Con información de Animal Político
Apatzingán, Michoacán, 08/04/25 (Más).– En la comunidad rural de El Alcalde, ubicada en la región de Tierra Caliente, el sonido de los drones y las explosiones ha reemplazado al bullicio cotidiano. Más de 300 habitantes huyeron tras un violento enfrentamiento entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y Los Caballeros Templarios ocurrido el pasado 15 de marzo, en una noche que los pobladores recuerdan como «la noche de los drones».
A 21 días del éxodo masivo, las calles de El Alcalde siguen desiertas. Las casas, perforadas por disparos y con sus cerraduras destrozadas, lucen abandonadas. Miles de casquillos de bala cubren el suelo. En los muros, pintas con las siglas “CJNG” y “FEE” (frase que los vecinos interpretan como “ya estamos aquí”) dejan claro quién reclama el control del pueblo, dedicado principalmente al cultivo de limón.
Drones, minas y miedo: la nueva normalidad
Durante los enfrentamientos, ambos grupos criminales utilizaron drones cargados con explosivos caseros, sembraron minas antipersonales en los caminos y convirtieron las comunidades en zonas de guerra. Un agricultor murió tras pisar una mina el pasado 2 de abril. A pesar de la presencia militar y del operativo organizado por el gobierno local para llevar ayuda, los pobladores siguen sin garantías de seguridad.
“Este rancho ya es del cártel”, lamentó un joven habitante mientras mostraba las paredes de su casa impactadas por bombas lanzadas desde el aire. Otros vecinos relataron golpizas, saqueos y amenazas por parte de los grupos armados. “La tierra bullía y temblaba con los dronazos”, recordó don Yuset, un anciano que vivió la embestida desde su hogar.
Un pueblo fantasma, una visita oficial y el reclamo por seguridad
La alcaldesa de Apatzingán, Fanny Arreola, visitó El Alcalde este viernes junto a un convoy militar para entregar despensas, realizar reparaciones y reinstalar servicios. Sin embargo, muchos de los presentes señalaron que se trató de un “maquillaje”, pues aseguran que los verdaderos habitantes siguen desplazados por miedo.
“Nos están trayendo gente de otros ranchos para aparentar que aquí no pasa nada”, denunció un habitante desplazado. “De más de 300 personas, no quedan ni 20”. La regidora Carmen Zepeda, quien acompañó la visita de forma independiente, advirtió que mientras el gobierno intenta normalizar la situación, los ataques continúan.
Nuevos enfrentamientos y desplazamientos
Horas después del recorrido oficial, la propia regidora informó sobre nuevos enfrentamientos en la comunidad vecina de La Loma de Los Hoyos, que provocaron más desplazamientos y afectaciones a viviendas, comercios y una escuela. “En El Alcalde también se arrojaron nuevos explosivos cerca de casas vacías”, detalló Zepeda.
Mientras tanto, cientos de familias permanecen lejos de sus hogares, sin certezas sobre su regreso ni sobre el restablecimiento de condiciones mínimas de seguridad. La violencia persiste y el silencio impuesto por el crimen organizado impide que muchos hablen con libertad sobre lo que ocurre en este rincón olvidado de Michoacán.
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