Crecer es decir adiós

Lic. Marco Campos Mena

Lo que funcionó en su tiempo, hoy no lo hace y es tiempo de dejarlo ir para seguir creciendo, tal es el caso de la ruta recreativa que ha pasado de ser un proyecto de integración a una limitante para el crecimiento de nuestra ciudad, Saltillo.

Este proyecto nació con la intención de darle un valor social a una de las vialidades de la ciudad, pensado con el ejemplo de otras ciudades del “primer mundo” se esperaba fomentar el deporte y la interacción tanto familiar como social, lo cual en un principio fue un éxito.

Los tiempos van cambiando y no somos más la ciudad que podía darse el lujo de cerrar su principal arteria por la mitad de un día, los estragos son claramente visibles para cualquiera que trate de cruzar del norte al centro o viceversa por la cantidad de tráfico que se desvía.

Como todo, las consecuencias fueron visibles con el paso del tiempo, en mi caso, recuerdo que hace algunos años ya el poder llegar del norte al centro se convertía en una mala experiencia por la cantidad de tráfico acumulado, principalmente la pasar por Isidro López y LEA, donde se podían hacer hasta 20 minutos solo para cruzar el periférico.

El atractivo fue muy bueno en un principio para atraer incluso a personas que vinieran a pasar el domingo en un ambiente más cómodo, prueba de ello es que comenzamos a tener un poco más de atracción de turismo regiomontano, más las ventas de los negocios no reflejaban el mismo incremento.

Como podemos recordar, anteriormente la ruta recreativa incluía Allende y Victoria hasta la Alameda, punto final donde los cierres continuaban hasta la tarde con la intención de atraer a más paseantes y deportistas.

Del mismo modo, los cierres anteriormente eran más prolongados y muchas personas teníamos problemas para poder llegar de un punto a otro, siendo el principal afectado todo aquel que tuviera que trabajar en domingo y viera sus actividades entorpecidas por los cierres.

Acerquémonos ahora a las principales razones por las cuales debemos decir adiós a la ruta recreativa, sin duda, muchas personas se verían más beneficiadas y como bien sabemos, hay que buscar ser propositivos también.

Por un lado, muchos negocios pierden la mitad de sus ventas potenciales al no tener acceso a ellos, dentro de ellos podemos mencionar a los restaurantes que dejan de recibir comensales ante la desmotivación por la complejidad para llegar a ellos.

Otros negocios que pudieran tener buenas ventas son los que venden productos tradicionales saltillenses, entre ellos encontramos los de artesanías y las panaderías.

En este segundo tipo de negocios la perdida de ventas viene como consecuencia de una desmotivación al turista, me explico: El turista regiomontano conoce la vía fácil para llegar a su destino, sea visita de familiares o en plan turístico y al no tener el acceso fácil y pensar que van a perder medio día, optan por visitar otros lugares.

Digamos el ejemplo más evidente, muchos turistas prefieren ir a Cuatrociénegas pese a significar dos horas más de carretera por la facilidad de aprovechar más el día, incluso parten un día antes para pernoctar en las cabañas o en un hotel con alberca.

En el caso de nuestra ciudad, la cercanía no hace atractivo el pasar la noche aquí, los mismos hoteles en muchos casos están más enfocados al hospedaje ejecutivo.

El atractivo saltillense es poder llegar temprano y visitar algunos lugares para emprender el regreso antes del anochecer por una cuestión de seguridad, al no haber la facilidad de aprovechar la mañana, deja de ser atractivo.

Desde otro punto de vista, la cantidad de vehículos desplazándose el domingo ha crecido considerablemente, del mismo modo, la asistencia a la ruta representa una menor cantidad contra la necesidad de tránsito vehicular por la misma vialidad.

Otro de los puntos que más han molestado a algunos usuarios de la misma es que ya no se puede hacer ejercicio como antes. En el proyecto original se tenía un carril para ciclistas y otro para corredores, ahora los carriles suelen usarse indiscriminadamente dificultando el entramiento de quienes acuden.

Siendo congruentes con la salud de los corredores, es bien sabido que correr en pavimento tiene un mayor impacto sobre las rodillas, desgastándolas más rápido y acelerando la posibilidad de daños permanentes, para ello hay pistas especiales para entrenar y tenemos tanto el parque las maravillas como la ciudad deportiva para realizar dicha actividad, más en una visita reciente al primero fue suficiente para ver que hay algo de descuido en él, siendo una gran área de oportunidad para volverlo un gran atractivo turístico y deportivo con su debido mantenimiento.

Para nuestros amigos peludos el pasear por las calles no es exactamente placentero, el pavimento absorbe mucho calor y es muy duro para sus patas, lo cual termina causándoles problemas a largo plazo y durante el día incluso hasta dolor. Es común ver que los perros que caminan en pavimento tengan más desarrollados los callos para soportarlo, eso no debería ser así.

Me comentó un usuario que es común ver que los perros se tiren a media caminata y ya no se quieran levantar, así como también es común que dejen sin recoger sus desechos.

Nuevamente el parque maravillas vuelve a ser una excelente opción, allí las mascotas tienen más y mejor espacio para jugar y ejercitarse en un ambiente más adecuado, claro, con sus debidos cuidados.

La posibilidad de crecer como ciudad, tener más atracción turística y cuidar a los usuarios de la ruta existe, contamos con infraestructura para ello y tenemos la obligación de crear más áreas verdes para contrarrestar el impacto ambiental del crecimiento de la ciudad. Con la adecuada planeación y gestión de recursos para creación y mantenimiento de espacios públicos tendremos seguramente mejores resultados y así podremos decir adiós a la ruta para crecer como una ciudad con gran planeación y espacios apropiados para cada actividad.