Depósitos; mientras unos se recuperan, otros van en picada

Por Juan Rocha

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En abril de 2022, el saldo de la captación bancaria tradicional (vista + plazo) registró una tasa de crecimiento real anual de 1.5% (9.3% nominal), logrando mantenerse en terreno positivo por segundo mes consecutivo. Los depósitos a la vista se mantienen como la principal fuente del dinamismo de la captación tradicional, y en marzo aportaron 2.7 puntos porcentuales (pp) a su crecimiento, los cuales fueron parcialmente compensados por la caída de -1.2 pp registrada por los depósitos a plazo, que han moderado su caída, pero continúan mostrando un débil desempeño.

Este reporte mensual de banca y sistema financiero fue elaborado por Iván Martínez Urquijo / Mariana A. Torán / Gerónimo Ugarte Bedwell / Jesús García / Alfonso Gurza / Gabriela López.

Los depósitos a la vista registraron una tasa de crecimiento real anual de 4.0% (12.0% nominal) similar al observado en febrero y marzo. En abril, la variación mensual real de este tipo de depósitos mostró una caída de 1.4%, lo cual explica parcialmente la estabilidad en el crecimiento a tasa anual. Los tenedores que más aportaron al crecimiento anual registrado en abril fueron las empresas, cuyos depósitos a la vista registraron una variación real anual de 7.9% (superior al 6.4% observado el mes previo), mientras que los depósitos de las personas físicas aceleraron su dinamismo de 2.8% en marzo de 2022 a 4.5% en abril.

La reactivación del gasto de los hogares, que se ha reflejado en un mayor flujo de ingresos para las empresas, estaría sosteniendo el dinamismo observado en los depósitos a la vista. En particular, en abril, el indicador de ventas ANTAD registró un crecimiento real de 8.1% (manteniendo el promedio observado en el primer trimestre del año), mientras que los ingresos por ventas en el sector comercio también mostraron una mejoría en su comparación anual (crecimientos de 9.2% en el caso de comercio al por menor y 7.9% en el comercio al por mayor).

Por su parte, los depósitos a plazo moderaron su caída. En abril de 2022, dichos instrumentos de ahorro mostraron una contracción real de -3.4% (4.0% nominal), menor a la observada el mes previo (-6.7%). 

A tasa mensual, el crecimiento real fue de 1.6%, la variación más alta registrada desde diciembre de 2021. Todos los sectores tenedores de este tipo de ahorro (empresas, personas físicas, otros intermediarios financieros (OIFs) y sector público) mostraron una moderación en la caída en sus saldos respecto al año previo, pero aún no han mostrado un dinamismo que permita alcanzar los saldos observado previos a la pandemia: valuado a pesos contantes, el saldo de los depósitos a plazo en abril de 2022 aún se encuentra 15.5% por debajo del nivel observado en febrero de 2020. 

El aumento en las tasas de interés de este tipo de instrumentos no ha sido suficiente para detonar un mayor dinamismo y sigue dominando el efecto de recomposición del ahorro hacia instrumentos más líquidos, como lo refleja el crecimiento sostenido de la captación a la vista.

El crédito al sector privado no financiero logra registrar su primera tasa de crecimiento real después de 20 meses de caídas.

En abril de 2022, el saldo de la cartera de crédito vigente otorgado por la banca comercial al sector privado no financiero (SPNF) registró una variación anual de 0.9% en términos reales (8.6% nominal), la primera tasa de crecimiento real registrada desde julio de 2020, concluyendo con ello una etapa de caídas en el saldo vigente que se prolongó durante 20 meses, período más largo que el observado durante la crisis financiera de 2009 (cuando la cartera vigente se contrajo por un lapso de 14 meses). 

Al crecimiento registrado en abril, el crédito al consumo y a la vivienda aportaron 0.8 pp respectivamente, crecimiento que fue parcialmente compensada por la disminución del crédito a empresas, que resto 0.7pp al dinamismo.

El crédito vigente al consumo logró un crecimiento real anual de 3.9% (11.9% nominal), incrementando su dinamismo respecto al promedio del primer trimestre de 2022 (1T22, cuando se observó un crecimiento real de 1.9%). 

Los segmentos de tarjetas de crédito y crédito de nómina (63% de la cartera de consumo) se mantienen como la principal fuente la recuperación, con crecimientos reales de 4.9% y 4.6% respectivamente. 

La recuperación del saldo vigente de los créditos personales aún se encuentra rezagada, pero ya registra un crecimiento real anual que ascendió a 3.5% en abril. Sólo los créditos destinados a la adquisición de bienes de consumo duradero (ABCD) siguen registrando contracciones en términos reales a tasa anual, profundizando su caída en el cuarto mes del año, con una variación anual de -1.1%.

Por su parte, la cartera de vivienda, mantuvo su dinamismo al registrar una tasa de crecimiento real anual de 3.4%, igual a la observada el mes previo. El desempeño de esta cartera parece indicar que la recuperación del empleo y la posibilidad de enfrentar tasas de interés de largo plazo más altas, podrían estar incentivando a los agentes a disponer de este tipo de financiamiento.

Por último, el crédito a empresas (55.6% de la cartera total al SPNF) moderó su caída en abril, al registrar una contracción en términos reales de -1.3% (crecimiento de 6.4% nominal) menor a la contracción observada el mes previo (-3.3%). A tasa mensual, se alcanzó un crecimiento real de 1.8%, el más alto registrado desde abril de 2020. 

La mejoría relativa observada en los indicadores de inversión (a marzo, la formación bruta de capital fijo registró una tasa de crecimiento de 5.9%) podría ser la fuente de una mayor demanda por este tipo de financiamiento; sin embargo, el impulso aún es insuficiente para detonar una recuperación sostenida en el saldo vigente de esta cartera.

Adicionalmente, el conflicto entre Rusia y Ucrania ha agravado los cuellos de botella en las cadenas de suministro globales, lo cual constituye un sesgo adicional a la baja para el desempeño del crédito a empresas, debido a los menores flujos de ingreso esperados como resultado de dichas disrupciones. En cuanto a la cartera de consumo, la persistencia inflacionaria podría generar un ajuste a la baja en la trayectoria del consumo privado, representando un obstáculo significativo en la senda de recuperación de los saldos reales de esta cartera.

El financiamiento de proveedores y el uso de nuevos créditos aumentaron en el 1T22

En mayo, Banco de México (Banxico) publicó los resultados de la Encuesta Trimestral de Evaluación Coyuntural del Mercado Crediticio, que comprende el período enero – marzo de 2022. 

La encuesta incluye un análisis de fuentes de financiamiento por tipo de oferente, crédito bancario, la percepción sobre las condiciones de acceso y costo del crédito bancario, y factores limitantes según las empresas para utilizar nuevos créditos bancarios, con el fin de conocer la evolución del financiamiento a las empresas.

En su análisis sobre fuentes de financiamiento por tipo de oferente, destaca que el financiamiento de proveedores y la banca comercial son las dos fuentes más utilizadas por las empresas, En el 1T22, se observó un aumento en la proporción de empresas que utilizaron financiamiento de proveedores (de 60.9% en el trimestre previo a 63.5%), mientras que el crédito de la banca comercial disminuyó ligeramente (de 33.9% en el 4T21 a 33.7% en el 1T22). En lo que respecta a otras fuentes de financiamiento, tuvieron un incremento exceptuando la banca domiciliada en el extranjero.

Respecto al endeudamiento de las empresas con la banca, 46.0% de las empresas contaba con créditos bancarios al inicio del 1T22, porcentaje menor al registrado en el 4T21 (48.4%). Además, el 19.5% de las empresas usó nuevos créditos bancarios, porcentaje mayor al registrado en el 4T21 (17.8%).

En cuanto al destino de los nuevos créditos, las empresas declararon como principal uso el capital de trabajo (77.2%), mientras que el porcentaje de las que lo han destinado a inversión se redujo ligeramente respecto al trimestre previo (de 18.9% a 18.1%).

En cuanto a la percepción sobre las condiciones de acceso y costo del crédito bancario, se presentan resultados a través de índices de difusión. Para el total de las empresas encuestadas que utilizaron nuevos créditos bancarios (19.5%), los índices de difusión indican condiciones más accesibles en términos de los montos (56.0 puntos) y los plazos ofrecidos (54.8 puntos). 

Por otro lado, las condiciones para refinanciar créditos (46.7 puntos), los tiempos de resolución del crédito (45.0 puntos), los requerimientos de colateral (40.5 puntos) y otros requisitos solicitados por la banca (42.6 puntos) fueron percibidos por las empresas encuestadas como menos favorables respecto del trimestre anterior.

Además, respecto al trimestre previo se presenta un balance menos favorable en términos de las condiciones y otros gastos asociados al crédito bancario (31.8 puntos) y de las tasas de interés (23.6 puntos).

Finalmente, la encuesta enlista los principales factores limitantes mencionados por las empresas para utilizar nuevos créditos bancarios. En orden de importancia se citan: las tasas de interés del mercado de crédito (47.4%), la situación económica general (43.8%), los montos exigidos como colateral (42.8%), las condiciones de acceso al crédito bancario (40.7%), el acceso a apoyo público (38.5%), la disposición de los bancos a otorgar crédito (36.1%), las ventas y rentabilidad de la empresa (34.9%), la capitalización de la empresa (32.3%), las dificultades para el pago del servicio de la deuda bancaria vigente (27.2%) y la historia crediticia de su empresa (25.9%).

Bancos perciben una mayor demanda de crédito a empresas grandes y pymes no financieras.

Banxico publicó la Encuesta sobre Condiciones Generales y/o Estándares en el Mercado de Crédito Bancario (EnBan), la cual se llevó a cabo entre marzo y abril de 2022 y comprende el período enero – marzo de 2022. La EnBan recaba información cualitativa entre los responsables de políticas de otorgamiento de crédito en los bancos comerciales que

Operan en el país acerca de la evolución de la demanda de crédito y de las condiciones generales y/o los estándares de aprobación del crédito en el mercado.

Respecto a la demanda por crédito, tanto los bancos con mayor participación como los de menor participación reportaron un aumento en los segmentos de empresas grandes no financieras, pymes no financieras y créditos personales. 

En el caso de créditos tarjetas de crédito e intermediarios financieros no bancarios los bancos con mayor participación no percibieron cambios significativos en la demanda, mientras que los bancos de menor participación percibieron un aumento.

Para los créditos de nómina e hipotecarios ninguno de los dos grupos de bancos advirtió cambios en la demanda. Finalmente, para el crédito automotriz, mientras que los bancos de menor tamaño no percibieron un cambio en la demanda, los de mayor participación reportaron una disminución.

Con relación a las condiciones generales y/o estándares de aprobación del crédito durante el 1T22 (comparados con el trimestre previo), los dos grupos de bancos reportaron condiciones generales de crédito más estrechas en el segmento de intermediarios financieros no bancarios y similares para los créditos hipotecarios y de nómina. 

Para el caso de los segmentos de crédito a pymes, tarjetas de crédito, personales y automotriz, mientras que los bancos con mayor participación reportaron condiciones más relajadas, los de menor tamaño reportaron condiciones similares. 

Finalmente, en el caso de crédito a empresas grandes no financieras, los bancos de mayor participación reportaron condiciones similares a las del trimestre previo, en tanto que los de menor participación registraron condiciones más estrechas.

En cuanto a las expectativas para el 2T22, los dos tipos de bancos anticipan condiciones más estrechas para los intermediarios financieros no bancarios y similares para el crédito hipotecario. 

Para pymes no financieras y tarjetas de crédito los bancos de mayor participación esperan condiciones más relajadas en tanto que los de menor tamaño esperan condiciones similares. 

Por último, para empresas grandes no financieras mientras que los bancos de mayor participación anticipan condiciones similares, las de menor participación esperan condiciones más estrechas.

Recuperación paulatina del financiamiento al sector privado de la mano de un sistema bancario resiliente.

En su primer Informe Trimestral del año, Banxico documenta cómo los efectos de la reactivación económica tras la pandemia se han reflejado en una lenta, pero constante, recuperación del financiamiento, particularmente a hogares, sin que esto haya modificado el buen manejo del riesgo por parte de la banca.

El incremento en el flujo anual de financiamiento al sector privado no financiero en el 1T22, proveniente en su totalidad de fuentes internas, se canalizó más a los hogares a través de créditos de nómina y de tarjeta de crédito que a las empresas (para mayor detalle véase Situación Banca México, Primer Semestre 2022).

La recuperación del empleo ha apoyado tanto por el lado de la demanda, como de la oferta (relajación de condiciones) al crédito a los hogares. Por su parte, la todavía débil demanda de crédito de las empresas para invertir en activo fijo, sus elevadas reservas de efectivo y las estrechas condiciones de otorgamiento de crédito hacen más lenta la recuperación del financiamiento a empresas.

En este entorno de recuperación del financiamiento al sector privado, la banca mantiene niveles muy elevados de capitalización, aun considerando el ajuste por riesgo, dada un alza principalmente de su capital fundamental.