Ciudad de México, 24/03/2025 (Más / IA).- Hace 43 años, el 24 de marzo de 1982, la Cineteca Nacional fue consumida por un incendio que duró 16 horas, destruyó su acervo y cobró la vida de siete personas. A la fecha, el origen del siniestro sigue siendo un misterio, pero sus consecuencias marcaron un antes y un después en la historia del cine en México.
La Cineteca Nacional fue inaugurada el 17 de enero de 1974 en un foro de los Estudios Churubusco, con la finalidad de preservar el patrimonio fílmico nacional e internacional y promover la cultura cinematográfica. Su sede original contaba con dos salas de proyección: el Salón Rojo y la Sala Fernando de Fuentes.
La primera película exhibida fue ‘El compadre Mendoza’ (1933), de Fernando de Fuentes. En 1980, el recinto celebró por primera vez el Foro Internacional de la Cineteca, evento que sigue vigente en la actualidad.
El siniestro comenzó la tarde del 24 de marzo de 1982, mientras se proyectaba ‘La tierra de la gran promesa’, del cineasta polaco Andrzej Wajda. Según el Archivo General de la Nación (AGN), el humo se hizo presente en la sala y, poco después, las autoridades ordenaron la evacuación. A las 18:00 horas, una explosión desató un incendio de gran magnitud.
Las llamas alcanzaron las bóvedas donde se almacenaban películas de nitrato de plata, un material altamente inflamable, lo que aceleró la destrucción del recinto. El fuego se prolongó por 16 horas, dejando en ruinas el edificio y perdiéndose gran parte del acervo fílmico nacional.
Las cifras exactas del daño nunca fueron confirmadas, pero se estima que el fuego destruyó: 6,506 negativos de películas, de los cuales 3,300 eran producciones mexicanas; 2,300 guiones cinematográficos; 9,278 libros y revistas especializadas en cine; dibujos originales de Sergei Eisenstein y Diego Rivera; negativos de películas de Juan Orol y Manuel Álvarez Bravo, archivo fílmico de la presidencia de Plutarco Elías Calles.
El reporte oficial del AGN indicó que el siniestro dejó siete personas fallecidas: cuatro civiles y tres bomberos, entre ellos el mayor Vicente Solana, de la Base Tlalpan. Además, 50 personas resultaron lesionadas.
Hasta la fecha, no existe una versión oficial sobre la causa del incendio. A lo largo de los años, han surgido diversas teorías, algunas de ellas exploradas en el documental ‘Los rollos perdidos’ (2018), de Gibrán Bazán. La producción examina la posibilidad de que el siniestro estuviera relacionado con la desaparición de rollos de filmaciones realizadas por Servando González el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco.
El documental reúne testimonios de especialistas que analizan el impacto del incendio en la educación cinematográfica en México y la importancia de los materiales perdidos.

Tras la tragedia, el 27 de enero de 1984 se inauguró la nueva sede de la Cineteca Nacional en la colonia Xoco, en Coyoacán. Inicialmente, el recinto contaba con cuatro salas de exhibición, pero en 2012 fue remodelado y ampliado a 10 salas convencionales y un foro al aire libre.
Además, el espacio incorporó una bóveda especializada para la conservación de películas, un laboratorio de restauración digital, el Centro de Documentación y la Videoteca Digital Carlos Monsiváis.

En agosto de 2023, la Cineteca Nacional expandió su presencia con la apertura de una segunda sede en el Centro Nacional de las Artes (Cenart). Asimismo, se inauguró una tercera sede en Chapultepec, aunque aún no cuenta con una programación regular. Cuatro décadas después, el incendio de 1982 sigue siendo un punto de inflexión en la historia del cine mexicano. La Cineteca Nacional, aunque renacida, aún carga con la pérdida irreparable de su acervo original y el misterio sin resolver de la tragedia que la marcó para siempre.
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