La dirigencia sindical reportó que eliminó a afiliados que cobraban sin trabajar y que presentó denuncia por esa irregularidad
Por Zitamar Arellano Trueba
Saltillo, Coahuila, 10/6/25 (Más).- Alrededor de 500 aviadores fueron detectados y dados de baja de diversas instituciones afiliadas a la Sección 38 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), reveló la secretaria general del gremio, Isela Licerio Luévano.
La medida, dijo, permitió mejorar significativamente la situación financiera del seguro del maestro, el servicio médico y el fondo de vivienda. “Recuerden que cuando nosotros llegamos, teníamos cantidad de aviadores, de gente… Entonces, el servicio médico, una vez que llegó este gobierno, se quitó de la nómina aproximadamente un 25% de personas”, explicó Licerio.
Citó como ejemplo tan solo en el servicio médico fueron despedidas unas 200 personas que cobraban en la nómina, pero nio se presentaban a trabajar. A esto se sumaron 150 más del seguro del maestro y otras decenas de empleados en el Fondo para la Vivienda.
La lideresa sindical aseguró que las acciones de depuración de la nómina no se quedaron solo en el despido administrativo, sino que también se presentaron denuncias. “Claro que hicimos las demandas… Se hizo una general de todas”, dijo. Aunque no detalló el contenido de las denuncias, mencionó que intervinieron auditorías y que al final se presentó una denuncia ante la Auditoría Superior del Estado (ASE), órgano técnico de fiscalización del Congreso del Estado.
El efecto financiero fue inmediato. “Nosotros, de lo que llevamos ahorita a la fecha, se han prestado 100 millones de pesos” desde el fondo de vivienda, dijo. Este fondo, según reconoció, antes no cumplía con su función de otorgar préstamos a los trabajadores por estar absorbido en su totalidad por el gasto de nómina.
Uno de los casos más graves fue el del seguro del maestro, donde el déficit acumulado alcanzaba casi los 100 millones de pesos debido a que no se pagaban los beneficios a los maestros jubilados o fallecidos. “Se les debe de dar 113 mil pesos, y desde el 2014 no se les pagaba a los compañeros”, denunció Licerio.
La medida de eliminación de aviadores fue directa y sin contemplaciones. “Nosotros no denunciamos, nosotros quitamos, ¿verdad? Y creo que ese fue el mejor resultado que nos dio, porque en lo que llevamos ahorita dos años y medio, llevamos pagados casi 60 millones”, afirmó. Esos pagos, explicó, corresponden a prestaciones que habían estado congeladas por años.
También citó avances relacionados con el servicio médico donde, según dijo, se han modernizado diversas clínicas. Pese a estos avances, reconoció que aún no se alcanza la excelencia en la atención médica para los agremiados.
–¿Podrían decir que ahora el servicio médico ya es suficiente y de calidad? –se le preguntó.
“No, todavía no, todavía no, nos falta mucho”, admitió. Sin embargo, destacó que con apoyo del Gobierno del Estado se han rehabilitado clínicas, comprado equipos modernos y restablecido servicios, como el hemodinamia en Saltillo y quirófanos en Sabinas.
La dirigente sindical subrayó que no se trató de eliminar plazas necesarias, sino de erradicar cargos fantasma. “Nuestras oficinas centrales se pueden administrar con 20, 25 personas y teníamos casi 100”, explicó. Aclaró también que no se afectaron plazas de médicos o enfermeras, quienes son, dijo, muy necesarios y escasos en el sistema de salud postpandemia.
Licerio fue insistente en señalar que las instituciones del gremio ya no eran sujetos de crédito ni contaban con la confianza de hospitales de tercer nivel. Sin embargo, aseguró que esta situación se ha revertido. “Poco a poco se ha recuperado y ahí vamos avanzando”, comentó, al informar sobre nuevos convenios con clínicas privadas en Saltillo y Torreón.
A pesar de las omisiones en cifras concretas –como cuánto era el gasto total en nómina antes del ajuste–, la dirigente dejó claro que la eliminación de los 500 aviadores fue crucial para el rescate financiero. La medida permitió no solo retomar la función original de las instituciones, sino también restituir la confianza de los agremiados en sus servicios. Finalmente, al ser cuestionada sobre si esta depuración debió derivar en consecuencias legales más amplias, la maestra respondió: “Nosotros ya nada. Nosotros simplemente los quitamos”. Con ello, dio por cerrado uno de los capítulos más oscuros en la administración del patrimonio gremial.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
