Ciudad de México. Septiembre 17.- Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha sido calificado como el narcotraficante más poderoso del mundo, de acuerdo con un reportaje de The Wall Street Journal publicado el 16 de septiembre. La consolidación del CJNG como la organización criminal dominante en América del Norte responde al auge del consumo de cocaína en Estados Unidos y a la ofensiva contra el fentanilo que debilitó al histórico Cártel de Sinaloa. Derek Maltz, ex jefe interino de la DEA, declaró al diario estadounidense: “El Mencho es el narcotraficante más poderoso que opera en el mundo. Lo que está sucediendo ahora es un giro hacia una distribución mucho mayor de cocaína en Estados Unidos”.
La información fue retomada por Infobae México, que detalló que la crisis interna en Sinaloa y los cambios en las políticas antidrogas de EE. UU. permitieron al CJNG desplazar al Cártel de Sinaloa, fortaleciendo el control de Oseguera sobre el tráfico de cocaína en el oeste y este de Estados Unidos. Durante la administración Trump, la ofensiva contra los traficantes de fentanilo —centrada en Sinaloa— abrió el camino para que Jalisco expandiera su negocio.
El mercado de drogas estadounidense cambió notablemente desde 2019: según Millennium Health, el consumo de cocaína en el oeste de EE. UU. aumentó 154 %, mientras que en el este subió 19 %. Paralelamente, los CDC reportaron una baja en el uso de fentanilo desde mediados de 2023. La cocaína, al no tener el estigma del opioide sintético, ha resurgido como droga preferida entre consumidores. La producción récord en Colombia y el mayor volumen que llega a EE. UU. provocaron una caída en el precio por gramo —entre 60 y 75 USD—, casi la mitad de su costo hace cinco años, según Morgan Godvin, de Drug Checking Los Angeles.
Mientras tanto, el Cártel de Sinaloa enfrentó una fractura interna tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada. Las disputas entre seguidores de su hijo, Ismael “Mayito Flaco” Zambada, y los aliados de “Los Chapitos” desencadenaron violencia: en Sinaloa se registraron 2 012 asesinatos y 1 982 personas privadas de la libertad, debilitando al grupo. En diciembre, El Mencho pactó con un alto mando de Iván Archivaldo Guzmán —líder de Los Chapitos— para intercambiar armas, dinero y combatientes por acceso a túneles y rutas de contrabando. Tras el acuerdo, Los Chapitos mantuvieron el control del fentanilo, mientras Oseguera consolidó su dominio sobre la cocaína y las metanfetaminas.
El CJNG también obtiene ingresos imponiendo “impuestos” a productos básicos como tortillas, pollo, cigarrillos y cerveza en estados bajo su influencia, además de controlar constructoras con contratos municipales y participar en el mercado negro de combustible. El 11 de septiembre, autoridades mexicanas detuvieron en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a Oscar “N”, identificado como operador financiero del CJNG, cuando llegaba de Barcelona.
A pesar de una recompensa de 15 millones de dólares ofrecida por EE. UU., El Mencho rara vez abandona su refugio montañoso y existen pocas fotos recientes suyas. Su protección corre a cargo de la Fuerza Especial del Alto Mando (FEAM), equipada con lanzacohetes RPG 7 guiados por calor, capaces de perforar blindajes pesados. El endurecimiento de las políticas migratorias de Trump debilitó la vigilancia fronteriza en Arizona, facilitando el paso de drogas. El CJNG recuperó así el poder que el Cártel de Sinaloa tuvo antes de la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2016, convirtiendo a Oseguera en un objetivo prioritario para las autoridades mexicanas y estadounidenses. Además, el gobierno mexicano deportó recientemente a 26 personas a EE. UU. por presuntos vínculos con el CJNG y el Cártel de Sinaloa.
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