Por Miguel Villarello
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La legalización que propusiera la presidencia de la República hace unos meses para autos “chocolates”, que ingresaron y circulan de manera ilegal en el país, tiene varias aristas, entre ellas el enojo de las armadoras establecidas en México y la molestia de los gobiernos estatales porque no ven que les pueda tocar raja del pastel correspondiente a los ingresos financieros que la Federación obtendría por este procedimiento.
Hace unas semanas se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto respectivo, pero ese decreto no trae reglas de operación ni lineamientos, declara el administrador fiscal de Coahuila, Javier Díaz González.
En sí este documento, expedido por el presidente de la República y que al parecer todavía no se discute en el Congreso de la Unión, dice que se va a emprender un procedimiento tendiente a la legalización o regularización de automóviles que ya están en el país.
Se trata pues de carros que ya circulan, pero lo hacen de manera ilegal o irregular en las calles de ciudades o carreteras mexicanas, son de procedencia extranjera y se les conoce como “autos chuecos” o “chocolates”.
La ventaja es que es un proceso barato por medio del que por la regularización a cada propietario por unidad se le cobrará la cantidad de 2 mil 500 pesos, ofreció el Gobierno de la 4T en el decreto, sin embargo, no exhibe las reglas de operación del decreto ni se sabe quién va a cobrar, cómo se va a cobrar por la regularización ni dónde se va a realizar el cobro.
Por supuesto, el solo hecho de enterarse de tal decreto, tanto el sector industrial del rubro de las armadoras de vehículos y agencias distribuidoras de carros nuevos en el país, principalmente de la zona norte de México, los siete estados que forman la franja fronteriza de México con los Estados Unidos, pues desde ese país los carros o camionetas se internan en México desde hace años, encendieron las alertas ante la posible afectación a sus ingresos por venta de autos nuevos nacionales.
3 MILLONES ILEGALES
De acuerdo con datos de investigación, el cálculo, en México hay más de 32 millones de carros circulando, datos de 2020, de ellos son poco más de 3 millones de procedencia ilegal circulando con placas sobrepuestas, con placas o registros de organizaciones como la Organización Nacional de Protección al Patrimonio Familiar (ONAPAFFA) u otras de carácter estatal como la Unidad Campesina Democrática (UCD).
Por su parte la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) informó recientemente que se importaron 28 mil 803 automóviles usados durante el primer bimestre del año, lo que significó un crecimiento superior al 14% a comparación con el 2019.
Aparte el INEGI emitió las siguientes cifras: sólo en enero y febrero del año pasado la venta de vehículos ligeros nuevos en el país sumó 209 mil 150 unidades, lo que significó que la importación ilegal de autos usados representó el casi el 14% en el total de las ventas de automotores nuevos.
Además, existe otro estudio que indica que a nivel nacional el parque vehicular sumaba en 2019 los 32.4 millones de unidades; de ellos casi 20.3 millones, el 63%, eran unidades legales; sólo 9 millones de carros eran regularizados, es decir, el 28%; pero poco más de 3 millones, el 9.5 por ciento, refería unidades de procedencia ilegal, adquiridos en el extranjero.
Pero todos estos autos ilegales, en otros casos transitan sin laminados y, por desgracia, por todas estas circunstancias no pueden ser requeridos por la autoridad de tránsito en caso de cometer alguna falta administrativa o accidente automovilístico.
Y lo peor es que muchos de ellos son robados, cuentan con reporte de robo en el extranjero o en el país y un gran porcentaje de estos automóviles son utilizados en actividades ilícitas, según algunas dependencias.
Javier Díaz, administrador fiscal de Coahuila hace sus cálculos, dice que el padrón de vehículos, de origen nacional, que portan su placa y pagan refrendos vehiculares anualmente a nivel estatal es de 900 mil carros aproximadamente.
Aparte están los carros chuecos, que aproximadamente suman 110 mil, la gran mayoría se ubican en los municipios de las regiones Centro y Laguna de la entidad.
Por otro lado, hay quienes afirman que, de cada tres carros ilegales en México, circula una camioneta, un automóvil de lujo y otro económico, pero en malas condiciones mecánicas causando contaminación, los tres lógicamente de procedencia extranjera e irregulares.
Una preocupación refiere a los autos de lujo, pues aparte de ser de reciente modelo son muy caros en el mercado: “ahí es cuando te preguntas cómo le hacen los propietarios para adquirirlos si se supone que los autos chocolates los adquieren las personas de bajos recursos económicos”, cuestiona una persona.
CURIOSIDADES
Esto de la legalización de autos extranjeros ilegales internados en el país sucede curiosamente en momentos en que la industria automotriz, las armadoras pues, están viviendo problemas a la falta de chips o microchips que utilizan los autos nuevos, por lo que tienen detenidas las producciones de algunos modelos.
La creencia de los empresarios y armadoras grandes es que, dada la falta de chips para autos nuevos, el Gobierno federal tomó esta decisión precisamente acercándose la época navideña en que tradicionalmente muchas personas y familias aprovechan sus aguinaldos, traen dinero de sobra y deciden hacerse de carro nuevo, en esta ocasión de un auto lo más nuevo posible, aunque sea ilegal o de procedencia extranjera.
Así, se captaría el mercado y los ingresos para las arcas públicas sería adecuado para sortear la crisis de escases de recursos públicos que se canalizan a los gobiernos estatales y federal.
Sin embargo, las armadoras y agencias distribuidoras de autos nuevos están asustando con el petate del muerto, al decir que este proceso que pudiera darse a finales del año o principios del 2022 les afectará en su planta laboral porque la tendrían que reducir personal a causa de las pocas ventas que registrarían por la poca demanda de autos nuevos en el país.
No obstante que es sabido que la mayor parte de la producción estas armadoras se van al extranjero, pues hay datos de que, por cada tres unidades que producen, 2 son de exportación y sólo una es vendida en el país; entonces ¿cuál problema?
Por lo que respecta a los chocolates, estos autos que pudiesen ser legalizados próximamente ya circulan en el país, por lo que quienes se dedican a venderlos, los loteros de autos chuecos o usados aseguran que no tiene por qué resultar tan desastroso el decreto para la legalizada.
Al tiempo, toda esta discusión y posturas de cara al decreto de legalización de autos ilegales ha dado pie a volver a pensar en el sentido de que las agencias y distribuidoras de autos deberían bajar el precio de los vehículos nuevos.
Ello con el fin de hacerlos más accesibles al mercado, pero por su parte las agencias y armadoras de autos se escudan en que esto no es posible ya que el Gobierno debería bajar los impuestos sobre autos nuevos en cuanto a su producción y venta para estar en posibilidades de lograr una venta más accesible.
En fin, un dilema parecido a ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?
CARROS BARATÍSIMOS
un ejemplo que viene a la memoria fue la producción de un vehículo relativamente accesible en su costo para cualquier mexicano; el objetivo fue disminuir el problema que ocasionaba la entrada de autos de procedencia extranjera por Estados Unidos al país, así como las dificultades para las familias de escasos recursos para adquirir un carro del año dado su alto costo, dependiendo de la marca 150 mil pesos en promedio en los años 80.
Esta circunstancia, de la que hay quienes sugieren que se ponga en práctica de nueva cuenta, fue en la administración presidencial de Carlos Salinas de Gortari cuando se propuso a las armadoras asentadas en el país fabricar un carro muy económico y de fácil acceso a las familias mexicanas catalogadas como de más bajos recursos.
Resultó la Volkswagen la que se llevó la tarea, por lo que emprendió la fabricación de un automóvil tipo auto sedan, el popular “vocho”, con refacciones y piezas muy económicas, tanto fue así que normalmente su valor en el mercado era de 80 mil pesos entonces y este auto nuevo se pudo adquirir por 20 mil pesos.
Lo malo del proyecto fue que muchos funcionarios de gobierno, al enterarse de la estrategia, compraron flotillas de estos vehículos para sus familiares y conocidos por lo barato que resultaban.
Por supuesto el programa resultó exitoso, pero la demanda no se pudo controlar por lo que en menos de un año se canceló ante la escasa respuesta de la oferta en cuanto a su fabricación.
Otro problema derivado del decreto de legalización, son los frecuentes paros técnicos por escasez de chips, un ejemplo es la GM, fábrica que sólo en lo que va del año ha realizado por lo menos cuatro paros técnicos a falta de estos aditamentos electrónicos necesarios en las computadoras que utilizan los vehículos nuevos para funcionar.
En consecuencia, sus patios de almacenamiento están llenos de “autos sin chip”.
SIN REGLAS
Esta regularización de autos checos que propone el Gobierno Federal, ¿afectará o no y se podría hacer el trámite en Coahuila o a nivel federal?, se le cuestiona al Administrador Fiscal del Estado, Javier Díaz.
Y responde que se publica en el Diario Oficial de la Federación un decreto: “pero ese decreto no trae reglas de operación ni lineamientos”.
“¿Qué dice el decreto?, que se van a regularizar autos que ya están en el país, que están de manera ilegal, que son extranjeros, que autos chuecos, autos chocolates que se van a regularizar con un monto de 2 mil 500 pesos.
Pero no te da reglas de operación en el sentido de quién va a cobrar, cómo van a cobrar ni dónde van a cobrar, ese recurso”, agrega.
Y continúa: “Todo, me imagino, lo hará el Gobierno Federal, pero no se sabe si la Secretaría de Seguridad Pública, si es el Sistema de Administración Tributaria (SAT), si es la Secretaría de Hacienda, si es la Secretaría de Economía las que tomen parte en el proceso.
Y se supone que ese recurso debe regresar a la entidad, como se ha comentado, para el mejoramiento de vialidades, tema de pavimentación y tema de bacheo, por ejemplo”, sostiene.
“Entonces no hay reglas de operación todavía. Recientemente Coahuila platicó con el titular de la Unidad de Coordinación de Entidades Federativas de la Secretaría de Hacienda, Fernando Vaca y no tenían todavía las reglas de operación de cómo se iba a actuar en este tema”, afirma Javier Díaz.
“De que afecte a la entidad de Coahuila como lo ha dicho el Gobernador, afecta bastante, Coahuila con una industria automotriz bastante fuerte, con muchos empleos en el tema de la industria automotriz, claro que afecta”, reiteró.
Y entonces explica que en cuanto al tema del Estado: “claro que afecta, ¿por qué?, porque el ISAN, Impuesto Sobre Autos Nuevos, que se capta o que se paga en el estado de Coahuila, el 100% regresa a la entidad y el 20% se va a los municipios y esto va a generar que gente deje de comprar autos nuevos y también autos usados nacionales por lo que se van a afectar también para el tema de ingresos estatales”.
Luego de proponer que: “vamos a esperar cómo vengan las reglas de operación, ya dependiendo de ello te pudiera comentar quién va a cobrar, cómo van a cobrar, dónde van a cobrar y cómo va a ser el método de regresar hacia la entidad ese recurso”, el Administrador Fiscal General dice que otra cosa es que: “también hay que conciliar cuántos autos se regularizaron en el estado porque luego te dicen ‘oye, no pues se regularizaron nadamas 100 y a lo mejor se regularizaron mil’ y te van a dar recursos sobre 100, entonces también tener todo ese tema de la información sobre este decreto”.
EN VIGOR
Una vez publicado el decreto entró en vigor el 19 de octubre pasado, por lo que estados fronterizos como Coahuila, Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas podrán regularizar sus vehículos de procedencia extranjera y que estén circulando irregulares.
El documento establece además que serán las Secretarías de Hacienda, Economía y Seguridad Ciudadana las responsables del proceso de legalización de estas unidades, y no menciona el involucramiento de las oficinas de recaudación o administración fiscal de las entidades federativas.
De este modo, mediante el “decreto para regularizar autos chocolate o ilegales en la frontera norte”, las personas físicas de las entidades fronterizas con Estados Unidos puedan regularizar sus autos irregulares de procedencia extranjera.
El Mandatario nacional habría mencionado, cuando presentó el proyecto, que el recurso de la regularización de los autos chuecos se quedaría en los estados para canalizarse a proyectos de pavimentación y bacheo de vialidades, sin embargo, el decreto señala que el recurso será destinado conforme: “a lo que establezca la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal correspondiente”.
IMPACTO
A su vez el Gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís, al enterarse de la noticia lamentó que la Federación hubiera tomado tal decisión de regularizar los autos chocolate, sin consultar a las entidades federativas involucradas.
“Y sin preocuparse por el impacto que dicha medida causará a las armadoras de vehículos principalmente asentadas en Coahuila”, añadió.
Un ejemplo, citó entonces el Mandatario, es que la industria automotriz genera alrededor de 150 mil empleos en la entidad por lo que preocupa el impacto que pudiese tener esta medida decretada para regularizarlos en el sector a mediano plazo.
Y luego de clasificarla como una medida populista, el Ejecutivo estatal reiteró que: “no es que no quiera que se regularicen”, pero pidió orden y hacer las cosas bien para no “desmadrar” a la industria automotriz.
Según estimaciones, hasta finales de septiembre del 2021 cuando se supo la noticia de que el decreto va, de regularizarse el total de carros ilegales en Coahuila, cuyo padrón se estima en más de 110 mil, representaría un ingreso de 363 millones de pesos de acuerdo con lo que el presidente del país comentó que se cobraría por el trámite de regularización, que son 2 mil 500 pesos por unidad.
OPOSICIÓN
Por su parte el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso de la entidad vertió su opinión respecto del proceso de legalización.
“Evidentemente es un tema que percibimos que no es un proceso que le ayude al estado, dado que el cluster automotriz del país se encuentra en Coahuila”, recalcó Eduardo Olmos en octubre, una vez que entrara en vigor el decreto.
“Un proceso como el de la regularización no abona al cluster que paga impuestos, que genera empleos y que en este momento es un sector que está golpeado por la Pandemia, por la economía y la falta de los chips que utilizan sus vehículos nuevos”, agregó.
Nosotros hemos manifestado que no consideramos que sea el más adecuado, aseguró, “sin embargo, es un decreto y nuestra postura será manifestar nuestra oposición al mismo”.
ESPERAR REGLAS
Específicamente, ¿laminados o placas le corresponderían al estado, ahí cómo sería?, se le cuestionó al Administrador Fiscal General del estado, Javier Díaz González, y respondió que ahí sí.
“Hay que esperar las reglas de operación de regularización y después de ese proceso esos autos tienen que tener control vehicular estatal y placa estatal, ahí es donde sí entraría el estado directamente”, afirmó.
Y ahí aumentaría el costo por regularización aparte de pagar esos 2 mil 500 pesos por concepto de trámite de regularización, se le preguntó de nuevo.
“Pues tendrían que pagar como cualquier coahuilense: el control vehicular y su laminado”, resaltó.
Algo así como 2 mil pesos en promedio dependiendo del modelo y año del vehículo, se calcula; por lo que el costo de una regularización posiblemente ascendería hasta más de 5 mil pesos, calculó un lotero cuestionado al respecto.
El padrón de vehículos que portan su placa y pagan refrendos vehiculares a nivel estatal es de 900 mil carros aproximadamente, continúa Díaz González, y de chocolates son 110 mil aproximadamente.
“Las regiones Centro y Laguna son las dos zonas donde hay más autos de procedencia extranjera o chocolates”, mencionó.
Otro aspecto que habrá que contemplar, dijo: “es que no se trata solamente de camionetas, pues hay quienes tienen vehículos de lujo ilegales circulando en las vialidades sin placas ni pagan sus controles vehiculares”, sólo portan con una placa de las agencias que defienden los autos chocolates como ONAPAFA o la UCD.
Aquí el tema, aclara Javier Díaz González es que: “no todos los vehículos son herramientas de trabajo, hay carros de lujo que la verdad son vehículos del año, bastantes caros que con placas de las organizaciones como Onapafas, UCD y todo eso”.
“Y que van a buscar regularizarse cuando aquí lo que hay que tomar en cuenta es que, una persona que trabaja en una industria o empresa ha hecho el esfuerzo año con año para probablemente pagar poco a poco un auto usado nacional, y ha hecho el esfuerzo para pagarle al Estado el control vehicular anual o cuando toca la placa y luego, de la noche a la mañana, estos autos chuecos se regularizan y empiezan como si nada, pues eso también de alguna manera afecta económicamente al estado”.
30 MIL PESOS
Está vigente el “pensar de juan pueblo”, y refiere que con lo que das de enganche por un auto nuevo nacional, en promedio 30 mil pesos, tienes para hacerte de un auto ilegal, “te onappafas”, le pones placas y ya tiene auto por lo menos para 6 años más.
“Aparte de que muchos son de reciente modelo, del 2010 para acá”, afirma un vendedor de autos extranjeros usados en el anonimato, mismos carros que hasta hoy no han podido ser legalizados por falta de incentivos de los estados en sus recaudaciones de rentas y control vehicular.
“Hay vehículos que se pueden recoger, hay los que se pueden empadronar y hay los que se pueden poner en los dispositivos”, refiere un funcionario público relacionado con la subsecretaría de Normatividad y Seguridad del estado en cuanto a los autos chuecos.
“Hay una disposición que le da a los estados un porcentaje de los carros que no están legalizados, un porcentaje en dinero para poderlos detener y todos esos vehículos que son detenidos son puestos a disposición de la autoridad fiscal y, en ese sentido, se hace la coordinación fiscal entre el Estado y la Federación”, explica.
“Nosotros tenemos nuestros filtros, nuestras revisiones de vehículos para detectar cuáles son los que están reportados como robados, cuales son de procedencia ilícita y ese es un tema de seguridad que nosotros lo tenemos ya muy amarrado, pero que no lo podemos dejar establecido”, expone.
Por lo que respecta a ¿cuántos delitos se tienen identificados que son cometidos con estos autos chocolate?, el funcionario da la respuesta parcial.
“No pues son indeterminados, no te puedo decir cuántos, pero sí tenemos varias denuncias en la información que entra al 911, los tenemos clasificados y tenemos clasificado el tipo de delito en el que participan estos autos ilegales, eso es lo que hacemos nosotros”, dijo.
¿En qué municipios se han detectado este tipo de incidencias delictivas y qué tipo de delitos? Se le inquiere de nuevo.
Y contesta que: “normalmente es la parte Norte del estado, pero no se descarta la parte Centro; y en cuanto al tipo de delito son los comunes que son conocidos, como tráfico de personas, delinquir en robos comunes o robos del tipo patrimonial, pero muy pocos son usados o cuando se dan algunos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, no son esos los vehículos que normalmente se identifican de la delincuencia organizada”.
Agarra el tema de la regularización que emprendió la Federación y menciona que: “con la legalización la dependencia se vería obligada a estar revisando los carros o hacer o incrementar sus operativos de algún modo, pues siempre lo hemos hecho”.
“Pero ahora tendremos qué hacer más énfasis y así lo haremos y lo vamos a seguir haciendo”, concluye.
Por lo pronto, ante la incertidumbre de una política de estado que se ve llegar “como regalo de navidad” para los más pobres de los estados fronterizos y que tengan su carro y puedan desplazarse, la Federación va por la obtención de recursos frescos una vez aprobado el decreto y los gobiernos de las siete entidades esperan claridad en las reglas de operación para poder participar en los conceptos de laminado y trámites a ver si pueden quedarse con un porcentaje de los recursos en una pequeña tajada del pastel.
Por su parte los loteros y las organizaciones protectoras de propietarios de autos chocolates ya muestran incremento en sus ventas y la “raza de a pie” prepara sus ahorros y esperan cobrar sus aguinaldos o endeudarse, en el peor de los casos, para adquirir y legalizar su carro chueco, pero de reciente modelo en lo que pareciera ser el “Buen Fin” de los autos chocolates.
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