Sheinbaum, Xóchitl y Máynez eligieron el aniversario de la expropiación petrolera para hablar de su plan energético, incluido el futuro de Pemex, CFE y su visión sobre las energías renovables.
REDACCIÓN MÁS / IA
El 18 de marzo, día conmemorativo de la expropiación petrolera de 1938 liderada por el general Lázaro Cárdenas, tres destacados candidatos presidenciales en México decidieron marcar su posición sobre el futuro energético del país desde diferentes puntos geográficos y con enfoques contrastantes, de acuerdo con información de Animal Político.
Claudia Sheinbaum, candidata oficialista, optó por la tumba de Lázaro Cárdenas, proponiendo fortalecer Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), mientras que su contrincante, Xóchitl Gálvez, desde un parque eólico, presentó un plan centrado en la transición hacia energías renovables.
En tanto, Jorge Álvarez Máynez, aspirante presidencial de Movimiento Ciudadano, escogió el Monumento a Lázaro Cárdenas en la alcaldía Cuauhtémoc para insistir en cerrar refinerías y transitar hacia energías limpias y renovables.
Las diferencias en sus propuestas reflejan visiones distintas sobre el papel de Pemex y CFE, empresas estratégicas del Estado en el ámbito energético. Sheinbaum propone fortalecer Pemex, pero enfocándose en su función principal relacionada con los hidrocarburos, mientras que Gálvez busca fortalecer la exploración de petróleo y critica la dependencia de importaciones y la baja eficiencia en la refinación. Por otro lado, Álvarez Máynez aboga por una modernización de Pemex y una transición hacia energías más limpias.
En cuanto a CFE, Sheinbaum y Álvarez Máynez mantienen posturas más conservadoras, insistiendo en su rol predominante en el sector eléctrico y limitando la participación privada. En contraste, Gálvez aboga por una mayor apertura a la iniciativa privada, incluyendo la reintroducción de subastas de energía eléctrica.
En cuanto a la propiedad de los recursos energéticos, los candidatos coinciden en que el petróleo es de todos los mexicanos, aunque con matices en la forma de expresarlo. Sheinbaum destaca la soberanía energética como un principio clave, mientras que Gálvez aboga por una participación privada transparente y enmarcada en la ley.

En lo referente a las energías renovables, Sheinbaum propone una transición gradual, promoviendo la distribución de paneles solares, la eficiencia energética y la limitación en la producción de petróleo. En cambio, Gálvez fija un plazo de cinco años para la transición hacia energías renovables, criticando la estimación de 30 años propuesta por el gobierno actual.
En el ámbito de las políticas concretas para los ciudadanos, Sheinbaum promete mantener estables los precios de la gasolina y la electricidad, mientras que Gálvez aboga por la compra de energía barata sin importar su origen. Ambas candidatas proponen medidas para promover el uso de energías renovables en viviendas y transporte, así como mejorar el acceso a la electricidad en zonas rurales.

Las propuestas de los candidatos presidenciales reflejan diferentes enfoques respecto al futuro energético de México, desde la consolidación de las empresas estatales hasta una mayor apertura a la iniciativa privada y una transición acelerada hacia energías renovables. Sin embargo, queda por verse cómo se materializarán estas propuestas y cómo impactarán en la política energética del país en los próximos años.
Con información de Animal Político
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