Por Miguel Villarello
Saltillo, Coahuila, MÁS. – En la presente semana, se dio luz verde a la aprobación del aumento en el Impuesto Sobre Nóminas (ISN), una contribución estatal derivada de los salarios de los trabajadores en el sector privado y comercial, entre otros, que ha aumentado del 2 al 3 por ciento. Sin embargo, este incremento ha suscitado controversias debido a la falta de claridad sobre su destino.
Originalmente, el ISN se estableció en la década de los 80 y estaba destinado exclusivamente a proyectos de obra pública e infraestructura, con la colaboración de la Iniciativa Privada y el Gobierno Estatal a través de un comité estatal, dos comités regionales y trece comités municipales. Su propósito era financiar proyectos de infraestructura vial y parques industriales para impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo.
Hasta agosto de 2023, se recaudaron cerca de 2 mil 200 millones de pesos a través del ISN, retenidos por los empleadores a sus trabajadores formales, así como a empleados por honorarios y asimilados al salario en los sectores mencionados. Sin embargo, algunas voces argumentan que un porcentaje insuficiente de estos fondos se destina a obras públicas, mientras que la mayoría se utiliza para cubrir el servicio de deuda pública, que asciende a 38 mil millones de pesos.
Otro punto de desacuerdo proviene del sector empresarial de las regiones Laguna, Norte y Carbonífera, que afirma que no ven un retorno proporcional a su contribución. En otras palabras, por cada peso retenido del ISN, reciben menos de 15 centavos.

Una diputada del PAN, Luz Natalia Virgil Orona, ha estado en desacuerdo con este incremento del 2 al 3 por ciento, pues denunció, antes de la aprobación del dictamen en el Congreso, el poco transparente uso del recurso el cual ha ido incrementando a partir del 2018.
Sólo por concepto de ISN el Gobierno recaudó poco más de 2 mil millones de pesos en 2018, 3 mil 130 millones el año pasado y este 2023 hasta agosto se tenía un acumulado de 2 mil 168 millones de pesos.
EL DICTAMEN
Y esta semana el Congreso por mayoría, 24 de los 25 legisladores votaron a favor pues sólo una diputada del PAN anunció que no votaría, se aprobó la modificación a la Ley de Hacienda estatal y, del 2 por ciento, pasó al 3 por ciento el cobro del Impuesto Sobre Nóminas en Coahuila.
En pocas palabras, el sector emprendedor de la entidad deberá aportar, a partir del 1 de enero del 2024, el 3 por ciento del salario de cada trabajador al ISN para el crecimiento económico de la entidad.
Sin embargo, la queja de varios diputados que no estaban de acuerdo con el dictamen consideró el cambio como poco transparente pues se afectará al sector productivo porque el patrón deberá desembolsar el 3 por ciento por cada trabajador formal, empleado por honorarios o del tipo asimilados al salario que tengan en su plantilla laboral.
Otra queja que cuestionaron algunos legisladores en tribuna fue la relativa al 1 por ciento de esa contribución que será utilizada para constituir un fideicomiso también en enero del 2024.
Quienes estuvieron en contra de la creación de ese fideicomiso alegaron que se prestaba a confusión, pues ese 1 por ciento que se destinaría para ello significa poco más de mil millones de pesos por año y sin rumbo definido, sin embargo, todos votaron a favor del incremento.
Incluso en tribuna la comisión que propuso la modificación sostuvo que fue la baja en los recursos federales y el crecimiento económico del estado por el nearshoring lo que motivó el alza que derivó en el decreto por el que se reformó el Artículo 24 de la Ley de Hacienda para el Estado.

Otra justificación fue que se tiene la necesidad de fortalecer el sistema carretero, apuntalar la capacidad de la infraestructura de gaseoductos, líneas de transmisión y subestaciones eléctricas, así como la modernización de aduanas y aeropuertos, siendo el mayor reto el diversificar la economía de algunas de las regiones del Estado de acuerdo con su vocación productiva.
Hubo quien resaltó que Coahuila contaba con la tasa más baja con relación a entidades vecinas, pues el ISN en Sonora, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas y San Luis asciende al 3 por ciento y en Chihuahua es del 3.5 por ciento.
Se especificó que la propuesta era que la administración y destino del gasto de la recaudación del punto porcentual que se aumentaría al ISN equivalente a una tercera parte de la tasa del impuesto, “se afecte para que ser destinado a dos fideicomisos, el primero, administraría el 80 por ciento del aumento del punto porcentual por la recaudación del ISN que estaría enfocado en la inversión para obras que generen competitividad, empleo, desarrollo económico, capitalizar el nearshoring e impulsar al estado como un ‘Coahuila Global’, además de impulsar la agenda social mediante obras de salud, seguridad, educación e inclusión”.
Y que el segundo de los fideicomisos, que le correspondería administrar el 20 por ciento de los ingresos para ser destinado a proyectos estructurales como movilidad social y calidad de vida en educación, salud, medio ambiente, prevención del delito, desarrollo social y participación ciudadana.
Luego de la controversia expuesta por tres diputados de oposición, el dictamen se aprobó por mayoría y se modificó la ley para quedar así: ARTÍCULO 24 La tasa correspondiente al Impuesto Sobre Nóminas será el 3 por ciento sobre el monto total de las erogaciones gravadas por este impuesto.
Mas, de ambos fideicomisos y su manejo transparente nada se dijo en la propuesta de dictamen.

OPACO USO
Días antes Luz Natalia Virgil Orona, diputada del PAN, evidenció que no coinciden los 2 mil 160 millones de pesos que van recaudados del Impuesto Sobre Nómina en Coahuila con la obra pública realizada en lo que va del 2023.
En pocas palabras no cuadra lo recaudado con lo aplicado, calculó la legisladora, ante la llegad al final de la actual administración gubernamental cuyo Ejecutivo propuso la modificación a la ley para incrementar al 3 por ciento el cobro del ISN.
Luego de recordar que el secretario de Infraestructura, Gerardo Berlanga Gotés, fue el secretario técnico del Impuesto Sobre Nóminas pero que nunca dio a conocer alguna glosa de aplicación de recursos, explicó que el ISN implica el 2 por ciento y abarca conceptos como nóminas, honorarios, asimilables a salarios y honorarios que se paguen a cualquier persona que preste servicios en una empresa.
Informó que en 2018 se recaudaron poco más de 2 mil millones de pesos, en 2022 se recaudaron 2 mil 880 millones, no obstante que la misma comisión legislativa que propuso la aprobación del dictamen afirmó que en 2022 el Estado captó 3 mil 130 millones de pesos vía el ISN, y en lo que va del 2023 va un acumulado de 2 mil 168 millones de pesos.
“De ahí que la pregunta sea ¿en dónde está esa cantidad financiera traducida en obra pública?, porque la creación de esta contribución fue para obra pública que son carreteras, pozos de agua, vialidades, no para inversión”, cuestionó Virgil Orona.
Para luego advertir que “esas cantidades, si se analiza la cuenta pública, no se ejercen”.
Y entonces aclaró que en la discusión de ese dictamen para aprobar la cuenta pública que tiene que ver con el ISN, ella emitiría un voto razonado para evidenciar su desacuerdo, sin embargo, a última hora dio a conocer que no votaría dicho dictamen.
El dictamen se discutió en la sesión del Parlamento y pasó por mayoría de votos el incremento de la captación del 2 al 3 por ciento del ISN, no obstante, la queja de que afectará principalmente a quienes tienen pequeñas y medianas empresas y cuentan con cierto número de trabajadores, entre otras.
EQUIDAD A MUNICIPIOS
Mientras que el 2 por ciento del Impuesto Sobre Nóminas se destina al servicio de la deuda del estado, el 1 por ciento que aprobó como incremento el Congreso debería destinarse en proporción a los ayuntamientos que más aporten, expresó el exalcalde de Acuña Evaristo Lenin Pérez Rivera.
El mismo día de la aprobación del incremento del 2 al 3 por ciento del ISN en la entidad, el también dirigente de la Unidad Democrática de Coahuila (UDC) mencionó que “no había condiciones para invertir en los municipios lamentablemente, si no se daba este incremento producto de un endeudamiento que a Coahuila lo tiene de rodillas”.
Por ello hizo énfasis en su petición “a los diputados que puntualicen, por ejemplo, que este 1 por ciento que se incrementó que no va a estar dentro del fideicomiso se regrese a los municipios verdaderamente”.
Hay que decirlo, aseveró, puesto que el otro 2 por ciento está comprometido al pago de la deuda.
Y puso el ejemplo de Ciudad Acuña, municipio enclavado en la región Norte y con poco desarrollo económico del que sostuvo que “le ha aportado más de mil millones de pesos al Gobierno del Estado vía el ISN los últimos 10 años y no ha regresado ni el 5 por ciento de inversión”.
“Es totalmente inequitativo e injusto”.
Señaló inclusive que “ojalá que a este 1 por ciento se le hayan colocado los candados para que la inversión se regrese verdaderamente a los municipios y no esté de manera discrecional en manos del gobernador en turno”.
Luego advirtió que el tema no afecta a los ayuntamientos de oposición únicamente, pero, “la verdad es que no tienen recursos para invertir en los municipios, pues la lana del ISN se va al pago del servicio de deuda”.

PROPUESTAS
Sin intervenciones de los grupos parlamentarios de Morena o del Verde Ecologista, sólo un legislador independiente y dos diputadas de la UDC y del PAN emitieron sus comentarios.
Rodolfo Walss Aurioles, votó a favor, pero pidió reorientarlo para utilizarlo como antes de los sexenios de los hermanos Moreira cuando los recursos del ISN eran ejecutados por el Estado, empresarios y municipios.
Asimismo, propuso agregar un artículo transitorio encaminado a que sólo en la región Centro, por la crisis que atraviesa derivada del conflicto de AHMSA, el incremento del ISN entre en vigor hasta el 2025.
Y Yolanda Elizondo Maltos, de la UDC y quien también voto a favor, pidió que se dé puntual información del uso del dinero para las obras de infraestructura del ISN, que la creación de los dos fideicomisos se colocara como artículo transitorio y destinar proporcionalmente los recursos vía inversiones a los municipios en la medida en que aporten.
Así las cosas, cuando estaba la captación del 2 por ciento del ISN y se distribuía a través de varios comités y se acordaba sobre todo con los aportantes, en este caso el sector empresarial a través de las cámaras y organismos industriales, el tipo de obras públicas que se harían, las cuales consistían en bulevares en las principales ciudades, así como el desarrollo de infraestructura en parques industriales.
Sin embargo, no se benefició a las cinco regiones por igual, pues las que obtuvieron mayor beneficio independientemente de la aportación a este Impuesto Sobre Nóminas fueron el Sureste y La Laguna.
En contraparte, las regiones Norte y Centro se vieron escasamente beneficiadas, mientras que la zona Carbonífera, que fue la menos beneficiada, adolece de parques industriales, vialidades modernas y es la que muestra el mayor rezago en crecimiento industrial y económico.
En resumidas cuentas, resultó allanado el camino que recorrió el incremento del ISN, no obstante, la falta de transparencia en dos cosas: el uso de los recursos correspondiente al 2 por ciento, más de 2 mil millones de pesos en promedio anual para el servicio de deuda pública, así como la creación del fideicomiso con el 1 por ciento, algo así como mil millones de pesos, pero no se sabe su destino.
Aunado a ello, la falta de equidad en la repartición del ISN al momento de hacer obras para los municipios de las cinco regiones.
FOTOS
Las propuestas de la oposición resultaron insuficientes para ser incluidas en el incremento del INS, del 2 al 3 por ciento.
Adicional a las cuotas federales, el Congreso avaló la propuesta gubernamental de incrementar del 2 al 3 por ciento el cobro del ISN.
Sólo la diputada del PAN no emitió voto para un incremento al ISN por considerarlo poco transparente.
El 1 por ciento que se incrementó al ISN sería como un manejo libre de recursos, que no son propiedad del gobierno, se recauda a nivel municipal y debe regresar equitativamente, insistió Lenin Pérez.
Saltillo, Coahuila. – En la presente semana, se dio luz verde a la aprobación del aumento en el Impuesto Sobre Nóminas (ISN), una contribución estatal derivada de los salarios de los trabajadores en el sector privado y comercial, entre otros, que ha aumentado del 2 al 3 por ciento. Sin embargo, este incremento ha suscitado controversias debido a la falta de claridad sobre su destino.
Originalmente, el ISN se estableció en la década de los 80 y estaba destinado exclusivamente a proyectos de obra pública e infraestructura, con la colaboración de la Iniciativa Privada y el Gobierno Estatal a través de un comité estatal, dos comités regionales y trece comités municipales. Su propósito era financiar proyectos de infraestructura vial y parques industriales para impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo.
Hasta agosto de 2023, se recaudaron cerca de 2 mil 200 millones de pesos a través del ISN, retenidos por los empleadores a sus trabajadores formales, así como a empleados por honorarios y asimilados al salario en los sectores mencionados. Sin embargo, algunas voces argumentan que un porcentaje insuficiente de estos fondos se destina a obras públicas, mientras que la mayoría se utiliza para cubrir el servicio de deuda pública, que asciende a 38 mil millones de pesos.
Otro punto de desacuerdo proviene del sector empresarial de las regiones Laguna, Norte y Carbonífera, que afirma que no ven un retorno proporcional a su contribución. En otras palabras, por cada peso retenido del ISN, reciben menos de 15 centavos.
La diputada del PAN, Luz Natalia Virgil Orona, expresó su desacuerdo con el aumento del 2 al 3 por ciento, denunciando la falta de transparencia en el uso de estos recursos, que ha ido en aumento desde 2018. En 2018, el Gobierno recaudó más de 2 mil millones de pesos solo en concepto de ISN. El año pasado, la cifra alcanzó los 3 mil 130 millones, y hasta agosto de 2023, se acumularon 2 mil 168 millones de pesos.

LA APROBACIÓN
Durante la presente semana, el Congreso aprobó el cambio en la Ley de Hacienda estatal por mayoría, con 24 de los 25 legisladores votando a favor. Solo una diputada del PAN se opuso. Esta modificación incrementa la tasa del Impuesto Sobre Nóminas en Coahuila del 2 al 3 por ciento, lo que significa que a partir del 1 de enero de 2024, las empresas en el estado deberán aportar el 3 por ciento del salario de cada trabajador al ISN en pro del crecimiento económico de la entidad.
Sin embargo, algunos diputados expresaron su preocupación por la falta de transparencia en el proceso y cómo afectará al sector productivo, ya que los empleadores deberán pagar el 3 por ciento por cada trabajador formal, empleado por honorarios o asimilado al salario en su plantilla laboral. Además, se cuestionó el destino del 1 por ciento adicional de esta contribución, que se utilizará para constituir un fideicomiso a partir de enero de 2024.
La comisión que propuso la modificación argumentó que la necesidad de aumentar esta tasa se debe a la disminución de los recursos federales y al crecimiento económico del estado debido al nearshoring. También señalaron la importancia de fortalecer la infraestructura vial, gaseoductos, líneas de transmisión, subestaciones eléctricas, así como modernizar aduanas y aeropuertos, con el objetivo de diversificar la economía en diferentes regiones del estado.
Se destacó que Coahuila tenía una de las tasas más bajas en comparación con los estados vecinos, ya que en Sonora, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas y San Luis la tasa del ISN es del 3 por ciento, y en Chihuahua es del 3.5 por ciento.
El dictamen también especificó que el aumento del 1 por ciento en la contribución se destinaría a dos fideicomisos, uno enfocado en la inversión para obras que generen competitividad, empleo, desarrollo económico y bienestar social, y el otro destinado a proyectos estructurales relacionados con educación, salud, medio ambiente, prevención del delito, desarrollo social y participación ciudadana. Sin embargo, la falta de claridad persiste en cuanto al manejo de estos fideicomisos y su destino específico.
FALTA DE TRANSPARENCIA
Días antes, la diputada del PAN, Luz Natalia Virgil Orona, señaló que no coincide la recaudación de más de 2 mil 160 millones de pesos a través del Impuesto Sobre Nómina en Coahuila con la inversión en obra pública realizada en lo que va del 2023. Es decir, lo recaudado no parece corresponder a lo aplicado en proyectos de infraestructura. Según sus cálculos, esto plantea interrogantes, especialmente considerando que estamos cerca del final de la administración gubernamental actual, cuyo ejecutivo propuso la modificación de la ley para aumentar al 3 por ciento el cobro del ISN.
Virgil Orona recordó que el secretario de Infraestructura, Gerardo Berlanga Gotés, también ejerció como secretario técnico del Impuesto Sobre Nóminas, pero no proporcionó información detallada sobre la asignación de recursos. Aclaró que el ISN abarca conceptos como nóminas, honorarios, asimilables a salarios y honorarios pagados a personas que prestan servicios en empresas.
En 2018, se recaudaron más de 2 mil millones de pesos, mientras que en 2022, la cifra ascendió a 2 mil 880 millones. Sin embargo, la comisión legislativa que propuso la aprobación del dictamen afirmó que en 2022, el Estado captó 3 mil 130 millones de pesos a través del ISN, y en lo que va del 2023 se acumularon 2 mil 168 millones de pesos.
La diputada cuestionó la falta de correspondencia entre estas cantidades recaudadas y las obras públicas realizadas. Recordó que la creación de esta contribución estaba destinada a financiar proyectos de obra pública como carreteras, pozos de agua y vialidades, no a la inversión. En este sentido, advirtió que estas
cantidades, según la cuenta pública, no se han utilizado de manera adecuada.
Finalmente, Virgil Orona anunció su desacuerdo con el dictamen para aprobar la cuenta pública relacionada con el ISN y emitió un voto razonado para destacar su oposición a la falta de transparencia en el uso de estos recursos. Sin embargo, posteriormente, decidió no votar a favor del dictamen.
DISTRIBUCIÓN INEQUITATIVA
En cuanto a la distribución de los recursos del ISN para proyectos municipales, Evaristo Lenin Pérez Rivera, exalcalde de Acuña y líder de la Unidad Democrática de Coahuila (UDC), subrayó la importancia de que el 1 por ciento adicional se destine de manera proporcional a los ayuntamientos que más contribuyan. Hizo hincapié en la falta de condiciones para invertir en los municipios debido a la deuda que mantiene a Coahuila en una situación desfavorable.
Pérez Rivera solicitó a los diputados que aseguren que este 1 por ciento adicional se devuelva realmente a los municipios que más contribuyen. Destacó que Ciudad Acuña, un municipio en la región Norte con un desarrollo económico limitado, ha aportado más de mil millones de pesos al Gobierno del Estado a través del ISN en la última década, sin que se haya destinado ni siquiera el 5 por ciento a inversiones en la región. Consideró esta situación inequitativa e injusta y esperaba que se establecieran garantías para que la inversión se dirigiera a los municipios de manera transparente, sin depender del gobernador en funciones.
El legislador advirtió que este problema no afecta únicamente a los municipios de oposición, sino a todos, ya que carecen de recursos para invertir en sus respectivas regiones debido a que la recaudación del ISN se destina al servicio de la deuda.
PROPUESTAS DE REFORMA
Durante las discusiones sobre el dictamen, solo un legislador independiente y dos diputadas de la UDC y del PAN emitieron comentarios. Rodolfo Walss Aurioles, aunque votó a favor, propuso reorientar la asignación de los recursos para que se utilicen de manera similar a cómo se hacía antes, cuando el Estado, empresarios y municipios colaboraban en la ejecución de proyectos del ISN.
Además, Walss Aurioles propuso agregar una disposición transitoria para posponer la entrada en vigor del incremento del ISN hasta 2025 en la región Centro debido a la crisis derivada del conflicto de Altos Hornos de México (AHMSA).
Yolanda Elizondo Maltos, de la UDC, quien también votó a favor, instó a proporcionar información detallada sobre el uso de los fondos destinados a proyectos de infraestructura a través del ISN. Además, sugirió que la creación de los dos fideicomisos se estableciera como una disposición transitoria y que los recursos se distribuyeran de manera proporcional a los municipios en función de su contribución.
En el pasado, cuando la recaudación del 2 por ciento del ISN se distribuía a través de varios comités, se acordaban los proyectos de obras públicas con las partes interesadas, principalmente el sector empresarial a través de cámaras y organizaciones industriales. Esto incluía la construcción de bulevares en las principales ciudades y el desarrollo de infraestructura en parques industriales. Sin embargo, no se benefició por igual a todas las regiones, ya que el Sureste y La Laguna obtuvieron un mayor beneficio en comparación con el Norte, el Centro y la zona Carbonífera, que se vieron menos favorecidos.
En resumen, aunque se ha aprobado el incremento del ISN, persisten preocupaciones sobre la falta de transparencia en el uso de los fondos, tanto en lo referente al 2 por ciento, que en promedio asciende a más de 2 mil millones de pesos anuales destinados al servicio de deuda pública, como en relación con el 1 por ciento adicional destinado a un fideicomiso cuyo propósito aún no está claro. Además, se plantea la falta de equidad en la distribución de los fondos del ISN para proyectos municipales en las diferentes regiones del estado.
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