Las cinco fuentes de abastecimiento de agua potable de Saltillo muestran un descenso continuo en sus niveles
Por Zitamar Arellano Trueba
Saltillo, Coahuila, 5/6/25 (Más).- Año con año, Aguas de Saltillo (Agsal) extrae agua a un nivel cada vez más profundo de los cinco acuíferos que alimentan la red de distribución de la ciudad, en una tendencia de los últimos 9 años que permite presumir que llegarán a su abatimiento en unos cuantos lustros dado el crecimiento poblacional, la sobreexplotación continua y la recarga insuficiente.
Datos que la propia paramunicipal exhibe en su página de internet dan cuenta de esta tendencia a la baja en los cinco acuíferos que permiten calcular que, en un estimado, se llegará al límite de extracción en el acuífero San Lorenzo-Terneras en 36 años; en el de Loma Alta en 20 años; en el de Zapalinamé, en 16 años; en el de Agua Nueva, en 12 años, y en el de Carneros, en 9 años.
Los datos exhibidos refieren los niveles de extracción por cada uno de los cerca de 90 pozos instalados en los cinco acuíferos, durante los últimos años, desde diciembre de 2016 hasta abril de este año. En todos los casos, sin excepción, se observa un nivel promedio de abatimiento, es decir, que cada vez se extrae agua desde una mayor profundidad.
En la información que se exhibe, Aguas de Saltillo señala el límite mínimo del que es capaz de extraer agua, entiéndase el “fondo”, y este límite permanece invariable siempre, aunque se reconoce que científicamente no se puede saber dónde está el fondo o límite real de cada acuífero.
La tendencia observada apunta a un abatimiento en el plazo estimado en párrafos arriba, pero éste se sustenta en el comportamiento histórico del pasado, sin considerar cuál será la demanda de agua en el futuro.
Aunque se conoce que la ciudad mantiene un crecimiento acelerado, el límite de extracciones no podría superar legalmente los volúmenes autorizados en las distintas concesiones para extracción que acredita la Comisión Nacional del agua. Estos volúmenes serían superados sólo de manera ilegal. Sin embargo, suponiendo que no existen extracciones ilegales, es claro que las autorizaciones de Conagua permiten el abatimiento de los acuíferos y no muestran ninguna tendencia a su estabilización.
Agsal y el Gobierno Municipal de Saltillo han lanzado un programa denominado Antisequía actualmente en una segunda fase, que busca incorporar cerca de 200 litros por segundo a la red municipal de agua a partir de diversas obras, incluyendo obras dentro de los acuíferos sobreexplotados, pero también en nuevos acuíferos muy al sur de Saltillo. La empresa del agua aún gestiona la obtención de los títulos de agua necesarios para hacer uso de ella.
Para frenar el abatimiento de agua de la ciudad no sólo es necesario que exista un nivel garantizado de recargas –lo cual es posible al promediar las recargas de las últimas décadas, por ejemplo– sino también, principalmente, una reducción de los volúmenes de extracción, lo que implica un acuerdo entre todos los usuarios y medidas legales vía decreto.
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