Brasilia, 26/04/25 (Más).- El expresidente brasileño Fernando Collor de Mello, quien lideró el país entre 1990 y 1992, fue detenido la madrugada de este viernes en el aeropuerto de Maceió, estado de Alagoas, mientras se preparaba para abordar un vuelo con destino a Brasilia. La detención ocurrió horas después de que el juez Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo, ordenara su encarcelamiento inmediato para cumplir una condena de ocho años por corrupción y lavado de dinero.
Collor, de 75 años, fue arrestado tras la desestimación de un segundo recurso presentado por su defensa. La decisión judicial responde a una sentencia dictada en 2023 como parte de uno de los casos derivados de la operación anticorrupción Lava Jato, que durante años sacudió las estructuras políticas y empresariales del país.
“El expresidente Collor está custodiado en la superintendencia de la policía federal en la capital alagoana”, informaron sus abogados en un comunicado difundido por el diario Folha de S.Paulo. Aunque la orden de prisión fue emitida por un solo magistrado, como es habitual en la legislación brasileña, el presidente del Supremo Tribunal Federal, Luís Roberto Barroso, convocó a una sesión del pleno este mismo viernes para que los demás jueces confirmen o rechacen la resolución.
Collor fue condenado por haber recibido, según la fiscalía, al menos 20 millones de reales (3,5 millones de dólares) en sobornos a cambio de realizar nombramientos políticos que facilitaron contratos entre la empresa DVBR (Derivados do Brasil) y BR Distribuidora, una filial de Petrobras. Durante los registros en su residencia en Brasilia, las autoridades incautaron un Porsche, un Ferrari y un Lamborghini.
El exmandatario siempre ha negado las acusaciones y mantiene su inocencia. Su presidencia, la segunda tras el regreso de la democracia en Brasil en 1985, fue breve, ya que renunció en 1992 en medio de un proceso de juicio político por escándalos de corrupción. Más tarde, tras el fin de su inhabilitación, volvió a la política como senador, cargo que ocupó durante dos periodos por su estado natal de Alagoas, hasta 2023.
Aunque Collor no tenía una influencia relevante en la política actual, su encarcelamiento representa un hecho simbólico en la historia reciente de Brasil. Desde la redemocratización, todos los expresidentes —con la única excepción de Fernando Henrique Cardoso— han enfrentado procesos judiciales o condenas.
Luiz Inácio Lula da Silva, actual presidente, fue encarcelado durante año y medio por una condena posteriormente anulada, lo que le permitió recuperar sus derechos políticos y ganar las elecciones de 2022. Jair Bolsonaro, su antecesor, enfrenta posibles cargos por liderar una tentativa de golpe de Estado. Dilma Rousseff fue destituida en 2016 y actualmente preside el banco de los BRICS. Otros exmandatarios como José Sarney, Itamar Franco y Michel Temer también fueron investigados o procesados.
La operación Lava Jato, que llevó a la cárcel a políticos y empresarios de alto perfil, ha perdido impulso en los últimos años dentro de Brasil, aunque mantiene efectos legales en otros países latinoamericanos. La detención de Collor de Mello ocurre en un contexto de alta sensibilidad política y jurídica en el país, donde las instituciones enfrentan presiones por parte de sectores conservadores y partidarios de Bolsonaro.
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