A pesar de que los dos equipos de Texas en la NFL solo han logrado una victoria entre ambos en el último mes, su situación de cara al enfrentamiento de este lunes por la noche es radicalmente diferente. Mientras que los Houston Texans, con una marca de 6-4, se mantienen como líderes de la AFC Sur, los Dallas Cowboys, con un registro de 3-6, se encuentran al borde de quedar fuera de los playoffs tras una racha de cuatro derrotas consecutivas.
Houston ha atravesado una racha negativa de 1-3 en las últimas semanas, pero su joven mariscal de campo, CJ Stroud, sigue mostrando un gran nivel de juego a pesar de algunos altibajos. Stroud ha enfrentado su racha más difícil hasta ahora, con cuatro partidos consecutivos bajo un índice de pasador de 100.
Por otro lado, los Cowboys atraviesan una crisis aún mayor. Tras perder a Dak Prescott por el resto de la temporada debido a una cirugía en el tendón de la corva, Cooper Rush ha tenido la difícil tarea de reemplazarlo. Dallas viene de una actuación ofensiva desastrosa frente a Philadelphia, donde Rush apenas logró 45 yardas por pase, la menor cifra para un mariscal de campo titular en la historia reciente del equipo.
El estadio AT&T Stadium, que había sido una fortaleza para los Cowboys en temporadas pasadas, tampoco ha sido de gran ayuda este año. Dallas ha perdido todos sus partidos en casa en lo que va de la temporada, y la última derrota ante Eagles por 34-6 dejó más preguntas que respuestas. Mike McCarthy, entrenador de los Cowboys, sabe que el equipo se encuentra en una encrucijada y señaló: “Salir de esta adversidad sería una gran historia. Pero el único trabajo que tenemos ahora es vencer a los Texans”.
Por su parte, los Texans no han tenido suerte en sus últimos dos partidos, aunque han sido competitivos en ambas derrotas. La semana pasada, Houston perdió ante Detroit 26-23, a pesar de haber interceptado en cinco ocasiones a Jared Goff. Para el entrenador DeMeco Ryans, esta situación es una oportunidad de aprendizaje: “Necesitamos endurecer nuestra mentalidad. A veces, aprender a ganar partidos solo se logra a través del fracaso”.
A pesar de la racha negativa, los Texans recibirán un refuerzo clave con el esperado regreso de Nico Collins, su receptor estrella, quien estuvo fuera durante cinco partidos por una lesión en el tendón de la corva. Collins, quien lidera al equipo con 567 yardas recibidas, podría ser activado esta semana y darle un respiro al ataque aéreo de Houston, que se ha visto afectado por su ausencia.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
