Un paso por los techos de Róterdam

Ricardo Segura

EFE Reportajes

Una pasarela de 600 metros de largo con una alfombra de color naranja instalada sobre una variedad de tejados a una altura de 30 metros ofrece al público unas vistas fantásticas, una perspectiva diferente y un vistazo al futuro de la histórica urbe portuaria de Róterdam, la segunda ciudad más poblada de los Países Bajos.

Róterdam (Rotterdam, en neerlandés), una destacada ciudad portuaria de los Países Bajos, situada al oeste del país, en la provincia de Holanda del Sur y conocida como “La Manhattan del río Mosa” debido a su moderno urbanismo, ha puesto a disposición de los habitantes y visitantes de la ciudad, una singular plataforma para observarla: las azoteas.  

Parte de la arquitectura futurista, el patrimonio monumental y cultural, los canales interiores, los edificios históricos y la infraestructura marítima de la segunda ciudad más poblada de los Países Bajos, cuyo puerto es el más grande de Europa, puede observarse desde 30 metros de altura, caminando sobre una pasarela que conecta la parte superior de una serie de edificaciones.

El RRW, una instalación que permanece activa en mayo y junio de 2022, abrió a los visitantes con un doble simbolismo. Por un lado, fue inaugurado el Día de la Ascensión (Hemelvaartsdag, en neerlandés) la conmemoración cristiana de la ascensión de Jesucristo al cielo, ofreciendo en este día festivo en los Países Bajos la posibilidad de efectuar un ascenso a las alturas urbanas, según interpretan algunos observadores.

Por otra parte, la pasarela está cubierta por una alfombra naranja brillante, el color emblemático de Holanda. 

‘CALLEJEANDO’ POR LAS ALTURAS URBANAS.

Uno de los atractivos de esta instalación, diseñada por la organización Rotterdamse Dakendagen (https://rotterdamsedakendagen.nl) y el estudio internacional de arquitectura MVRDV (www.mvrdv.com), autor de algunos de los proyectos arquitectónicos más destacados de Róterdam, es un puente que cruza Coolsingel, una de las calles céntricas más importantes de la ciudad. 

Los visitantes del RRW, se aventuran a través de una variedad de techos de la ciudad a una altura de 30 metros, descubriendo una nueva perspectiva de la ciudad, y disfrutando de una exposición en las azoteas desarrollada por artistas, diseñadores y arquitectos.

El objetivo de esa “exposición en las alturas” consiste en mostrar la amplia gama de posibilidades que ofrece el uso eficiente de los techos roterodamenses para la vegetación, el almacenamiento de agua, la producción de alimentos y la generación de energía, según MVRDV.

Sobre la pasarela, construida por la firma Dutch Steigers (www.dutchsteigers.nl) especializada en andamios de acero y aluminio, numerosos fabricantes muestran los modos en que los techos pueden contribuir a configurar una ciudad sostenible, saludable y habitable, a través de una serie de presentaciones, que incluyen desde una aldea virtual hasta un diseño ecológico para el techo de unos grandes almacenes de Róterdam.  

Las actividades y exhibiciones que se desarrollan a lo largo de la pasarela de 600 metros de largo, que ofrece una vista fantástica de la ciudad, “deberían aumentar la conciencia de los visitantes sobre el potencial de los techos, que pueden convertirse en una `segunda capa´ de la ciudad aliada de la salud de las personas, la vida natural y el medioambiente”, según sus impulsores.  

Esa programación puede ayudar a que los visitantes tomen conciencia de la necesidad de encontrar soluciones para la escasez de espacio en las ciudades, la urbanización continua de las áreas rurales, y problemas como el cambio climático, la crisis de la vivienda y la transición a la energía renovable, en las cuales MVRDV viene trabajando activamente, según este estudio. 

La instalación RRW llama la atención sobre estos problemas, haciendo que los visitantes sean más conscientes de las posibilidades urbanísticas de las azoteas, especialmente en una ciudad como Róterdam, donde unos 18.5 kilómetros cuadrados (km2) de techos planos permanecen sin utilizarse, apuntan. 

DE PRUEBA INICIAL A ATRACCIÓN PERMANENTE.  

“No solo debemos ocupar nuestros techos y hacerlos más ecológicos, sino también conectarlos para que podamos ofrecer a los habitantes de Róterdam un nuevo parque en la azotea. Para esto, la alfombra naranja y el puente sobre la calle de Coolsingel son un buen ejemplo de prueba inicial” de este concepto, según el arquitecto Winy Maas, socio fundador de MVRDV.

“El proyecto actual está diseñado de una manera enfocada definitivamente en que sea una atracción temporal”, explica a EFE, Tessa Buiting asistente de relaciones públicas de MVRDV. “Por ejemplo, la estructura está construida con andamios, por lo que los materiales utilizados no son lo suficientemente duraderos”, apunta.

“Aunque vemos muchas oportunidades en la activación de los espacios en las azoteas, el Rotterdam Rooftop Walk en su ‘encarnación’ actual solo pretende ser temporal”, recalca Buiting. 

“Sin embargo, teóricamente y con algunos rediseños, no vemos ninguna razón por la que en el futuro no sería posible convertirlo en una atracción permanente” en esta ciudad, señala.