En la zona de Zapalinamé, la principal fuente de abasto de agua para abasto humano en Saltillo, continúa en déficit
Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 19/08/2025 (Más).- Las lluvias recientes no han sido suficientes para recuperar los niveles del acuífero en la zona de Zapalinamé, principal fuente de agua para la ciudad, advirtió Iván Vicente García, director de Aguas de Saltillo.
Aunque algunos sectores del sur han registrado más precipitaciones, la zona crítica permanece con déficit. “Necesitamos al menos 600 milímetros, pero apenas vamos por 300 en Zapalinamé, que es donde más dependemos”, señaló.
Esta región aporta aproximadamente el 35% del volumen total de agua para Saltillo, por lo que su recuperación es prioritaria.
Vicente García explicó que, a diferencia de otros años, el comportamiento de la lluvia ha sido muy desigual: mientras en el sur ha llovido un poco más, en el área estratégica para la captación la situación es más seca que en 2024.
“Allá no llueve y acá se inunda”, resumió.
Además, el titular de Agsal abordó la denuncia presentada por el dirigente de Movimiento Ciudadano en Nuevo León, quien acusó una presunta sobreexplotación del acuífero Saltillo-Ramos.
El directivo de Agsal aclaró que no han sido notificados oficialmente y defendió que todas las extracciones están registradas y autorizadas por Conagua. “Trabajamos dentro del marco legal, con un título de concesión del municipio”, afirmó.
Actualmente, Aguas de Saltillo cuenta con permiso para extraer 51 millones 561 mil 360 metros cúbicos al año, pero según declaraciones del alcalde Javier Díaz González, la paramunicipal extrae anualmente 63 millones de metros cúbicos. La paramunicipal también opera pozos en otras zonas como Derramadero y Saltillo Sur, donde han solicitado la regularización de títulos.
Como parte del plan antisequía ya han perforado nuevos pozos y planean inaugurar uno cada mes hasta diciembre.

La construcción de nuevas presas de gaviones en la zona de captación también contribuirá a mitigar el problema, al favorecer la infiltración y frenar los escurrimientos intensos que arrastran escombros.
“Son infraestructuras clave que permiten retener agua por más tiempo y reducir daños aguas abajo”, destacó Vicente García.
En cuanto al consumo, indicó que abril y mayo fueron los meses más críticos, con temperaturas atípicas y sin lluvias, lo que disparó la demanda. Aunque las estadísticas indican que la peor parte del año ya pasó, advirtió que el clima sigue siendo impredecible. “Podemos tener un septiembre caluroso y seco, por eso seguimos alerta”, añadió.
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