Piden migrantes seguir hasta Ciudad Acuña

Por Miguel Villarello

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“Lo único que queremos es seguridad, apoyo en alimento y salud… y que nos dejen pasar y seguir nuestro camino hasta Acuña” clamaban alrededor de 200 migrantes apostados en la Plaza de Armas de Saltillo frente a Palacio de Gobierno.

El contingente compuesto por hombres solos y mujeres de entre 19 y 45 años, unas tres familias y parejas, unos de Venezuela y otros de Honduras, de Nicaragua y países de África, decidieron salir de la Central Camionera la mañana del martes y acudir a pie hasta Palacio de Gobierno en busca de solución y apoyo de parte de la autoridad estatal.

“La solución es simple –comentaron varios de ellos–, que el gobierno y sus policías estatales nos autoricen a continuar nuestro viaje hacia Acuña sin extorsionarnos y tratar de cruzar la frontera con Texas, asimismo queremos apoyo alimentario, agua y algo de medicamento, comentaron algunas mujeres.

No obstante que algunos de sus compañeros desistieron las primeras dos horas y se regresaron a la Central Camionera de la ciudad, circunstancia que redujo el agrupamiento hasta unos 130 migrantes, los que decidieron permanecer a la espera de ayuda afirmaron que su pretensión de cruzar por Ciudad Acuña es porque es la frontera más segura de todo el país para pasar o intentar pasar hacia los Estados Unidos.

Del costo del pasaje para llegar hasta dicho puerto fronterizo desde Saltillo, normalmente se debe pagar mil 80 pesos por persona, pero las dos únicas líneas que ofrecían el viaje les querían cobrar más de mil 500 pesos una vez que los identificaban como migrantes por su acento y visa transitoria.

Asimismo, se quejaron de que sus derechos humanos no han sido respetados en todo su trayecto, pues han vivido vejaciones, violencia, abuso sexual, laboral, extorsión y robo y hasta discriminación de parte de policías y elementos de las fuerzas armadas, así como de elementos del Instituto Nacional de Migración.

Esta última dependencia federal fue de la que más se quejaron pues, dijeron, es la principal dependencia que ha pisoteado sus derechos migratorios al llegar a México.

Uno de ellos citó que el domingo por la noche elementos del INM secuestraron a cerca de 100 migrantes subiéndolos con engaños a dos autobuses para llevarlos a Reynosa, Tamaulipas, y dejarlos en el puente internacional, cosa que no fue así, y a la fecha están en calidad de desaparecidos.

Otra queja fue en el sentido de que, a su llegada a Palacio de Gobierno a solicitar apoyo fueron atendidos por personal de la subsecretaría de Gobierno y Asuntos Políticos y donde les aseguraron que ofrecerían hidratación y servicio de salud momentáneo, pero se los incumplieron pues nunca les resolvieron.

“La idea es permanecer apostados aquí en la Plaza de Armas hasta obtener el apoyo gubernamental o permiso para poder continuar nuestro viaje hasta Acuña”, expresó una joven mujer: “Pero si no hay solución estamos pensando en pernoctar en los alrededores hasta obtener el permiso”.