Colectivos y jóvenes de distintas regiones denunciaron que la turistificación y gentrificación son impulsadas por el Estado y el capital
Oaxaca, Oaxaca, 21/07/25 (Más).- En contraste con los festejos oficiales por el inicio de la Guelaguetza 2025, un grupo de colectivos y jóvenes provenientes de distintos estados del país se reunió en la ciudad de Oaxaca para denunciar los efectos del modelo turístico y urbano que, aseguran, está modificando radicalmente las dinámicas sociales y económicas de las comunidades locales, al favorecer intereses inmobiliarios y empresariales sobre las necesidades de quienes habitan estos territorios.
Durante el Encuentro Nacional contra la Gentrificación, llevado a cabo del 16 al 19 de julio en la ciudad de Oaxaca, participaron representantes de entidades como Baja California Sur, Ciudad de México, Estado de México y Michoacán, además de colectivos locales. En conferencia de prensa, señalaron que la turistificación y la gentrificación representan estrategias de despojo estructuradas desde el capital y el Estado, bajo el disfraz del desarrollo, modernización o revitalización de los espacios urbanos.
Los asistentes explicaron que estos procesos modifican ciudades y pueblos bajo una lógica orientada a la rentabilidad económica y a la apropiación simbólica y material de las culturas locales. Indicaron que estas transformaciones están vinculadas al desarraigo, la especulación, la privatización y la exclusión, y que son sostenidas por políticas públicas, instituciones y actores corporativos como plataformas digitales, cadenas hoteleras e inmobiliarias.
En el análisis colectivo se destacó que estos fenómenos no ocurren de forma homogénea, sino que adquieren características particulares según el territorio.
En el Istmo de Tehuantepec, los colectivos señalaron su relación con megaproyectos como el Corredor Interoceánico; en la Costa de Oaxaca, con la privatización de playas; en Ciudad de México, con el crecimiento de plataformas de alquiler como Airbnb y la financiación de la vivienda; y en Baja California, con el avance de desarrollos inmobiliarios que afectan las costas y los vínculos comunitarios.
Hannia, estudiante oaxaqueña de Gestión Cultural, señaló que luego del encuentro, los participantes coincidieron en que las problemáticas sirven para nombrar y definir la gentrificación y no que la gentrificación las nombre, lo cual implica que el concepto debe adaptarse a las realidades particulares de cada comunidad.
Asimismo añadió que términos como turistificación o gentrificación resultan insuficientes para describir con precisión procesos como el desplazamiento de comunidades o el cambio de uso de suelo en regiones costeras de Oaxaca.

Durante el encuentro, también se abordó el papel de los Fideicomisos de Infraestructura y Bienes Raíces (FIBRAs) como mecanismos que permiten a conglomerados operar en el sector inmobiliario sin que se identifiquen públicamente las empresas responsables. Participantes de Ciudad de México mencionaron a Fibra Uno (FUNO), el fideicomiso de inversión en bienes raíces más grande del país, que concentra operaciones en sectores industriales, comerciales y de oficinas, particularmente en la capital del país.
En otro momento del evento, Marcos Esmar, integrante del colectivo Espiral del pensamiento crítico, denunció que las actividades del encuentro fueron objeto de vigilancia por parte de la Policía Estatal.
Señaló que patrullas y camionetas oficiales estuvieron presentes durante las plenarias, y que algunas personas fueron seguidas mientras se retiraban del lugar. Afirmó: “Se nos ha criminalizado, pero no vamos a victimizarnos y a decir que no somos nosotros. Les queremos decir que el gobierno de la 4T no es un gobierno de izquierda y lo demuestra todos los días con su cinismo y desfachatez, con su corrupción y demagogia”.
Frente a estos señalamientos, los participantes insistieron en la importancia de reconocer y fortalecer la resistencia social como forma de articulación de saberes y prácticas comunitarias. “Nuestra lucha es colectiva, autónoma y creativa, no buscamos solo frenar estos procesos sino construir nuevas formas de habitar”, afirmaron.
Esmar destacó que la organización es la única vía para enfrentar la actual crisis climática, social y ecológica. Indicó que, sin importar el gobierno en turno, los pueblos continuarán organizándose. “La organización es la base, el corazón de nuestros pueblos y se van a seguir organizando gobierne quien gobierne. Ese es el mensaje y eso vamos a seguir difundiendo estemos donde estemos”, declaró.
A lo largo del encuentro, los participantes expresaron que el fenómeno de la turistificación ha contribuido a convertir los elementos naturales y culturales en mercancías, lo cual representa una forma de mercantilización del hábitat. Según indicaron, esto incluye desde tierras y recursos naturales hasta servicios ecosistémicos que ahora forman parte del mercado, y cuyo acceso queda limitado a quienes pueden adquirirlos. Con este encuentro, los colectivos buscaron articular experiencias locales y nacionales para hacer frente común a los procesos de desplazamiento y despojo que afectan a diversas comunidades. La actividad se realizó en paralelo al inicio de la Guelaguetza, en un contexto donde el gobierno estatal promueve la internacionalización del estado y la apertura al turismo global.
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Ok. Por la parte cultural deacuerdo, el principal comercializador es to gobierno no el turista, el turista llega por qué lo llevan.