Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 11/08/2025 (Más).- Aunque el rector de la Universidad Carolina, Esteban Garza Fishburn, asegura que el campus es un espacio seguro y libre de drogas, estudiantes señalan una realidad distinta: presunta presencia de vendedores de estupefacientes e incluso armas en los alrededores.
Durante una entrevista, Garza Fishburn afirmó que desde su apertura, la universidad ha priorizado la seguridad en el tema de las drogas con operativos constantes.
“Tenemos operativos caninos sorpresa cuatro o cinco veces por semestre. También control de accesos y operación mochila”, detalló.
Según el rector, estas acciones han sido clave para mantener el campus “muy seguro”.
Asimismo, mencionó que fuera del plantel se trabaja en coordinación con autoridades de seguridad pública. “Estamos en constante comunicación con la comisaría. Nuestro equipo hace recorridos en carro afuera para prevenir la venta o presencia sospechosa”, dijo.
Reconoció que el barrio Santa Anita, donde se encuentra la universidad, ha sido un foco de atención histórica en este tema, por lo que han tratado de disuadir a los alumnos de acercarse a ciertas zonas.
Sin embargo, testimonios de alumnos contradicen ese discurso institucional. Estudiantes que pidieron el anonimato aseguraron que incluso dentro de la universidad se han detectado personas vendiendo drogas, e incluso mencionaron haber visto armas.
“Hay ciertos compañeros que venden las drogas dentro de la uni, yo antes ni siquiera sabía que eran”, comentó un alumno.
Pese a ese contraste de percepciones, la Universidad Carolina ha impulsado proyectos comunitarios en la zona como parte del llamado Distrito Carolina, una iniciativa para fortalecer los lazos con vecinos y reducir riesgos sociales. “Estamos por estrenar auditorio. Vienen actividades con estudiantes de escuelas públicas, conferencias para padres, y el Heart Summit en octubre”, explicó el rector.
El objetivo, según Garza Fishburn, es incidir de forma positiva en el entorno. También destacó eventos culturales como el tradicional Altar de Muertos, que este año se prepara desde hace semanas en coordinación con el Municipio y los vecinos. “Va a estar increíble. Ya empezaron a trabajar en flores, portarretratos y figuras de papel”, dijo.

Mientras tanto, la universidad afirma que continuará con los esfuerzos para blindar a sus alumnos de entornos peligrosos. Pero la contradicción entre el discurso institucional y las voces estudiantiles deja claro que el tema de la seguridad en torno a las drogas no está cerrado… ni resuelto.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
