La venta de autos ligeros en México registró en julio su cuarto mes consecutivo con caídas a tasa anual, reflejando una tendencia sostenida a la baja en el sector automotriz. De acuerdo con cifras oficiales del Inegi, durante el mes pasado se comercializaron 124,480 unidades, lo que representa un retroceso de 0.6% en comparación con el mismo mes de 2023.
La información fue publicada por el portal de Forbes México, que también destacó que el resultado fue inferior en 0.3% a las proyecciones de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), lo cual refuerza la preocupación en torno a una desaceleración en la demanda del mercado interno.
En el acumulado de enero a julio de 2025, se han vendido 833,824 autos ligeros, lo que implica una caída marginal de 0.3% frente al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con los datos del Inegi publicados este lunes.
No obstante, al comparar mes contra mes, julio mostró una recuperación de 7.25% respecto a junio, mes en el que las ventas habían disminuido 3.25%. Este repunte mensual no fue suficiente para revertir la tendencia negativa a nivel anual.
Especialistas del sector advierten que la baja en las ventas puede estar asociada a factores como la incertidumbre económica, el encarecimiento del crédito automotriz y el alza en precios de los vehículos nuevos, particularmente los compactos y subcompactos, los más afectados por la inflación y los costos logísticos.
Por marcas, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) reportó que, en los primeros siete meses del año, Nissan lideró el mercado con una participación del 18.2%, seguido por General Motors con 13.3% y Volkswagen con 11.3%. Estas tres automotrices concentran casi la mitad de las ventas nacionales.
A pesar de esta concentración, algunas marcas emergentes o con menores cuotas de mercado han reportado avances, principalmente aquellas que ofrecen modelos híbridos o eléctricos, sectores que han ganado tracción entre consumidores urbanos.
La AMDA y la AMIA se mantienen cautelosas respecto a las perspectivas para el cierre de año. Aunque hay expectativa de una eventual estabilización, las cifras recientes reflejan una presión constante sobre los concesionarios y distribuidores, quienes enfrentan inventarios altos y una competencia creciente por precios y financiamiento.
Las cifras de julio confirman que, aunque el sector automotriz mexicano mantiene volúmenes elevados en términos absolutos, atraviesa por un periodo de estancamiento, con señales mixtas en el comportamiento mensual y una tendencia anual que sigue en rojo.
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