Casi dos décadas después de la tragedia en la mina en Coahuila, la búsqueda de justicia y la recuperación de los cuerpos de los 65 mineros atrapados continúan. La explosión de gas metano en 2006 evidenció la negligencia de Grupo México y la falta de supervisión gubernamental, pues ya existían reportes de fallas de seguridad
Por Martín de León
Saltillo, Coahuila, 15/03/2025 (Más).- Casi dos décadas después de la tragedia minera que enlutó a México, la mina de Pasta de Conchos sigue siendo un símbolo de dolor, lucha y la incansable búsqueda de justicia. El 19 de febrero de 2006, una explosión de gas metano en esta mina de carbón, ubicada en San Juan de Sabinas, Coahuila, provocó el colapso de varios túneles, atrapando a 65 mineros y dejando una profunda herida en sus familias y en la sociedad mexicana.
La mina de Pasta de Conchos, ya tenía reportes de fallas de seguridad desde el año 2000, fue en la última inspección, realizada el 12 de julio de 2004, que se registraron 43 violaciones directas a la norma de seguridad e higiene. Por lo tanto, se ordenaron 48 medidas correctivas, muchas de ellas de extrema urgencia. Sin embargo, las autoridades omitieron supervisar que se subsanaran las fallas detectadas, lo que evidencia una grave negligencia.
El gobierno federal ha informado que, hasta marzo de 2025, se han recuperado los restos de 13 de los 65 mineros atrapados. Asimismo se ha logrado la identificación de cinco mineros cuyos restos han sido recuperados.
Los restos de José Alfredo Martínez Ordóñez, Guillermo Iglesias Ramos y Juan Raúl Arteaga García ya han sido entregados a sus familias y sepultados conforme a sus deseos. Además, las familias de Pablo Soto Nieto y Margarito Cruz Ríos han sido notificadas sobre la identificación de sus seres queridos por parte de autoridades de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). El proceso de recuperación ha sido largo y complejo, debido a las difíciles condiciones dentro de la mina.
El 6 de junio de 2024, el Gobierno de Coahuila confirmó el hallazgo de restos óseos a más de 160 metros de profundidad en una de las galerías de la mina. Evidencias preliminares sugieren que en esta galería específica no ocurrió la explosión, aunque esta información aún no ha sido confirmada oficialmente. Este nuevo hallazgo plantea interrogantes sobre las circunstancias exactas de la tragedia y la ubicación de los mineros.

De acuerdo con Julio Antonio Sánchez Morales, delegado en Coahuila de la STPS, las tareas de recuperación avanzan en tres frentes: Lumbrera 1, Lumbrera 2 y la rampa principal, donde se han logrado hallazgos. En total, la excavación ha alcanzado 140 metros en la primera zona y 100 metros en las otras dos, en lo que calificó como un proceso inédito debido a las condiciones de la mina.
Los primeros rescates y la controversia
El 23 de junio de 2006, se logró recuperar el primer cuerpo, el de Felipe de Jesús Torres Reyna, de 49 años. Posteriormente, el 1 de enero de 2007, se rescató el cuerpo de José Manuel Peña Saucedo, vecino de Palaú.

A pesar de las promesas iniciales, las labores de rescate se detuvieron, generando fuertes críticas hacia Grupo México y su director, Germán Larrea Mota Velasco. Periodistas señalaron que la empresa se benefició económicamente tras la tragedia, debido a cambios en la ley de explotación de metano.
Las acusaciones de negligencia se intensificaron, al revelarse que la empresa había recibido alertas sobre la alta concentración de gas metano en la mina, mucho antes de la explosión. Esto, sumado a las dudas sobre la actuación del gobierno, generó un clima de indignación.
Comparaciones y críticas
En 2010, el rescate de los mineros atrapados en la mina San José en Chile reavivó las críticas, pues se comparó la respuesta de los gobiernos chileno y mexicano, destacando la eficiencia del rescate en Chile, a pesar de la mayor profundidad y complejidad del caso. Se señaló que, aunque la mina chilena presentaba dificultades, el riesgo de explosión era mayor en Pasta de Conchos.

A pesar de la “indolencia e ineficacia” del Estado mexicano, las familias de los mineros han mantenido una lucha constante durante 18 años.
Sus principales demandas a las autoridades son: el castigo a los responsables de la tragedia, el rescate de todos los cuerpos de los mineros y la implementación de medidas de no repetición para prevenir futuros accidentes.
Las familias de los mineros han sido un pilar fundamental en esta lucha, exigiendo incansablemente el rescate de sus seres queridos y el esclarecimiento de las causas del accidente. Su perseverancia ha sido clave para mantener viva la memoria de los mineros y para impulsar los esfuerzos de rescate.
La tragedia de Pasta de Conchos no solo evidenció las precarias condiciones de seguridad en las minas de carbón, sino también la falta de responsabilidad por parte de las autoridades y la empresa propietaria, Grupo México. Por ello, las familias exigen justicia y una reparación integral que incluya el esclarecimiento de las causas del accidente y el castigo a los responsables; la mejora de las condiciones de seguridad en las minas de carbón para evitar futuras tragedias; el apoyo a las familias de los mineros, incluyendo indemnizaciones y pensiones dignas, y la construcción de un memorial en la mina para honrar la memoria de los mineros.
Pasta de Conchos es un recordatorio de la fragilidad de la vida y la importancia de la seguridad laboral. Es un llamado a la acción para garantizar que tragedias como esta no se repitan. Es un compromiso con la memoria de los mineros y con la lucha por la justicia.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha jugado un papel crucial en la defensa de los derechos de las familias de los mineros. También organizaciones de la sociedad civil han brindado apoyo y acompañamiento a las familias en su lucha. La cobertura de los medios de comunicación ha sido fundamental para mantener viva la atención sobre este caso y que no caiga en el olvido.
La tragedia de Pasta de Conchos sigue siendo una herida abierta en México, sin embargo, es gracias a la perseverancia de las familias y el compromiso de diversos actores sociales que se mantiene viva la esperanza de que se logre la justicia y la reparación que tanto se merecen.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
