Los desplazados

Lic. Marco Campos Mena

Los cambios en el mundo siguen y en los negocios no es la excepción, unos abren, otros cierran, pero lo que nos interesa estudiar hoy para tener una mayor perspectiva de lo que está sucediendo es lo que tiene que ver con aquellos que están siendo desplazados.

Durante muchos años hay negocios que han perdurado y superado crisis, algunos incluso por más de un siglo, mas esto no les ha dado el aprendizaje necesario para adaptarse a todas las crisis que vienen, en especial en aquellos negocios longevos, el conocimiento no siempre pasa a la siguiente generación.

Es de destacarse el refrán, “padre arriero (trabajador), hijo caballero (derrochador), nieto pordiosero” o el japones “Si los padres trabajan mientras los hijos juegan, los nietos pedirán limosna”

Este es el claro ejemplo internacional, ya que cada país tiene su propia versión de él, de que el no transmitir tanto el conocimiento como la cultura de trabajo, puede acabar con una empresa por más longeva que esta haya sido.

Cabe mencionar que no es el destino de todas las empresas y negocios, en ocasiones los hijos con la correcta orientación son capaces de desarrollar conocimientos, habilidades y actitudes que les permiten continuar con la tradición e incluso llevarla a niveles más altos, en otras palabras, los hijos desarrollan las competencias necesarias para estar al frente del negocio que heredan.

Por otro lado, hay algunos temas para los que la experiencia en el pasado no nos prepara, entre ellos es a asimilar cambios a una velocidad aceleradísima, tales como los que estamos viviendo hoy en día y que han sido infortunadamente la ruina para muchos emprendedores y herederos de negocios.

En este caso en particular quiero referirme a las “fuerzas Porter” que tiene que enfrentar cada empresa y que tiene que conocer y saber negociar de manera efectiva para mantenerse y crecer.

El estratega estadounidense, Michael Porter desarrolló en su primer libro “Estrategia competitiva” las 5 fuerzas que analizaremos para comprender el desarrollo actual de los negocios.

“El Modelo de Cinco Fuerzas fue inicialmente descrito en detalle por Porter (1980). La lógica del modelo se basa en la afirmación de que existen cinco fuerzas competitivas básicas que, en su conjunto, determinan el potencial de utilidad de una industria. Cuando las fuerzas son intensas, las firmas pueden tener poca oportunidad (o espacio de maniobra para la estrategia) para superar el rendimiento promedio de esta industria. Cuando son débiles o están ausentes, puede ser más fácil superar el rendimiento promedio en una industria. “Industria”, en el Modelo de Cinco Fuerzas, se utiliza para referirse a un grupo de firmas que producen productos que se sustituyen entre sí.” (Kai, 2001)

Dichas fuerzas son: 

1. Amenaza de nuevos competidores

2. Intensidad de la rivalidad entre competidores existentes

3. Poder de negociación de los compradores

4. Poder de negociación de los proveedores

5. Presión de productos sustitutos.

Ante el contexto actual considero que incluso podríamos ir más allá y crear más fuerzas “extraordinarias” que podrían sumarse a las existentes tales como: 1. Amenaza de contingencia, 2. Amenaza a nuestra imagen por “influencers” y 3. Tendencias culturales que nos olvidan.

Visto lo anterior, podemos entrar en materia con la pregunta “¿Hay dinero en circulación?” y la respuesta tiene que ver en mucho con la crisis económica que estamos afrontando, la inflación más alta en 40 años, que sin duda sería peor si no hubiera un subsidio a la gasolina y los efectos del confinamiento y pronto de la quinta ola del COVID-19 (ya está aquí y hay que volver a levantar nuestras defensas y medidas de prevención).

El dinero sigue circulando y hay algunos factores económicos que están causando estragos a las finanzas de los negocios; El primer factor es la guerra Rusia-Ucrania, misma que es alentada por los Estados Unidos por las altas ganancias que están obteniendo. Me explico.

Si analizamos con detalle las gráficas de inflación y los estados de resultados de muchas empresas norteamericanas, nos daremos cuenta de que estas están obteniendo márgenes de utilidad muy elevados, lo cual no parece tener sentido a primera instancia, mas al contemplar el antecedente económico es más comprensible.

Estados Unidos viene de un problema económico casi comparable con el inicio de la gran recesión de hace 90 años, (30´s) y pese a que no detonó desde el gobierno de Barak Obama quien seguía manteniendo la economía a flote y posteriormente con Trump aplicando la misma estrategia tal parece que la guerra “les vino como anillo al dedo”

Los países europeos tienen una gran necesidad de recursos, mismos que Rusia les proveía, como dato, el 25% del trigo mundial proviene de dicho país, y desde el inicio del conflicto bélico se han suspendido todos los acuerdos comerciales.

Estados Unidos, haciendo gala de su “mientras unos lloran, otros venden pañuelos” entra al rescate vendiendo sus productos a un costo más elevado, fomentando así la escasez y la inflación mundial, ahora entendemos por qué tanto apoyo a Ucrania.

El mundo sigue gastando, pero una gran parte del dinero se va en el sobre precio de la inflación y la otra se va en los productos sustitutos, aquellos que el ciudadano compra para ahorrar en su despensa, ya sea porque son más baratos o por que busca crear un nuevo hábito.

Aun así, vemos que en las calles muchas personas andan comprando y salen con sus bolsas repletas, ¿No había dinero? Lo que pasa es que las necesidades han cambiado y las personas ahora compran otro tipo de productos más costosos y pasan una considerable cantidad de tiempo pagando al banco.

Vea los resultados de programas como el “buen fin” muchos se endeudan por uno a tres años y eso merma por completo el gasto diario que pueden hacer en otros conceptos, pero dinero hay, solamente compraron algo sumamente costoso y se están tomando un largo tiempo para pagarlo.

Otros productos que vinieron a sustituir a muchos de consumo periódico en las familias son los gadgets. Y si, se suple comida con tecnología, por eso tenemos un mayor problema nutricional en el país, pero a su vez un “grado de satisfacción por tener la tecnología más avanzada”

La competencia entre los que quedan contra los trasnacionales se ha vuelto más agresiva. Las grandes empresas hacen uso de su gran capital para vender incluso sin margen de utilidad, productos que también tiene el comerciante MIPYME, asfixiándolo en sus gastos hasta que cierra irremediablemente, por eso le invito a comprarle al comerciante local, aunque sea más caro, al menos ese dinero se quedará aquí para incentivar nuestro desempeño económico.

Los clientes son esa fuerza que busca más barato todo, pero no son conscientes de que, por pagar barato, acaban con la economía local y a posteriori con su misma fuente de ingresos.

Los proveedores tampoco se quedan fuera, muchos han tenido que hacer reajustes en sus costos para poder sobrevivir, pero eso les ha hecho perder clientes a su vez, tal parece que nos encaminamos a una era en la que todos compraremos a una única empresa gigantesca que hace todo-

Muchos negocios se han visto desplazados por algunas de estas razones, principalmente por la tecnología y los grandes endeudamientos para tener el dispositivo más avanzado a pesar de ser sumamente costoso.

Le insisto, compre a negocios locales, necesitan sobrevivir para evitar que la economía pierda su balance y tenga por seguro que volver a hábitos de mayor convivencia y desarrollo económico interno, nos traerán a su vez mayor bienestar a todos los miembros de la sociedad: Cuide los recursos, consuma local, emprenda también.

Trabajos citados

Kai, N. (2001). Estrategia competitiva. Edimburgo, Gran Bretaña: Edinburgh Business School.