Toluca, Estado de México, 08/07/25 (Más).- Con un curso intensivo de dos meses y medio, la Escuela Judicial del Estado de México capacita a los jueces electos por voto popular que asumirán funciones el próximo 5 de septiembre, como parte del nuevo modelo judicial impulsado en la entidad.
Alejandro Tapia González, de 67 años, es uno de los participantes de este proceso. Fue electo como juez mixto del distrito de Chalco con más de 25 mil votos, pese a no contar con experiencia previa en tribunales ni haber emitido una sola sentencia en su trayectoria profesional.
“Yo no tengo esa experiencia completa. Nosotros venimos con otra experiencia: ciertamente administrativa, a lo mejor política, social o de simple postulante”, reconoció Tapia González, quien ha sido regidor, asesor legislativo y catedrático universitario, además de haber estudiado Sociología, Educación y Derecho. Tras recibir su constancia de mayoría, fue convocado a integrarse al curso obligatorio impartido por la Escuela Judicial del Estado de México.
Las primeras semanas del curso se enfocaron en contenidos comunes para todos los jueces y magistrados electos, y posteriormente fueron divididos por materias.
Tapia González se integró al grupo especializado en materia civil, familiar y mercantil, las tres áreas que atenderá como juez mixto. “Nos estamos reencontrando con las leyes, básicamente las de orden adjetivo”, expresó al hablar sobre el enfoque inicial de la capacitación. En los próximos días, comenzarán las simulaciones de audiencias como parte del entrenamiento práctico.
A pesar de su disposición, Tapia reconoció que la falta de experiencia representa un desafío considerable. “Cuando otros presumen su currícula, pues me siento chiquito, la verdad. Digo, algunos tienen 15, 20 años, o más de 20 años de experiencia y, pues, voy corriendo atrás de ellos”, comentó. También señaló que la preparación recibida no es suficiente para el reto que enfrentará en funciones. “Esto no termina jamás. Es continuo. Porque nuestras leyes presentan muchas contradicciones entre lo que dice el legislador, lo que dice la norma y lo que dice la realidad”.
Aunque se describe como un ciudadano común, su trayectoria incluye varios cargos públicos. En 2024, buscó una diputación local por el PRI y fue visto en eventos de Morena en la etapa final del proceso electoral. Tapia González reconoció que desde que fue electo ha sentido presión por la expectativa que genera su perfil. “Vamos a estar ahora sí que en el ojo del huracán”, expresó. Ante la pregunta sobre cuál será su mayor reto al asumir el cargo, respondió: “Híjole… pues la falta de experiencia, sin duda. Pero tengo algo que me legitima y que me fortalece: el apoyo de la ciudadanía”.
Durante la entrevista, comentó que no ha tenido tiempo para celebrar su elección, ya que ha estado enfocado en prepararse para enfrentar la carga de trabajo y las decisiones que tendrá que tomar. “Estoy aprendiendo que esto nos va a comprometer más, y sobre todo en esta etapa de adaptación. Por eso es tan importante estar aquí, preparándonos todos los días”, afirmó. Agregó que la escuela judicial realiza un esfuerzo por brindarles las herramientas necesarias y que mantiene comunicación con sus electores mediante redes sociales.
El modelo de elección judicial ha provocado fricciones dentro del propio sistema de justicia. Tapia González mencionó que desde el inicio del proceso percibió un debate entre quienes hicieron carrera judicial y quienes fueron electos por voto. “Desde que se abrieron las convocatorias, descubrí el debate entre lo que es la carrera judicial y esta apertura para que el pueblo decida”, explicó. Indicó que hay diferencias de visión y resistencias, y que algunos compañeros electos comparten la sensación de no ser reconocidos por los jueces de carrera. “Es un reto porque, insisto, choca un poco”, dijo.
El juez electo considera que esta reforma representa una oportunidad para acercar la justicia a la ciudadanía. Aseguró que aún no cuenta con una estrategia de trabajo definida, pero que la está construyendo a partir de lo aprendido en la capacitación y en su campaña. “Cada día lo que me transmiten los magistrados, los que son aquí los mentores, me parece de gran importancia”, afirmó.

María del Refugio Elizabeth Rodríguez, directora de la Escuela Judicial del Estado de México, sostuvo que un juez no se forma en dos meses. Explicó que, en condiciones normales, la formación completa de un juzgador toma cerca de un año: seis meses de preparación académica y tres más para el concurso de oposición. “No puede ser menos de seis meses, más otros tres del proceso de oposición. El proceso completo toma más o menos un año”, señaló. Sin embargo, ante la llegada de jueces sin carrera judicial, ese proceso se compactó en un curso intensivo de poco más de dos meses.
El curso fue diseñado entre enero y abril de 2025 con un tronco común y módulos especializados por materia. La etapa más exigente será la capacitación en sitio, en la que los nuevos jueces acudirán a juzgados reales, observarán audiencias y practicarán con supervisión. “Tendrán un mentor a su lado, pero estarán viendo casos reales, estructuras internas, resoluciones, acuerdos… todo en tiempo real”, detalló Rodríguez. Indicó que este momento marcará un punto de inflexión. “Ahí ya no es tanto lo teórico. Yo estoy segura de que van a querer más. Cuando estén frente a una audiencia de control de detención, con minutos para decidir, van a sentir el peso real del cargo”.
La directora reconoció que fue un reto adaptar el curso a perfiles sin experiencia judicial y que no todos los electos mostraron la misma disposición. “Algunos llegan y dicen: ‘A mí no me eligió el tribunal, yo vengo por el voto’. Pero nuestra tarea es ayudarles a entender el camino”, comentó. Añadió que la capacitación no concluye con el curso, ya que serán evaluados por el Tribunal de Disciplina, y que la escuela deberá revisar sus propios estándares.
Rodríguez concluyó que este primer proceso con jueces electos está aún en etapa de prueba. “Es muy temprano para dar una postura firme. Es el primer ejercicio. Pero de lo que sí estoy segura es de que queremos los mejores jueces”. Reiteró que no basta con ganar una elección para impartir justicia. “Un juez no se forma en dos meses. Las competencias para impartir justicia no las da solo la universidad: eso lo enseña una escuela judicial, con práctica, acompañamiento y experiencia real”, afirmó. Finalmente, señaló que la preparación debe ser una condición previa a la elección y no una consecuencia.
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