se registró en el último mes del año, cuando 17,735 personas salieron del mercado laboral formal.
La industria de transformación, principal motor económico del estado, concentró la mayor parte del deterioro laboral al perder 16,331 plazas en doce meses, reflejo de la caída en la demanda externa y de la incertidumbre generada por los aranceles impuestos desde Estados Unidos. A este retroceso se sumó el sector de la construcción, que acumuló una reducción de 5,601 empleos, producto del freno en proyectos de infraestructura y vivienda.
Aunque el sector comercio logró sumar más de 5 mil empleos a lo largo del año, especialistas advierten que este comportamiento fue coyuntural y estacional, impulsado por la temporada decembrina, sin capacidad real para revertir la pérdida estructural del empleo industrial que sostiene la economía coahuilense.
A este panorama se sumaron, ya en los primeros días de 2026, los 1,900 despidos anunciados por General Motors en su complejo de Ramos Arizpe, un ajuste que por sí solo representa uno de cada quince empleos perdidos en el estado durante el último año y que reavivó las alertas sobre la dependencia económica del sector automotriz.
En 2024, General Motors mantenía en sus dos plantas de Ramos Arizpe una plantilla cercana a 9,400 trabajadores, de acuerdo con cifras difundidas por la Secretaría de Economía estatal. Frente a ese universo, los 1,900 despidos recientes equivalen a aproximadamente una quinta parte de su fuerza laboral, es decir, uno de cada cinco empleos del complejo industrial.
En otra dimensión, la plantilla total que GM sostenía en Ramos Arizpe es casi cinco veces mayor al número de trabajadores despedidos en este ajuste, lo que dimensiona la magnitud del recorte y descarta que se trate de una medida marginal. Además, el impacto directo no contempla aún los posibles efectos en la cadena de proveeduría automotriz, donde se concentran miles de empleos indirectos en la región sureste del estado.
Sobre este punto, el gobernador Manolo Jiménez Salinas reconoció que la disminución en la venta de vehículos eléctricos, tras la eliminación de subsidios en Estados Unidos, ha tenido repercusiones en la industria instalada en Coahuila, aunque aseguró que se están impulsando estrategias de reubicación laboral y atracción de inversiones para contener el impacto.
Por su parte, la secretaria del Trabajo, Nazira Zogbi Castro, afirmó que se han activado ferias de empleo y mecanismos de vinculación para atender a los trabajadores afectados por los recortes; sin embargo, el balance general deja una advertencia clara: la dependencia del mercado estadounidense sigue traduciéndose en pérdidas masivas de empleo, sin garantías inmediatas de recuperación para la economía estatal.
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