Johnny Depp, después de la victoria

Por Nora Cifuentes

EFE / Reportajes

Tras un mediático y prolongado juicio que enfrentaba al protagonista de «Piratas de Caribe» contra su exmujer Amber Heard, el jurado ha fallado a favor de Deep concluyendo que la actriz cometió difamación contra él.

Johnny Depp ha ganado. El jurado del juicio más seguido del año lo tiene claro: hubo difamación. Su exmujer, la actriz Amber Heard, actuó, según el veredicto, con malicia, sin que pudieran demostrarse las acusaciones que escribió en su artículo del “The Washington Post” en el que, pese a no nombrarle, hablaba de su exmarido. Por ello, deberá compensarle con 15 millones de dólares. 

Y, si bien Heard también ha ganado una de las 3 difamaciones que conformaban su contrademanda (por lo que el actor deberá pagarle 2 millones de dólares), Depp ha hecho pleno al ganar las 3 que él presentaba. Así las cosas, para la opinión pública él es el claro triunfador.

Depp estaba lejos de la corte mientras el jurado deliberaba. De hecho, dio un concierto en Londres junto a Jeff Beck, al que asistió su exnovia, la top model Kate Moss (que declaró en su favor en el juicio), con quien después estuvo de fiesta. Pero eso no le impidió estar pendiente del veredicto.

“Me han devuelto la vida”, publicó el intérprete del Capitán Jack Sparrow en redes sociales tras conocerse el resultado. Una vida que, más allá de la polémica actual, está trazada por su amplia trayectoria cinematográfica y artística, por sus múltiples amoríos, y por sus excéntricos personajes.

INFANCIA EN LA LÍNEA DE FUEGO.

John Christopher Depp II nació el 9 de junio de 1963 en Owensboro, Kentucky (Estados Unidos). Es hijo de John Christopher Depp y Betty Sue Palmer (Wells), un ingeniero civil y una camarera. Ella se divorció de John Christopher durante la adolescencia del actor y se casó con Robert Palmer.

Depp tiene dos hermanas, Debbie y Christie (que trabaja como su administradora personal) y un hermano, Daniel (que es escritor). Por sus venas corre toda una mezcla de sangre, pues tiene ascendencia cherokee, irlandesa, alemana y francesa.

Su infancia, tal y como ha rememorado durante el reciente juicio, no fue fácil y estuvo marcada por el abuso: “En nuestra casa, nunca tuvimos ningún tipo de seguridad”, dijo el actor, quien afirmó que “lo único que podías intentar era estar fuera de la línea de fuego”.

“Yo aprendí a reconocer cuando la situación iba a una en la que mi madre se iba a enfadar y alguien iba a recibir violencia: generalmente era yo”, relató y describió que “ceniceros, zapatos de tacón o teléfonos” eran objetos que su progenitora podía arrojarle.

Lo cierto es que Depp siempre tuvo inclinaciones artísticas, aunque en vez de con el cine empezó con la música cuando su madre le regaló una guitarra a los 12 años. De hecho, dejó los estudios y se centró en su carrera musical.

Así fue como conoció a su primera esposa con quien se casó a los 20 años, Lori Anne Allison, maquilladora y hermana del cantante y bajista de la banda The Kids, de la que Depp formaba parte. Seis años mayor que él, estuvieron juntos de 1983 a 1985.

PESADILLA HECHA REALIDAD.

El salto al cine lo dio precisamente cuando Lori le presentó al actor Nicolas Cage, quien le animó a que probase suerte en el mundo de la interpretación. Su primer papel fue en la película de terror “A Nightmare on Elm Street” (1984).

A partir de ahí, continuó probando suerte con pequeños papeles en varias películas, como el cortometraje “Dummies”, donde conoció a otra de sus parejas, la actriz Sherilyn Fenn, en 1985. Depp también salió brevemente con Jennifer Grey, actriz de “Dirty Dancing” en 1989.

Hasta que llegó el papel que lo catapultaría a la fama en 1990, cuando protagonizó “Edward Scissorhands”, de Tim Burton, dando vida a Eduard Manos de tijera. Allí, coincidió con su compañera de reparto y protagonista femenina, Winona Ryder.

La química que se vio en pantalla traspasó la ficción y se convirtió en realidad (aunque Depp habría quedado enamorado de ella antes, al verla en el estreno de “Great Balls of Fire” en 1989), hasta el punto de que el actor se tatuó su nombre en el brazo. Estuvieron juntos hasta 1993.

Un año después, en 1994, Depp mantuvo una fugaz relación con la actriz Ellen Barkin (que estaba casada con el actor Gabriel Byrne). Durante el reciente juicio, Barkin declaró que Depp era “celoso y controlador” y que en una ocasión arrojó una botella contra la pared de una habitación.

Pero, con quien estuvo desde 1994 hasta 1998 fue con la top model Kate Moss, que declaró en su favor durante el juicio, afirmando que el actor “nunca llegó a las manos” durante su relación, desmintiendo la posibilidad que Heard comentó que la hubiera tirado por las escaleras.

EL CAPITÁN PIRATA MÁS FAMOSO.

A partir de 1999, y hasta 2012, Depp estuvo casado con la actriz Vanessa Paradis, con quien tuvo dos hijos, Lily-Rose Melody y John Christopher III. Dicen los rumores que fue su incipiente romance con Amber Heard, a quien había conocido en 2009 durante el rodaje de “The Rum Diary”, lo que propició la separación, aunque su relación no se oficializó hasta 2013.

En lo profesional, la carrera del actor, desde su salto a la fama en los 90, es más que amplia. Destaca su relación laboral con el director Tim Burton, pues Depp ha trabajado para él en numerosas películas.

A saber: “Ed Wood” (1994), “Sleepy Hollow” (1999), “Charlie and the Chocolate Factory” (2005), “Corpse Bride” (2005), “Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street” (2007), “Alice in Wonderland” (2010), “Dark Shadows” (2012) o “Alice Through the Looking Glass” (2016).

Por supuesto, su papel más reconocido es el del Capitán Jack Sparrow en la saga de “Piratas del Caribe”, que Depp protagonizó en sus cinco entregas: “Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl” (2003), “Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest” (2006), “Pirates of the Caribbean: At World’s End” (2007), “Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides” (2011) y “Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales” (2017).

El actor habló en el juicio de lo que supuso para él que Disney no contase con él para la sexta entrega de la saga después del artículo de Amber Heard en “The Washington Post”: “No comprendía bien cómo después de una relación tan larga, y bastante exitosa para ellos (Disney), yo era de repente culpable hasta que se demostrase mi inocencia”, expresó el actor.

Depp confesó que habría continuado siendo Sparrow hasta el final: “quería darle un adiós apropiado al personaje”, para lo que pensó “continuar hasta que llegase el momento de parar”. Sin embargo, admitió que no regresaría al papel ni, aunque Disney le ofreciera, en palabras de su abogado, “300 millones de dólares y un millón de alpacas”.

ANIMALES FANTÁSTICOS Y UN JUICIO PERDIDO.

Más allá de Burton y Piratas, “What’s Eating Gilbert Grape?” (1993), “Chocolat” (2000), “Secret Window” (2004), “Finding Neverland” (2004), “The Libertine” (2005), “The Imaginarium of Doctor Parnassus” (2009) o “Into the Woods” (2014), son otras de las películas más reconocidas de Johnny Depp.

Depp también interpretó al villano Gellert Grindelwald en las dos primeras películas de la saga “Fantastic Beasts” del universo Harry Potter, “Fantastic Beasts and Where to Find Them” (2017) y “Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald” (2018). 

Warner Bros le invitó a dejar su papel de Grindelwald cuando perdió el juicio contra “The Sun”, el periódico al que el actor denunció por difamación cuando fue calificado como “golpeador de esposas”. 

El juez consideró que las supuestas agresiones a Amber Heard por parte del actor hasta su separación en 2016 (se habían casado en 2015), eran “sustancialmente ciertas” y que estaban “probadas según procedimientos civiles”, amparando la libertad de expresión y prensa.

En su momento, Depp habló de lo ocurrido en redes sociales: “me pidieron que renunciara a mi papel y lo he respetado y aceptado”, confesó, pero dejó clara su posición: “Mi determinación continúa fuerte y tengo la intención de demostrar que las acusaciones en contra de mí son falsas. Mi vida y mi carrera no quedarán definidas por este momento temporal”.

Ahora, tras un juicio de seis semanas que se inició el 12 de abril en Fairfax, Virginia y ha alcanzado su veredicto el 1 de junio, Depp parece haber conseguido su objetivo. El jurado le ha dado la razón en que las tres afirmaciones que el actor consideraba difamatorias lo son.

“Por fin empieza un nuevo capítulo”, dijo el actor en su carta, que por lo pronto dará vida al Rey Luis XV de Francia en la película “Jeanne Du Barry”, y sentenció la misiva con una contundente frase en latín: “veritas nunquam perit (la verdad nunca muere)”.

RECUADRO: LA CARTA DE JOHNNY DEPP.

Estas son las palabras que el actor compartió en redes sociales tras conocerse el veredicto.

“Hace seis años, mi vida, la vida de mis hijos, la vida de mis seres queridos y, también, la vida de las personas, que me han apoyado por muchos, muchos años y creyeron en mí desde siempre; cambió. Todo en un abrir y cerrar de ojos.

Se formularon acusaciones falsas, muy graves y criminales hacia mí a través de los medios de comunicación, lo que desencadenó un aluvión interminable de contenido lleno de odio, aunque nunca se presentaron cargos en mi contra. Ya había dado la vuelta al mundo dos veces en un nanosegundo y tuvo un impacto sísmico en mi carrera y en mi vida.

Y seis años después, el jurado me ha devuelto la vida. Me siento realmente humilde.

Mi decisión de seguir adelante con este caso, siendo consciente de la magnitud de los obstáculos legales a los que me enfrentaría y del inevitable espectáculo mundial, sólo la tomé tras una profunda reflexión.

Desde el principio, mi objetivo con este caso era revelar la verdad, sin importar el resultado. Decir la verdad era algo que les debía a mis hijos y a todos aquellos que permanecieron firmes en su apoyo hacia mí. Me siento en paz sabiendo que por fin lo he conseguido.

Estoy, y he estado, abrumado por el enorme cariño, amabilidad y muestras de apoyo que he recibido por parte de todo el mundo. Espero que mi búsqueda para que la verdad sea dicha haya ayudado a otros, hombres o mujeres, que se hayan visto en mi misma situación, y que quienes les apoyen nunca se rindan. También espero que, tanto en los tribunales como en los medios de comunicación, la postura vuelva a ser la de inocente hasta que se demuestre lo contrario 

Deseo reconocer la noble labor de la Juez, el jurado, el personal del tribunal y los alguaciles, que han sacrificado su propio tiempo para llegar a esto. Y a mí diligente e inquebrantable equipo jurídico, que realizaron un trabajo extraordinario para ayudarme a compartir la verdad.

Lo mejor está por venir y por fin comienza un nuevo capítulo. 

Veritas nunquam perit. La verdad nunca muere”.