El gremio de taxistas enfrenta una escalada de ataques, asesinatos y desapariciones atribuidos a grupos criminales como la Mafia Veracruzana; ante la falta de seguridad y justicia, taxistas se movilizan
Tuxpan, Veracruz, 31/07/25 (Más).- La violencia contra el gremio de taxistas en Veracruz registró un nuevo episodio con el ataque y posterior intento de homicidio en contra de un conductor en Tuxpan.
El primer atentado ocurrió el pasado lunes en la colonia Luis Donaldo Colosio, donde un taxista fue baleado y trasladado con vida al hospital Emilio Alcázar, del IMSS Bienestar. Al día siguiente, un individuo ingresó a urgencias haciéndose pasar por familiar del herido para rematarlo. Durante el ataque, el padre del conductor, Germán Cruz, un teniente retirado, se interpuso y murió. El taxista, a pesar del segundo atentado, sobrevivió nuevamente.
La Fiscalía General del Estado informó sobre la detención de Eber Abraham, presunto responsable del homicidio de Germán Cruz y del segundo ataque contra el taxista. La identidad del conductor agredido no ha sido revelada oficialmente.
Este atentado se suma a una cadena de hechos violentos ocurridos en la región, entre ellos, el asesinato de otro taxista el fin de semana anterior en la carretera Tuxpan-Cazones. En ese caso, hombres armados en motocicleta dispararon contra el conductor, quien murió dentro de su unidad; un pasajero resultó herido.

A poco más de 30 kilómetros, en el municipio de Álamo Temapache, ocurrió otro caso que incrementó la alarma entre el gremio. Irma Hernández, taxista y maestra jubilada, fue secuestrada el 18 de julio tras negarse a pagar una cuota de extorsión exigida por un grupo identificado como la Mafia Veracruzana. Seis días después, su cuerpo fue localizado en un rancho en Cerro Azul. Durante su cautiverio, fue obligada a grabar un video en el que, rodeada por al menos diez hombres armados, advirtió a sus compañeros sobre las consecuencias de desobedecer a este grupo delictivo.
La Fiscalía estatal ha informado que hasta el momento hay cuatro personas detenidas por el caso de Irma Hernández. Sin embargo, las declaraciones oficiales sobre las causas de su muerte han generado controversia. La gobernadora del estado, Rocío Nahle, afirmó que Hernández falleció por un infarto. Ante las críticas recibidas por esta declaración, calificó de “miserables” a quienes, según dijo, convirtieron el caso en un “escándalo”. Posteriormente, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió al hecho como un homicidio.
La situación ha derivado en movilizaciones de taxistas en distintos municipios del estado, como Xalapa, donde el lunes se realizaron protestas para exigir mejores condiciones de trabajo, seguridad y justicia para sus compañeros asesinados. “Tememos por nuestra seguridad, somos madres solteras” y “Ya no vivimos, sobrevivimos”, expresaron algunas de las manifestantes.

La violencia contra taxistas se desarrolla en un contexto marcado por la operación de la Mafia Veracruzana, un grupo escindido del Cártel del Golfo que mantiene presencia en municipios como Tuxpan, Poza Rica, Tantoyuca, Naranjos y Pánuco. Este grupo se ha adjudicado ataques y amenazas mediante publicaciones en redes sociales desde 2024. Su disputa territorial con el Cártel Jalisco Nueva Generación ha contribuido a la inestabilidad en la región, especialmente en la frontera entre Veracruz y Tamaulipas, una zona estratégica para el tráfico de drogas y migrantes.
El pasado 6 de julio, el gobierno federal presentó una estrategia nacional contra la extorsión, encabezada por la presidenta Sheinbaum y el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch. El plan tiene como objetivo reducir la incidencia de este delito en todo el país, con especial atención en ocho entidades que concentran el 66 % de las denuncias, incluyendo a Veracruz. No obstante, los recientes hechos reflejan que los ataques contra transportistas continúan, sin que las autoridades hayan logrado frenar su crecimiento.
El caso del taxista atacado en Tuxpan, la muerte de su padre en un hospital y el antecedente del asesinato de Irma Hernández ilustran la gravedad de la situación que enfrenta este sector. A estos hechos se suman otras desapariciones como la de Jorge Néstor, conductor de taxi que fue interceptado por un convoy armado hace un mes en las inmediaciones de una escuela primaria. Su paradero sigue siendo desconocido.
La presión sobre las autoridades estatales y federales aumenta, mientras el gremio del transporte público exige respuestas inmediatas ante un escenario de creciente inseguridad que ha dejado una secuela de muertes, desapariciones y miedo.
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