Ciudad de México, 04/04/25 (Más).- Aunque el gobierno de Donald Trump no impuso aranceles recíprocos del 10% a México como lo hizo con otras naciones, sí mantuvo e implementó tarifas que afectan significativamente a las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos. Entre los principales gravámenes destacan aranceles del 25% a productos que no cumplen con las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al acero y aluminio, así como a automóviles y autopartes sin contenido estadounidense.
De acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), en 2024 el 49% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos ingresaron bajo las reglas del T-MEC, lo que representa 247 mil millones de dólares de un total de 512 mil 569 millones exportados. Esto significa que alrededor de la mitad del comercio bilateral podría verse afectado por los aranceles impuestos por la administración Trump, situación que ha llevado al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum a iniciar negociaciones para mitigar los impactos.
“Tenemos todavía dos decretos que hizo el presidente Trump relacionados con la industria automotriz y con el acero y aluminio, que es también para todo el mundo, no solamente es para México y Canadá. Es más, en el caso de la automotriz tiene sus características para el caso de México y de Canadá, particularmente de México; recuerden que nuestra industria automotriz está muy integrada”, dijo Sheinbaum en su conferencia del 3 de abril de 2025.
Uno de los aranceles más relevantes es el de 25% a los automóviles y autopartes sin contenido estadounidense. Aunque los vehículos exportados por México pueden recibir un descuento proporcional al valor de sus componentes de origen estadounidense, el resto queda sujeto al arancel completo.
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) calcula que, en promedio, los automóviles mexicanos cuentan con un 40% de contenido estadounidense, lo que implica un arancel promedio del 15% para el resto del valor. “Un Mercedes alemán y un Toyota japonés van a pagar 25% para entrar al mercado de Estados Unidos. Canadá y México van a pagar únicamente la proporción de los componentes que no sean estadounidenses”, explicó Oscar Ocampo, especialista del IMCO.
Para las autopartes no se aplicará de momento ningún arancel hasta que el Departamento de Comercio y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) establezcan un mecanismo para identificar el contenido no estadounidense. Sin embargo, Gabriela Siller, analista de Banco Base, advirtió sobre la dificultad de rastrear el origen de componentes debido a la compleja interdependencia de las cadenas de suministro norteamericanas. Ejemplos de manufactura entre Michigan, Colorado, Ciudad Juárez, Matamoros, Texas, Ontario y Toronto ilustran cómo una sola pieza puede cruzar múltiples fronteras antes del ensamblaje final.
El impacto en el sector automotriz podría ser considerable. Según el IMCO y Banco Base, el 82% de las exportaciones mexicanas de autos y autopartes cumplieron con el T-MEC, aunque ciertas subpartidas como remolques, semirremolques y carrocerías registraron menores niveles de cumplimiento. En respuesta, la presidenta Sheinbaum presentó el Plan México para fortalecer la fabricación nacional de vehículos y aumentar el contenido local en las cadenas productivas.
Además, desde el 12 de marzo de 2025, el gobierno estadounidense activó aranceles del 25% a todas las importaciones de acero y aluminio, afectando productos como láminas, tubos, maquinaria, equipos eléctricos y partes de vehículos y aeronaves. Solo en 2024, estas fracciones representaron cerca de 6 mil 700 millones de dólares en exportaciones mexicanas. En el caso del aluminio, los aranceles se aplican únicamente al contenido de este metal en productos fuera del capítulo 76 del T-MEC, el cual representó 776 millones de dólares en exportaciones.

También fueron gravadas las latas de cerveza y latas vacías, cuya inclusión dentro de las mercancías sujetas a arancel fue anunciada por el Departamento de Comercio de Estados Unidos el 4 de abril. No obstante, la medida no abarca la cerveza envasada en vidrio, según el Registro Federal estadounidense.
La Casa Blanca indicó que, si cesan las medidas de presión vinculadas con migración y el tráfico de fentanilo, las tarifas a productos mexicanos fuera del T-MEC podrían disminuir hasta el 12%. Entretanto, México enfrenta el reto de preservar su competitividad en el mercado estadounidense en medio de un entorno arancelario más restrictivo.
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