Va Mejía Berdeja por la revancha 18 años después

Por Heriberto Medina / Más información

Encumbrado en uno de los estratos más altos del Gobierno Federal, Ricardo Mejía Berdeja es protagonista frecuente de las conferencias de prensa mañaneras del Presidente Andrés Manuel López Obrador y acapara los reflectores de la prensa nacional. Pero no siempre fue así, hubo un tiempo en el que tuvo que abandonar Coahuila ante lo que asumió como una persecución política. Hoy, 18 años después, regresa por la revancha y se asume como uno de los aspirantes más fuertes a la gubernatura del estado.

En 2004, Raúl Sifuentes Guerrero buscó la candidatura del PRI al Gobierno del Estado, pero fue vencido en tribunales por Humberto Moreira. Uno de los integrantes del círculo más cercano a Sifuentes era Mejía Berdeja, quien ante la derrota de su grupo político tomó la decisión de no mantener vínculo alguno con el equipo del entonces candidato.

“No solamente no participamos, sino que fuimos perseguidos por este grupo porque nosotros evidentemente, sabíamos que no venían buenos tiempos para Coahuila, como al final los hechos lo acreditan”, recuerda y añade: “A Coahuila llega la inseguridad, llega la deuda, llega la impunidad, llega el control político, llega la falta de libertades para los medios”.

El ahora subsecretario de seguridad pública federal se fue de Coahuila y encontró cobijo en un partido en pleno nacimiento, Movimiento Ciudadano, fue entonces que conoció a López Obrador, coordinó su campaña en Coahuila y fue el titular, aquí, del llamado Gobierno legítimo, también fue Diputado Federal por movimiento ciudadano en la circunscripción que abarca Guerrero, Morelos y la Ciudad de México, pero, ante las críticas por falta de arraigo, responde:

“Nunca hemos dejado de estar aquí presentes, lo que no hicimos, eso sí, fue subordinarnos a un grupo corrupto que se apoderó de la política del estado, ese grupo me persiguió y ahora cínicamente dicen: “No, es que está fuera”. Han querido mi muerte política total, pero la resiliencia, la capacidad de salir adelante y de poder construir, es una de las cosas que yo puedo ofrecer como político”.

Asegura haber denunciado penalmente a Rubén Moreira por desvío de recursos, además de participar en la reforma federal que puso freno a las deudas de los estados.

“En mi exposición de motivos, en todo el debate que yo di en la Cámara de Diputados, siempre puse como ejemplo el caso Coahuila, es decir, lleve la voz de Coahuila también y siempre la he llevado”.

A casi un año de la jornada electoral, Mejía Berdeja aún tiene un largo camino por recorrer y una de los primeros retos que tendrá que superar es la contienda interna en Morena, donde otros militantes ya externaron su deseo de lograr la candidatura. Cuestionado sobre el poco conocimiento de su persona, según algunas encuestas, reconoce que existen integrantes de su partido que por la exposición mediática reciente pudieran estar bien posicionados, pero considera que existe tiempo suficiente para revertir cualquier estadística de ese tipo.

“No se trata nada más de que te anuncies en Facebook y te conozcan, se trata de construir todo un movimiento que efectivamente pueda generar una alternancia en Coahuila -enfatiza- aquí lo que hay que medir es la capacidad de aglutinar y agregar fuerzas, porque así es como se construye”.

En cuanto a los adversarios dentro de su propio partido, estima que el aspirante a vencer es el Senador Armando Guadiana Tijerina, y en cuanto a Luis Fernando Salazar Fernández, dice que tarde o temprano habrán de encontrarse.

“Él está en su ruta, yo la respeto y creo que al final del día nos vamos a encontrar, yo respeto mucho a Luis Fernando Salazar”.

Aún obteniendo la candidatura, Ricardo Mejía tendrá que vencer al PRI de Coahuila, considerado por algunos como el mejor del país.

“El mejor PRI para los cínicos”, ataja al ser cuestionado sobre la forma de vencer a una organización política con fama de invencible. “Es el PRI de la trampa, el del atraco, el del uso de los recursos públicos, el del sometimiento de los medios, yo lo vería en sentido contrario”.

Considera al PRI como un tigre de papel con fisuras en los cimientos que lo sostienen y asegura que cada día hay más priistas que se acercan para sumarse a su proyecto.

Para el aspirante morenista la derrota del PRI se ha venido construyendo en todo este tiempo y destaca el incremento de los votos a favor de Morena como una muestra, pero sobre cualquier otra consideración, sabe que para vencer al Revolucionario Institucional se requiere encabezar un movimiento social de amplio espectro.

“Esto va a ser un movimiento cívico mucho más grande, un movimiento social de cambio por la alternancia, donde la elección está muy clara, cambio o continuidad del moreirismo”, esboza.

A Manolo Jiménez Salinas, Secretario de Inclusión y Desarrollo Social que se perfila como candidato del PRI, lo califica como “producto exprés”.

“Lo hicieron muy rápido y pasaron por encima de mucha gente, eso me dice mucha gente, que es el candidato de Rubén, lo acaban de hacer, ya nos veremos, tampoco yo puedo descalificar nada más así a gente de otro partido, a este compañero apenas lo inventaron”

Aúnque aún falta mucho tiempo, el aspirante a la gubernatura deja ver algo de lo que haría si llega a ocupar el máximo cargo del estado y un punto central es el combate a la corrupción, particularmente la deuda contraída durante el periodo de gobierno de Humberto Moreira.

“La deuda es historia viva para Coahuila porque nos cuesta mucho, además la impunidad engendra más delitos, más desorden, necesitamos hacer un corte de caja, revisar las cuentas, hacer auditorías y que no haya impunidad, cero impunidad con quienes hayan desfalcado las finanzas de Coahuila”.

Asegura que el tema no es personal sino de justicia, pero advierte que se fincarán responsabilidades, no solo a funcionarios públicos, sino también a directivos de las instituciones fiduciarias.

“Hay que ver la responsabilidad de quienes en su tiempo cayeron en esta orgía de créditos, organismos privados, bancos que sabían que había un descontrol, sabían que había cosas turbias y sin embargo siguieron soltando, ellos también deberían contribuir a aminorar este lastre que carga Coahuila”.

Otro de los ejes de su proyecto es generar una alianza con el Gobierno federal para que a Coahuila le vaya mejor; buscará también el relanzamiento económico de las regiones Centro y Carbonífera, y buscará potenciar aún más a la Laguna, el Sureste y la Fronteriza.

18 años después, Ricardo Mejía Berdeja viene por la revancha en lo que considera es el mejor momento de su vida política y personal y aunque el rival a vencer es fuerte y tiene fama de invencible, no muestra temor  alguno, la misión parece no intimidarle y rubrica: “Coahuila no puede ser el último reducto de lo más rancio del PRI”.