Clínica del Magisterio, 10 años enferma

El deficiente servicio médico ha tenido consecuencias fatales y ha cobrado vidas de maestros y sus familias, por lo que la Coalición de Trabajadores de la Educación ha anunciado su intención de presentar una demanda

Por Katya González

Saltillo, Coahuila, MÁS. – Desde 2013, los maestros afiliados a la Sección 38 de la Universidad Autónoma de Coahuila, la Universidad Agraria Antonio Narro y la Dirección de Pensiones de los Trabajadores del Estado han venido denunciando la decadencia del servicio médico en la Clínica del Magisterio en Saltillo.

En un principio, los educadores se encontraban con negativas al intentar surtir sus recetas médicas en el hospital debido a la falta de inventario, según les explicaban. Ante esta situación, los docentes coahuilenses buscaron la atención del Gobierno Estatal, el Poder Legislativo local, la Comisión de Derechos Humanos e incluso la Auditoría Superior del Estado para exigir una solución a estas problemáticas.

Medica Integralis, la empresa propiedad de Alfonso Cepeda, hijo del dirigente nacional Alfonso Cepeda Salas, comenzó a figurar entre los proveedores del Servicio Médico de los Trabajadores de la Educación desde su creación en 2014. 

En ese año, la empresa recibió 2.1 millones de pesos por servicios subrogados. A pesar de esto, el Registro Público de Comercio indica que la empresa se dedica a la compra, venta, fabricación, distribución o almacenamiento de productos médicos y material quirúrgico, farmacéutico y no farmacéutico. Sin embargo, la Clínica del Magisterio nunca cuenta con estos insumos para la atención de los maestros, jubilados y sus familias.

Los trabajadores de la educación señalan que el servicio médico proporcionado por la Clínica del Magisterio en Saltillo siempre ha sido deficiente, pero la crisis se intensificó a partir de enero de 2016, cuando se dio a conocer que la Sección 38 adeudaba más de 220 millones de pesos a la Distribuidora Internacional de Medicamentos y Equipo Médico por más de un año y medio de servicios. En ese momento, se mencionaban negociaciones con el gobierno estatal para resolver la falta de medicamentos.

En 2017, los sindicalizados denunciaron nuevamente carencias, especialmente en el área de urgencias, donde escaseaba el material de primer uso, medicamentos, material de curación e instrumental médico. Los directivos del servicio médico, al parecer, no mostraban interés en abordar la situación.

Hasta la fecha, la crisis en el sistema de salud del Magisterio ha llevado a cientos de maestros a ampararse para solicitar el reembolso de los gastos en tratamientos médicos que no han recibido en la clínica y que han tenido que costear por cuenta propia. Aunque han obtenido amparos y acciones de inconstitucionalidad desde 2018, no han logrado restablecer el servicio debido a la falta de medicamentos, médicos especialistas y tratamientos para enfermedades crónicas como la diabetes e hipertensión.

HÉCTOR MIGUEL SALINAS, TRASPLANTE DE RIÑÓN

A partir de ese periodo, los casos de presunta negligencia comenzaron a surgir entre los maestros. Un ejemplo es el caso de Héctor Miguel Salinas, quien en 2019 denunció que los tratamientos necesarios para mantenerse con vida no le eran surtidos por la clínica. 

A sus 63 años, padecía de diabetes y había recibido un trasplante de riñón en 2013, requiriendo medicamentos con un costo de alrededor de 40 mil pesos. Aunque un juez resolvió a favor de los jubilados y pensionados para que la Dirección del Servicio Médico administrara de inmediato los medicamentos prescritos para cinco maestros de Coahuila, la Clínica del Magisterio no los entregaba.

SILVIA POLENO, CIRUGÍA DE DISCO LUMBAR

En agosto de 2022, miembros de la Coalición de Trabajadores de la Educación de Coahuila presentaron otro caso en el que la clínica incumplía con la prestación de servicios de salud. Silvia Polendo, docente del Tecnológico de Saltillo, necesitaba una cirugía urgente de disco lumbar, la cual la clínica no le había agendado después de esperar más de un mes.

 Ante la demora, promovió un recurso de amparo concedido por un juez, pero la dirección de la clínica no le proporcionaba una nueva fecha. El amparo, presentado ante el Poder Judicial de la Federación, indicaba que, en caso de incumplimiento, las autoridades podrían ser multadas y acusadas de un delito.

GUSTAVO ALONSO GARCÍA ZAZUETA, INFECCIÓN LUMBAR

En el mismo año, el maestro jubilado Gustavo Alonso García Zazueta, de 64 años, perdió la vida tras presentar una infección lumbar en diciembre de 2021 y no recibir la atención necesaria en la clínica.

Después de un mes de hospitalización, la clínica informó a la familia que no podrían brindarle atención, alegando que la Universidad Autónoma de Coahuila no había realizado la aportación mensual. La familia costeó el tratamiento y estudios por su cuenta, con un costo aproximado de 16 mil pesos. 

En junio de 2022, las plaquetas del profesor bajaron, requiriendo internación, pero solo fue estabilizado. Ante la falta de atención, la hija lo internó en una unidad médica del IMSS, pero lamentablemente falleció después de siete días debido a problemas renales.

TRES PERSONAS PERDIERON LA VIDA EN 2023

Los casos continuaron en 2023, con tres personas más perdiendo la vida debido a la deficiente atención en la clínica. El 2 de noviembre del año pasado, el profesor Pascual Francisco Medina Ibarra, afiliado a la Sección 38 del SNTE, falleció a causa de una obstrucción en las vías biliares que requería una cirugía urgente, la cual esperó durante semanas. 

La Coalición de Trabajadores de la Educación Pública de Coahuila indicó que el docente fue ingresado a la Clínica Saltillo del Magisterio desde el 10 de octubre con un estado de salud grave. Después de días sin autorización para la intervención y ante la progresiva gravedad del paciente, los familiares lo trasladaron a Médica Bosco el 1 de noviembre.

Aunque desde hace tiempo la Clínica ha solicitado al Instituto del Servicio Médico de los Trabajadores de la Educación que se subrogue la atención médica, y la coalición exigió al instituto y al Gobierno del Estado que se cubrieran los gastos médicos y de hospitalización, los familiares tuvieron que cubrir los gastos por su cuenta.

Ese mismo día fue trasladado nuevamente a la Clínica del Magisterio en donde persistieron las muestras de desatención, por lo que la familia decidió trasladar al paciente al hospital Muguerza en donde perdió la vida.

Un mes más tarde, un nuevo caso de presunta negligencia médica trascendió en la Clínica del Magisterio de Saltillo, dónde la falta de insumos, equipo y atención costó la vida de dos recién nacidos.

Los hechos fueron dados a conocer por la madre de los niños, Aracely Escareño, quien es docente en una escuela secundaria de la ciudad y que denunció los hechos a través de redes sociales.

El 20 de diciembre sus gemelos de 27 días de nacidos fueron diagnosticados en la clínica en cuestión con un leve refriado. Dos días más tarde al no ver mejora en la salud de los niños acudió nuevamente para una segunda valoración y solamente le recetaron nuevo medicamento. 

La madrugada del 23 de diciembre, su hija, Danae, sufrió una broncoaspiración, por lo que fue trasladada de urgencia al hospital a la clínica magisterio en donde fue reanimada, pues ya no contaba con signos vitales.

Ante la falta de equipo y personal la menor tendría que ser subrogada de urgencia al Hospital Universitario de Saltillo, sin embargo, la madre manifiesta que este proceso tardó más de dos horas.

En dicho periodo de tiempo, sus familiares llevaron al hospital al segundo bebe de nombre Adán, que presentaba dificultad para respirar. Ante la falta de atención el niño dejó de respirar por lo que tuvo que ser intubado con el poco material con el que contaba el hospital.

Además, la madre señaló que el pediatra de guardia de la clínica no estaba en el nosocomio y al tratar de localizarlo a su teléfono personal el medico desvió las llamadas.

Cuando finalmente se autorizó la subrogación, los menores fueron trasladados al Hospital Universitario en donde se les negó la atención médica, argumentando que la clínica del Magisterio no dio aviso al personal y no existía ningún convenio que los obligara a hacerlo.

Ante la falta de atención, el niño de casi un mes de nacido falleció en una camilla, mientras que su hermana aún se debatía entre la vida y la muerte. 

Tras 40 minutos sin recibir atención, la saturación de la menor comenzó a disminuir por lo que finalmente fue atendida por el área de pediatría de la unidad, en donde también fue intubada para luego perder la vida.

“Yo no merezco un servicio médico tan deficiente. Deseo con el corazón a todo el personal del gremio de la sección 38, salud, que no tengan que pasar por la Clínica del Magisterio porque es claro que no van a recibir la atención adecuada”, señala la madre de los niños.

Tras los hechos, la maestra Aracely y su esposo Luis Enrique, acudieron a modo de protesta a las instalaciones del nosocomio para exigir justicia por sus dos pequeños hijos.

“No les estaba pidiendo un favor, les estaba pidiendo su atención”, manifestó entre lágrimas Aracely.

Mientras era colocada una manta con la fotografía de los gemelos, al unísono, los asistentes exigieron justicia para los pequeños, así como la atención de las autoridades estatales a los cientos de casos de presunta omisión y negligencia médica que se han presentado en el centro hospitalario.

Durante la protesta no se obtuvo respuesta de los representantes de la clínica.

Ante los hechos, la familia se encuentra siendo asesorada por un abogado del Instituto Federal de Asesoría Jurídica del Poder Judicial, para proceder con la demanda correspondiente para que sean fijadas las responsabilidades civiles o penales que correspondan.

PREPARAN DEMANDA POR DEFICIENTE SERVICIO MÉDICO PARA MAESTROS

La Coalición de Trabajadores de la Educación ha anunciado su intención de presentar una demanda por el deficiente servicio médico que ha tenido consecuencias fatales para maestros y sus familias. La organización comenzará a recopilar casos que respalden esta acción legal.

Recientemente, un nuevo caso ha salido a la luz: el profesor jubilado Roberto Hernán Narro de la Fuente, de 74 años, se encuentra en estado crítico debido a la atención médica deficiente que recibió desde principios de noviembre.

Luis Narro, hijo del afectado, reveló que el 31 de octubre de 2023 acudieron al hospital, donde, al no contar con un urólogo de guardia, se les pidió regresar al día siguiente para una consulta.

El 1 de noviembre, el profesor Narro fue ingresado con un absceso en uno de sus riñones, requiriendo una cirugía urgente para la extirpación del órgano. Sin embargo, al no contar con el equipo necesario, la clínica informó a la familia que solicitaría la subrogación a otro hospital para garantizar la atención adecuada. A pesar de la gravedad de la situación, el profesor permaneció 20 días en el Magisterio esperando el traslado.

El profesor Jesús Balderas del Servicio Médico de la Sección 38 informó a la familia que la subrogación estaba en trámite, pidiendo su paciencia. Sin embargo, el traslado no se llevó a cabo, y ante la prolongada espera, la familia decidió trasladarlo por sus propios medios al Hospital General. Allí, los médicos informaron que, debido a la falta de atención y al suministro incorrecto de medicamentos, los órganos del paciente estaban inflamados, complicando la intervención quirúrgica y su estado de salud.

Luis Narro explicó que el medicamento de alto espectro fue suministrado incorrectamente y debió administrarse después de la cirugía, dificultando el tratamiento de la infección.

Actualmente, el profesor está a la espera de una segunda cirugía, la cual la familia tendrá que financiar con sus propios recursos.

Gustavo García, miembro de la Coalición de Trabajadores de la Educación, calificó estas situaciones como actos de violencia estructural y sistemática provenientes del gobierno estatal, que ha ignorado las demandas de los trabajadores de la educación en relación con la deficiente atención médica en la clínica.

Los integrantes de la coalición, junto con los familiares de las víctimas, han dirigido sus reclamos al gobernador Manolo Jiménez Salinas, instándolo a poner fin a la corrupción, impunidad, desorden administrativo e indolencia que persisten en la clínica en cuestión.

Según indicaron, existen cientos de casos de maestros a quienes se les descontaron sus pagos puntualmente y que ahora enfrentan la última etapa de sus vidas en medio de la incertidumbre y sin seguridad médica.


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