Austin, Texas, 27/03/25 (Más / IA).- A pesar del impacto generalizado que los nuevos aranceles automotrices de 25% anunciados por el expresidente Donald Trump podrían tener en la industria automotriz global, Tesla se perfila como una de las compañías menos afectadas por estas medidas, debido a su alta proporción de producción nacional y estructura de abastecimiento localizada principalmente en Estados Unidos.
Las acciones de Tesla, con sede en Texas, fueron de las pocas dentro del sector automotriz que cerraron al alza en la jornada bursátil del jueves, con un incremento aproximado del 2%, en contraste con las caídas registradas por Ford, General Motors y Stellantis, cuyas pérdidas oscilaron entre 2.1% y 7%. Analistas atribuyen este comportamiento a que la cadena de suministro de Tesla está menos expuesta a las importaciones, y por tanto, menos vulnerable a los nuevos aranceles.
No obstante, la compañía fundada por Elon Musk no está exenta de complicaciones. El propio Musk reconoció que esto afectará el precio de las piezas de los autos Tesla que vienen de otros países. “El impacto en el costo no es trivial”, dijo. Tesla importa baterías de iones de litio de la empresa china Contemporary Amperex Technology Ltd, así como otras autopartes de Corea del Sur, Japón y México, según datos reportados hasta febrero por ImportYeti.
Los analistas proyectan que Tesla entregará cerca de 398,000 vehículos en el primer trimestre del año, una cifra que será confirmada la próxima semana. La compañía gana terreno en el mercado estadounidense, pero enfrenta retrocesos en Canadá y Europa. En esos mercados, la reducción de subsidios para vehículos eléctricos y un entorno político menos favorable han afectado su competitividad. En Canadá, por ejemplo, se congeló un programa de reembolsos para autos Tesla.
A pesar del impacto limitado en Estados Unidos, el escenario internacional para Tesla presenta mayores desafíos. En Reino Unido y la Unión Europea, la presión política y los recortes a incentivos para la compra de autos eléctricos han comenzado a frenar la demanda, lo que pone en riesgo su crecimiento en esas regiones.
Por su parte, Trump señaló que los nuevos aranceles podrían ser neutrales o incluso beneficiosos” para Tesla, y aclaró que Elon Musk no tuvo participación en la decisión. Musk, sin embargo, ha sido uno de los principales asesores del expresidente en temas de gasto federal, y actualmente dirige el Departamento de Eficiencia Gubernamental, organismo que ha sido criticado por su trato hacia empleados federales.
Analistas de TD Cowen destacaron que Tesla es un beneficiario relativo dada su presencia de producción 100% estadounidense, un abastecimiento sustancial en ese país y con el Model Y compitiendo en un segmento de crossover de tamaño mediano donde cerca del 50% de los vehículos podrían estar sujetos a aranceles.
Los expertos advierten que, de mantenerse los aranceles, los precios de los vehículos en Estados Unidos podrían aumentar entre 5,000 y 15,000 dólares, lo que reduciría la diferencia de precios entre vehículos eléctricos como los de Tesla y los de combustión interna. Aunque esta dinámica podría beneficiar a Tesla en el mercado doméstico, en otros países su estrecha relación con Trump podría ser un factor adverso. “La relación de Musk con Trump podría ser un factor que influya en las perspectivas de ventas fuera de Estados Unidos”, advirtió Sandeep Rao, investigador senior de Leverage Shares.
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