Ciudad de México, 23/09/24 (Más / IA).- La incertidumbre política y la creciente inseguridad en el país están debilitando la llegada de inversiones, lo que podría comprometer el aprovechamiento del proceso de relocalización de empresas extranjeras hacia México, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
El organismo, perteneciente al Consejo Coordinador Empresarial (CCE), destacó que la inversión, principal motor del crecimiento económico, ha mostrado un debilitamiento acelerado debido a la incertidumbre política y el agravamiento de la inseguridad.
Según el CEESP, estos factores ponen en riesgo la ventaja competitiva que México ha mantenido en los últimos años como un destino atractivo para la inversión foránea.
“La oportunidad de atraer inversión extranjera directa se ha fortalecido en los últimos cinco años, pero ahora podría estar en peligro”, afirmó el CEESP. Hasta el momento, no se ha percibido un beneficio claro en la economía y el bienestar de la población derivado de este proceso de relocalización o ‘nearshoring’, añadió.
El análisis también subraya que minimizar los problemas de inseguridad, impunidad y delincuencia fomenta una mayor incertidumbre, especialmente tras la aprobación de la reforma judicial, que podría limitar la eficacia en la aplicación de justicia.
“Un sistema judicial debilitado e impreparado es probable que refuerce la inseguridad e impunidad en detrimento de la población y la actividad productiva”, alertó.
El CEESP señaló como ejemplo reciente los daños ocasionados por la delincuencia en Sinaloa, donde, según la organización, la política gubernamental de “abrazos, no balazos” ha permitido un aumento en la violencia.
Citó declaraciones del comandante de la Tercera Región Militar en Sinaloa, quien sugirió que la paz en el estado depende de que los grupos criminales cesen sus enfrentamientos, lo que refleja, según el CEESP, una permisividad preocupante por parte del gobierno.
De acuerdo con un informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inversión total en México creció apenas 0.4 por ciento en el segundo trimestre del año, impulsada exclusivamente por un aumento del 1.5 por ciento en la inversión privada. Sin embargo, la inversión pública se contrajo 5.2 por ciento, debido a la conclusión de los proyectos insignia del gobierno, lo que parece indicar que no se están destinando suficientes recursos a infraestructura básica que incentiven una mayor inversión privada.
En comparación con el mismo trimestre del año anterior, la inversión pública cayó un 2.2 por ciento, marcando su primera disminución en los últimos nueve trimestres tras registrar incrementos de dos dígitos en el pasado.
Este entorno ha llevado a una corrección a la baja en las expectativas de crecimiento económico. Según las estimaciones preliminares del Inegi, el indicador global de la actividad económica creció solo un 0.1% en julio, y se proyecta una mejora del 0.3 por ciento en agosto. A pesar de estos avances, la comparación anual sigue mostrando debilidad, con un incremento esperado del 1.1 por ciento para ambos meses.
El CEESP también subrayó que, aunque la percepción de inseguridad ha disminuido ligeramente, el hecho de que casi tres cuartas partes de la población adulta se sienta insegura en su entidad federativa refleja una ineficaz respuesta de las autoridades. Además, el promedio de 75.3 homicidios dolosos por día en septiembre, una cifra superior a la de los últimos dos meses, pone de relieve la gravedad de la situación. En este contexto, el CEESP concluyó que, sin un entorno de seguridad y certidumbre política, el crecimiento económico y la atracción de inversiones en México seguirán viéndose comprometidos.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
